Una parodia a los filmes de superhéroes
Quienes vieron Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) o Soñando despierto (2006), les puede resultar difícil aceptar este nuevo trabajo del francés Michel Gondry. Sin embargo, hacía once años que el director estaba detrás de este proyecto.
Los personajes de Britt Reid, alias El Avispón Verde, y su compañero de aventuras Kato, fueron creados en 1936 por Fran Striker y George W. Trendle para un programa radial destinado a competir con El llanero solitario.
En los años 40, época de las películas seriadas, la historia fue llevada al cine con un total de trece episodios, y entre 1966 y 1967 la televisión emitió 26 episodios con Bruce Lee como Kato.
A comienzos de los `90 fracasó una versión para el cine con George Clooney y Jason Scott Lee, que debía dirigir el mismo Gondry, quien finalmente retomó el proyecto, ahora con un guión de Evan Goldberg y el canadiense Seth Rogen, también coproductor y protagonista.
Rogen interpreta a Britt Reid, hijo del dueño del principal diario de Los Angeles, que lleva una vida de atolondrado feliz, sin el más mínimo interés por el periodismo.
La misteriosa muerte del padre lo convierte en único heredero del medio gráfico. Como sabe menos de periodismo que el perro de mi vecino, delega la dirección en el jefe de redacción, para continuar con sus desaforadas aventuras de mujeriego impenitente.
Pero su vida cambia cuando conoce a Kato, un empleado de la empresa originario de Shanghai y un genio de la mecánica automotriz. De esa explosiva combinación de desfachatez y creatividad, nacen las alocadas aventuras del binomio.
Reid se autodenomina El Avispón Verde (el origen del mote se explicita en el filme), mientras Kato mantiene su nombre, porque ninguno de los dos encuentra el apodo adecuado.
Con máscaras pero sin superpoderes, ambos se lanzan a las calles de Los Angeles para "deshacer entuertos" y combatir el crimen organizado.
Se enfrentan con el fiscal del distrito, aunque su principal objetivo es el mafioso Benjamin Chudnofsky, quien modifica su nombre por el de "Bloodnofsky", por motivos que también se explican en el filme.
Hay mucha pirotecnia audiovisual, muchas explosiones, automóviles que vuelan por el aire, aunque la cantidad de efectos digitales es menor que en los filmes del mismo género lanzados por Hollywood en los últimos años.
Es de presumir que prevaleció el enfoque de Michel Gondry, aunque su particular "mano" narrativa y creativa aparece sólo en contadas secuencias.
El Avispón Verde es, en cierta medida, una parodia a los filmes de superhéroes. El humor y las aventuras disparatadas reinan soberanas por sobre cualquier atisbo de seriedad. Y parece que Seth Rogen se ha sentido a sus anchas, aunque como actor no supera la mediocridad.
Algo similar ocurre con el cantante taiwanés Jay Chou, quien interpreta a Kato. Cameron Díaz hace bien lo poco que le corresponde hacer, mientras que el mejor es el austríaco Christoph Waltz (Chudnofsky), de recordada labor en Bastardos sin gloria.
El filme tiene a su favor el tono de comedia de acción alocada y su arrolladora dinámica narrativa. No hay inquietudes filosóficas o metafísicas, y los personajes recuerdan, por momentos, a los inefables Batman y Robin.