La salud de Alfonsín tuvo una recaída
BUENOS AIRES (DyN y NA) -- La salud de Raúl Alfonsín se agravó al declarársele el domingo un cuadro de neumonía broncoaspiratoria con fiebre, a raíz del cáncer de pulmón que padece hace más de un año.
La noticia, que circuló en las primeras horas de ayer, causó preocupación y motivó comunicaciones de diferentes dirigentes y autoridades políticas con la familia del ex presidente (1983-1989).
El jefe del equipo médico que lo atiende, Alberto Sadler, dijo que ya sufrió episodios similares y logró recuperarse. "Esperamos que este sea otro de ellos", dijo.
Alfonsín, de 82 años, padece un cáncer con metástasis óseas, que lo obliga a mantener reposo en su departamento de la avenida Santa Fe al 1600, en el porteño barrio Norte.
"Estaba leyendo el diario acompañado de diversos familiares, lúcido. Hoy (por ayer) está algo mejor (que el domingo). No le pasa algo no esperable en este momento", comentó Sadler, por la mañana.
También ratificó el diagnóstico mediante un parte médico donde, además, comentó que el ex presidente le hizo numerosas preguntas sobre su estado de salud.
"Está absolutamente conectado con la realidad y consciente de lo que le pasa. Durante los últimos meses de la prolongada enfermedad, el paciente tuvo altibajos con mejorías transitorias y con dolores más o menos importantes, según los momentos", acotó Sadler, médico del hospital Italiano.
"Cuando un paciente con cáncer se complica con neumonía y fiebre, se complica transitoriamente. Hoy está algo mejor, esperamos que se recupere", agregó.
--¿Cree que, realmente, podrá superar la situación?, indagó el movilero de una radio.
--Es altamente probable que así sea.
Ricardo Alfonsín, que atendió a la prensa desde la puerta del edificio, destacó que su padre está muy bien de ánimo y agradeció la inquietud demostrada por la salud del histórico dirigente radical.
"La gente se mostró muy solidaria. Todo el mundo está muy preocupado. No sé cómo circuló una versión de que algo había ocurrido", puntualizó.
"Su enfermedad nos preocupa y asusta. Supongo que a él también, pero tenemos confianza de que, con ayuda de Dios y su esfuerzo, podamos superar el trance", redondeó.
Poco después de las 11, se hizo presente el vicepresidente de la República, Julio César Cleto Cobos, retirándose veinte minutos más tarde sin haber conversado con Alfonsín. "Estaba descansando. Me reuní con la familia, sus hermanos e hijos. No quise que lo despertaran", detalló.
"Pasó una situación muy complicada en horas de la noche. Hay que estar atentos y confiar en la medicina y, por supuesto, en los especialistas que lo atienden", amplió.
En medio de un revuelo de cables y micrófonos que obligó a la policía a cortar parcialmente la avenida Santa Fe, Cobos se despidió de Alfonsín hijo con un beso.
La última aparición pública del ex mandatario fue casi seis meses atrás, cuando acudió a la inauguración de su busto en la Casa Rosada. Enfermo desde 2007, fue el gran ausente en la celebración del 30 de octubre de 2008 cuando se recordó su victoria electoral y el regreso de los gobiernos constitucionales.