Antes del fallo, Videla dio su alegato final
CORDOBA (NA y DyN) -- En su alegato final antes de conocer el fallo por crímenes de lesa humanidad, el ex presidente Jorge Rafael Videla apuntó hoy contra el gobierno, reivindicó todo lo actuado durante su mandato al frente del Poder Ejecutivo, subrayando que asumirá "bajo protesta" la condena del tribunal.
En un extenso mensaje ante el Tribunal Oral Federal Número 1 de Córdoba, el ex militar volvió a hablar de un "estado de guerra interno" en los años 70 para justificar las violaciones a los derechos humanos, indicando que "los terroristas de ayer gobiernan nuestro país, pretenden erigirse en paladines de los derechos humanos" y "no necesitan de violencia porque están en el poder".
"Querían tomar el poder político para implementar un sistema marxista ¿Cuándo terminó esta guerra? Me pregunto si hoy podemos decir que terminó", disparó Videla.
Acusó también al gobierno kirchnerista de tomar "de rehenes a las instituciones de la República", advirtiendo que "la Constitución Nacional guarda luto por la República desaparecida".
"Los enemigos de ayer están en el poder y desde él intentan establecer un régimen marxista, a la manera de Gramsci, que puede estar satisfecho de sus alumnos. La Constitución Nacional guarda luto por la República desaparecida", sentenció el número uno de la Primera Junta Militar que gobernó al país durante 1976-1983, en sus últimas palabras antes del fallo.
"Asumiré, bajo protesta, la injusta condena que se me pueda imponer, para la concordia de nuestro país, como un servicio más", indicó Videla.
Larga agonía. En otro tramo de su alegato, Videla reveló, además, que en febrero de 1976 el entonces titular de la UCR, Ricardo Balbín, le pidió que "cuanto antes" las Fuerzas Armadas dieran un golpe de Estado y "eviten así una larga agonía a la República".
Señaló, también, que en los `70, "agotada la instancia de represión sin haberse restablecido el orden, ante las dimensiones de la agresión terrorista y ante la inoperancia de la Justicia, parecía llegado el momento de apelar a las Fuerzas Armadas para combatir al terrorismo" y responsabilizó al gobierno de María Estela Martínez de Perón por dar la orden de reprimir.
Aseguró que "la Argentina afrontó una guerra interna revolucionaria de profunda raíz ideológica", y sostuvo: "La sociedad argentina fue la principal protagonista de esta guerra irregular", ya que aseguró que "la ciudadanía apoyaba las acciones militares".
"Fue una guerra interna iniciada por organizaciones terroristas contra las instituciones de la República. Me niego a hablar de guerra sucia. Prefiero hablar de guerra justa o injusta", indicó.