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Fontanarrosa, nombres famosos y una "Cuestión de principios"

El único guión cinematográfico del escritor y dibujante Roberto Fontanarrosa, llegará hoy a las salas bahienses bajo el título de Cuestión de principios, con protagónicos de Federico Luppi, Pablo Echarri y Norma Aleandro y dirección de Rodrigo Grande que concreta su segundo largometraje después de un promisorio debut con Rosarigasinos (2001).

 El único guión cinematográfico del escritor y dibujante Roberto Fontanarrosa, llegará hoy a las salas bahienses bajo el título de Cuestión de principios, con protagónicos de Federico Luppi, Pablo Echarri y Norma Aleandro y dirección de Rodrigo Grande que concreta su segundo largometraje después de un promisorio debut con Rosarigasinos (2001).


 "Nunca me planteé hacer esta película como un homenaje al `Negro' Fontanarrosa, mi idea era seguir el trabajo que comenzamos en 2003. El era muy humilde y más que de rendirle homenaje daban ganas de ser su amigo", señala el cineasta.


 La historia de Cuestión de principios está ligada al reconocimiento que Rodrigo alcanzó con Rosarigasinos y a su devoción por la obra literaria-humorística del creador que falleció en julio de 2007 a los 62 años.


 Una vez en contacto, Grande le propuso a Fontanarrosa que eligiera un cuento suyo para llevarlo al cine y entre ambos urdieron el salto del papel a la pantalla grande. En el camino, además, el cineasta dirigió el ciclo Cuentos de Fontanarrosa (Canal 7).

Etica y valores




 La trama, basada en el homónimo cuento del creador de Boogie, el aceitoso e Inodoro Pereyra, hace eje en la historia de Castilla (Luppi), un hombre que vive haciendo alarde de los principios y la ética y que al negarse a venderle a su nuevo jefe (Echarri) la antigua revista de colección que a éste le permitiría completar una colección personal, pone en juego a su familia y se ve enfrentado a sus propios valores.


 Con relación a la conexión entre él y su personaje, Luppi, quien protagonizó Rosarigasinos junto al fallecido Ulises Dumont, sostiene que a diferencia de Castilla "he sido bastante más modesto y no me he guiado por el principismo casi patológico de mi personaje, que sufre un verdadero desajuste social".


 "He rechazado cosas porque no eran buenas para mí y también acepté otras donde metí la pata", se sincera Luppi, quien interpreta a un hombre que está absolutamente convencido de saber lo que debe hacerse en cada ocasión donde interviene la moral.

Un vuelco




 En la película, Norma Aleandro se luce en la piel de Sarita, una ama de casa y esposa de Castilla que padeció esta peculiar forma de manejarse de su marido y que en un momento de su vida decide plantarse y dar un vuelco importante.


 "Como humorista, Fontanarrosa en realidad está mostrando a un farsante, a un hombre que quiere exhibir que es más que los demás y esto es lo que la mujer le reprocha siempre en distinta medida", reflexiona Aleandro, quien actualmente continúa encabezando el éxito teatral Agosto.


 Ahondando en las características de Sarita, la actriz indica que "es un personaje entrañable, porque se atreve a cambiar en un punto difícil de la vida. Aunque ama a su marido, Sarita se va de la casa con una apariencia de algo definitivo, que es lo que hace reaccionar a Castilla".


 "Ella tiene algo de leona, ya perdió a una hija que se fue a vivir al sur por una pelea con su padre y ahora no quiere que su hijo se quede sin lo que necesita y empieza a valorar la posibilidad de trabajar", agrega.


 María Carámbula --quien sorprendió componiendo a una mujer sensual y encantadora empleada--, Pepe Novoa, Mónica Antonópulos, Oscar Núñez, Oscar Alegre, Mabel Pesen y Valeria Lorca también tomaron parte del filme.


 Pablo Echarri, a quien también se lo pudo ver en la taquillera Las viudas de los jueves, elogió el trabajo de Grande.

Todo lo contrario




 "Es un cineasta exquisito, tiene una gran capacidad de desarrollo de guión, de diálogo y de reflexión profunda sobre los personajes", dice.


 En cuanto a su personaje de Silva, el "yuppie" que llega para reestructurar la empresa en la que Castilla trabajaba desde hace años, Echarri rescata su "actitud avasallante, su fuerza y su condición por llevar adelante sus deseos".


 Sin embargo, el actor sostuvo que la distancia más grande que tiene con Silva es que el personaje "prioriza su trabajo ante todo".


 "La adicción al trabajo de Silva le hizo perder a su hija y a su esposa y como ellas se instalan en Rosario, él tiene que volver de España aunque eso signifique un gran retroceso en lo profesional", detalla.


 Echarri, en cambio, se diferencia y sostiene que "mi familia es lo más importante. Construyo primero sobre mis vínculos, así puedo disfrutar más el trabajo".