Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Maduro asumió como presidente

CARACAS (AFP-NA) -- Nicolás Maduro asumió ayer la presidencia de Venezuela en nombre del extinto líder Hugo Chávez, aplacada la grave crisis política que desató el rechazo de la oposición a su ajustada victoria electoral. Junto a un enorme retrato del fallecido, Maduro, de traje oscuro y corbata roja, juró ante la asamblea nacional para gobernar por 6 años y recibió la banda presidencial de manos de una de las hijas de Chávez, María Gabriela.
Maduro asumió como presidente. Sociedad. La Nueva. Bahía Blanca

 CARACAS (AFP-NA) -- Nicolás Maduro asumió ayer la presidencia de Venezuela en nombre del extinto líder Hugo Chávez, aplacada la grave crisis política que desató el rechazo de la oposición a su ajustada victoria electoral.


 Junto a un enorme retrato del fallecido, Maduro, de traje oscuro y corbata roja, juró ante la asamblea nacional para gobernar por 6 años y recibió la banda presidencial de manos de una de las hijas de Chávez, María Gabriela.


 "Lo juro por el pueblo de Venezuela, lo juro por la memoria eterna del comandante supremo que cumpliré y haré cumplir esta constitución", dijo Maduro, con la carta magna en la mano izquierda.


 El exchofer de micros y exsindicalista de 50 años que llegó a ser canciller y vicepresidente, ganó por apenas 1,8 puntos porcentuales las elecciones del pasado domingo, ante lo que el opositor Henrique Capriles desconoció los resultados y se desató una tormenta política.


 El delfín de Chávez tomó posesión mientras la oposición realizaba un nuevo cacerolazo en Caracas, aunque en clima más relajado luego que el órgano electoral aceptara la noche del jueves ampliar al 100% la auditoría de las urnas, lo que dejó por ahora satisfecha a la oposición.


 20 gobernantes asistieron a la ceremonia de investidura, entre ellos los presidentes Raúl Castro (Cuba), Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Kirchner (Argentina) y Mahmud Ahmadinejad (Irán).


 Miles de seguidores del gobierno, vestidos de rojo -color emblemático del chavismo-, festejaban afuera de la asamblea: "¡Chávez vive, la lucha sigue!", gritó la multitud.


 El heredero fue investido tras llegar a Caracas en la madrugada desde Lima, donde recibió el apoyo de los mandatarios miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).


 Pese a los cuestionamientos rivales, toda Latinoamérica, excepto Paraguay, avaló su éxito, en tanto que, sin reconocer el resultado comicial, Estados Unidos apoya un recuento de votos, aunque abogó por que no se "cierren las puertas" entre ambos países.


 Maduro, quien acusó a la oposición de orquestar un golpe de Estado al no reconocer su triunfo, ganó con 50,8% de los sufragios frente al 49% de Capriles, un margen tan estrecho que nadie pronosticó, tras una veloz y agresiva campaña de 10 días.


 Un día después de la contienda, cuando Maduro fue proclamado mandatario electo, los ánimos se desbordaron entre protestas de opositores y choques con chavistas, que dejaron 8 muertos, 60 heridos y más de 100 detenidos.


 Autoproclamado "hijo y apóstol" del hombre fuerte que gobernó Venezuela durante 14 años, Maduro, afronta el reto de llenar el vacío que dejó Chávez, cuya revolución socialista partió políticamente en 2 al país, ya de por sí dividido entre ricos y pobres.


 "Voy a ser el primer presidente chavista de la historia", afirma Maduro, casado con Cilia Flores, un peso pesado del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).


 Sin el carisma de su mentor y ante una oposición fortalecida --en su mejor momento de los últimos años--, Maduro tiene como tarea urgente enderezar la economía, dependiente de la renta petrolera y las importaciones, afectada por la inflación, la escasez y la falta de divisas; así como también atacar la criminalidad, que hizo de Venezuela el país sudamericano con récord de homicidios.