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La historia de los autos de la Zona Franca de Iquique

Allí se emite la factura de los vehículos a pedido del cliente, la que generalmente es subvaluada.
Automóviles usados de origen asiático desembarcados en el Puerto de Iquique.

Una investigación realizada por medios regionales verificó que la mayoría de las empresas que venden vehículos en la Zona Franca de Iquique, Chile, y que ingresan legalmente a Bolivia, emite facturas subvaluadas. Esta forma de defraudación se realiza de dos maneras: de modo directo y por traspaso.

"Te doy una factura a bajo precio, hasta 10.000 dólares. Toda la gente y las empresas dan siempre una factura a menor precio para pagar menos impuestos en Bolivia”, afirmó un comerciante pakistaní en la ZOFRI cuando se le cuestionó sobre la factura.

El extranjero dijo que un automóvil marca Toyota modelo 2012 tiene un valor de 21.500 dólares negociable hasta 21.000, y que entregaría una factura subvaluada, que alcanzaría a la mitad del valor real de la transacción (10.500 dólares).

La subvaluación de una factura consiste en que el vendedor de un motorizado hace un convenio con el comprador para poner en la factura una cantidad muy inferior al valor de la transacción real, con el propósito de pagar menos impuestos en Bolivia. Esta operación también afecta a Chile porque deja de percibir impuestos como el IVA.

Un vehículo Nissan Caravan con 2.000 de cilindrada cuesta 14.000 dólares, pero el vendedor ofrece una factura con un importe de casi la mitad del precio real. "Siempre hacemos factura por menor cantidad, por lo menos de 4.000 a 6.000 dólares te cuesta el Nissan”, explicó un vendedor chileno.

En Iquique se identifican dos formas de consolidar la "subfacturación” o la subvaluación: la primera es de manera directa con la importadora que vende el automóvil, cuando ésta accede a dar una factura fraudulenta, y la segunda es por traspaso, que consiste en que otra empresa de trámites se encarga de hacer el documento subvaluado sin la participación del comerciante del vehículo. La factura tiene un costo de entre 30 y 60 dólares.

Al presentar la documentación con un precio inferior al real, la póliza de exportación que se cancela en la aduana boliviana de frontera el Estado boliviano recibe menores tributos.

"Compra tu auto primero, luego hablamos”, es la consigna.