Iglesia Anglicana
Hace cien años, en agosto de 1911, quedó inaugurado el templo de la iglesia anglicana local, en la esquina de Gorriti y Atacama (actual Almafuerte).
Desde fines del siglo XIX, la colectividad inglesa local (numerosa, debido al establecimiento de empresas ferroviarias de ese origen) se ocupó de buscar espacios donde practicar la religión anglicana, rama inglesa de la Iglesia Católica.
La comunidad comenzó a reunirse en locales alquilados, como la Sala de Comercio ubicada en el Mercado Victoria, mientras la idea de disponer de un templo propio iba tomando forma. En 1909, con el aporte de los fieles, se adquirió el terreno de Gorriti y Atacama, plena zona del ferrocarril, a pocas cuadras de la estación del Noroeste y lugar al que llegaba el tranvía.
Al poco tiempo, comenzaron los trabajos de construcción de un edificio de estilo neogótico, con las tradicionales ventanas de arco ojival y ventanales inspirados en los vitrales de las iglesias medievales. Disponía de un salón de 200 metros cuadrados, destinado a la ceremonia del culto. La intención era agregarle una sacristía y sitio para el órgano. Curiosamente, ese mismo local fue donde por primera vez se practicó el básquetbol en la ciudad.
El lugar contaba también con un salón de 50 metros cuadrados para reuniones sociales y dependencias para el portero. Ese mismo año se conformó la Sociedad Británica Bahía Blanca, un comité encargado de los asuntos de la iglesia, teniendo al reverendo Tomás Wright como presidente y a William Harding Green, gerente del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, como uno de los guardianes. La iglesia anglicana San Pablo, tal su nombre, sigue funcionando un siglo después.