Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

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La BB que conmovió el mundo del cine cumple hoy 80 años

Emblema de una generación de mujeres, símbolo sexual de los hombres y blanco predilecto de los moralistas en los años '60, Brigitte Bardot vivió con la misma libertad de sus personajes.
El tiempo no podrá con este mito. BB, con su eterna seducción.

Bénédicte Rey / AFP-NA

Con su sensualidad a flor de piel y su espíritu libre, la actriz francesa Brigitte Bardot, que hoy cumple 80 años, es un mito mundial que sigue inspirando a los creadores.

"¿Un mito? Es una etiqueta que me pegaron pero que no quiere decir nada", dijo la estrella a la revista "Marie-Claire" en 2010. Sin embargo, dos años más tarde, a un periodista que le preguntaba qué actriz francesa podría encarnarla en una película, BB respondió sin dudar: "Ninguna. No hay ni una sola capaz de hacerlo". ¿Qué le falta? Mi personalidad".

Y es esa personalidad fuera de lo común la que le confiere un aura especial que desborda ampliamente su carrera cinematográfica de unas 50 películas, entre las que hay algunas obras maestras y muchas otras menos buenas.

En 1956, BB “quemó” la pantalla en un cortometraje realizado especialmente para ella por su marido, el cineasta Roger Vadim: Y Dios... creó a la mujer. Allí se la ve bailar un mambo apasionado, con la falda que se abre hasta la cintura. La escena provoca escándalo y la prohibición de la película en varios Estados norteamericanos.

La actriz con rostro aniñado y cuerpo de mujer fatal se convirtió en la fantasía de muchos hombres y en blanco predilecto de los defensores de la moral, que ven en ella a una amenaza más peligrosa que la de una simple "sex-symbol".

Brigitte Bardot exhibió en su vida la misma libertad que su personaje, "una chica de su época, liberada de todo sentimiento de culpa, de todo tabú impuesto por la sociedad", según las palabras del propio Vadim.

Invitada por el presidente Charles de Gaulle, llegó al palacio del Elíseo con chaqueta de húsar y pantalones, en una época en que las mujeres sólo podían ponerse falda o vestidos.

Se liberó de los códigos de la burguesía en la que fue criada y se presentó, mucho antes de 1968, como una bohemia, coleccionando maridos (cuatro en total) y amantes, practicando un estilo totalmente opuesto al de las estrellas de Hollywood.

Icono de la moda

Las mujeres la imitaron, los paparazzi la persiguieron y Louis Malle se inspiró de su personaje para el filme Vida privada.

Saint-Tropez, pueblo tranquilo de pescadores del que se enamora, se convirtió en destino obligado del "jet-set", como se llamaba en aquella época a los famosos. Sigue viviendo hasta el día de hoy en esa famosa casa, "La Madrague".

"Se hizo muy famosa, y después el mito se reactivó por el hecho de que detuvo su carrera antes de los 40 años. Luego dedicó su vida a la defensa de los animales, lo cual mantuvo su presencia en el espacio público", recuerda.

En el umbral de los 80 años, su acercamiento a la extrema derecha y sus declaraciones sobre los homosexuales, la inmigración o los musulmanes le valieron cinco condenas por incitación al odio racial, lo cual, según Lelièvre, "opacó su imagen".

"Dejó de ser un modelo o una referencia, no creo que ejerza influencia sobre las mujeres de hoy. Lo que sigue presente es su iconografía. Fue muy fotografiada, era sumamente fotogénica y eso es lo que perdura", agrega.

Kate Moss, Claudia Schiffer, Kylie Minogue e incluso Madonna --a quien negó los derechos de adaptación de su biografía por su negativa a dejar de usar pieles-- retomaron códigos de seducción que ella creó. La ropa que usaba generó tendencias de moda que siguen inspirando a los diseñadores, como Diane Von Furstenberg, que multiplicó guiños a Bardot en su última colección presentada este mes en Nueva York.

Pero contrariamente a Madonna, que pasados los 50 hace lo imposible por seguir seduciendo, la "verdadera" Bardot se alejó de todo ese universo. Y sigue negándose a hacerse la cirugía estética.