Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Toldos y veredas

Hace 80 años, en febrero de 1929, desde este diario se alertó sobre el peligroso uso que hacían los comerciantes con la colocación de toldos frente a sus negocios. "A las deficiencias, estorbos e incomodidades de que son amplio muestrario nuestras veredas, por el removido de sus piezas y baldosas que las han dejado intransitables, y por el deterioro general que presentan las aceras, se agrega el peligro que acarrean los toldos de muchos comercios, colocados en flagrante infracción de lo que disponen las ordenanzas municipales".

 Hace 80 años, en febrero de 1929, desde este diario se alertó sobre el peligroso uso que hacían los comerciantes con la colocación de toldos frente a sus negocios.


 "A las deficiencias, estorbos e incomodidades de que son amplio muestrario nuestras veredas, por el removido de sus piezas y baldosas que las han dejado intransitables, y por el deterioro general que presentan las aceras, se agrega el peligro que acarrean los toldos de muchos comercios, colocados en flagrante infracción de lo que disponen las ordenanzas municipales".


 De esta manera, el diario daba un panorama de situación de dos aspectos singulares de la ciudad, cual era el mal estado de sus veredas y la aparición de estos protectores contra el sol que se habían hecho moneda corriente en los comercios, otorgando una particular fisonomía a las cuadras céntricas.


 La crítica apuntaba a los propietarios de estos locales, quienes actuaban "como si tuvieran el derecho de colocar los toldos a su capricho, sin tener el cuenta los derechos del público transeúnte, la seguridad y la estética edilicia".


 Se indicaba, además, que muchos de estos elementos estaban a "tan escasa altura" que, cuando los peatones no chocaban con los vuelos de las lonas, era por una razón: "habían tropezado antes con las sogas que los sustentaban, las cuales les voltean los sombreros, cuando no les producen contusiones". Los toldos eran parte de otros males urbanos de la época, por caso "el mal estado de las veredas y el desaseo por la tierra suelta".