Por deficiencias procesales quedó impune un secuestro
BUENOS AIRES (Télam) -- Los cuatro acusados por el secuestro extorsivo de Pablo Belluscio, un joven que en 2003 estuvo 43 días cautivo y al que le cortaron un dedo, fueron absueltos ayer debido a las serias deficiencias cometidas en la etapa de instrucción de la causa.
La medida fue adoptada por el Tribunal en lo Criminal Nº 2 de San Isidro y benefició a Manuel Valenzuela, alias "El Chileno Manolo", Oscar Villagra, Mario Ibarra y Horacio "Lala" López, de acuerdo con el veredicto leído ayer a la tarde en el Palacio de Justicia de San Isidro.
A raíz de la decisión, se dispuso la inmediata libertad de los tres primeros, lo cual fue celebrado con abrazos y aplausos por una decena de familiares de los presos, que estaban detenidos desde hacía seis años.
En tanto, "Lala" López continuará recluido porque si bien fue absuelto por este secuestro, está condenado por los de Mirta Fernández y del empresario Jorge Rodríguez, mientras que ni Belluscio ni su familia estuvieron presentes durante la audiencia y se estima que habría abandonado el país a raíz del hecho.
El tribunal también resolvió extraer copias para investigar la posible comisión de falso testimonio por parte de, entre otros, el policía de la DDI de San Isidro Pablo Machicote, el preso Federico Monti (hermano de Ezequiel "Chirola" Monti, líder de los secuestradores VIP) y el ex suboficial de la policía bonaerense Pedro Avio, conocido por escandalosas apariciones televisivas durante el caso Cabezas.
Los jueces Clarisa Moris, Oscar Zapata y Lino Mirabelli, afirmaron que en la investigación "la evidencia se presentó dispersa, desprolija, han aparecido datos cuyas concordancias ignoran en lo absoluto y hasta para qué, con qué finalidad se han recolectado".
Los magistrados dijeron que ha sido "muy posible que para la época de este lamentable episodio, tanto los funcionarios a cargo de la investigación, como la propia fiscalía federal, se encontrasen desbordados".
Es que luego de la conmoción que generó el caso Belluscio, la Procuración General de la Nación se vio obligada a instalar una Fiscalía Antisecuestros en la zona norte del conurbano, que quedó a cargo del fiscal Jorge Sica, quien desplazó de la instrucción de estos delitos a Rita Molina.
Además, los jueces dijeron: "Estamos entonces aquí para decidir ante una acusación en la que no se ha señalado una llamada, una grabación, un secuestro, un entrecruzamiento de datos, un testigo que por sí y dando razón de sus conocimientos, permita arrojar luz, al margen de toda duda, sobre la autoría de los hechos".
Testigos que no aparecieron
Durante la instrucción del caso se aportaron 13 supuestos testigos de identidad reservada, pero cuando comenzó el debate, sólo dos pudieron ser localizados por el fiscal de juicio Jorge García para declarar.
"La fiscalía se vio forzada a desistir de los testigos de identidad reservada números 7, 8, 9, 10 y 12, por no haber podido ser localizados los sobres con las respectivas declaraciones, acompañando las actuaciones labradas", remarcaron los jueces.
Uno de los que declaró fue el ex policía Juan Carlos Gómez, condenado por el secuestro de Mirta Fernández (a quien también le cortaron un dedo), que en la etapa de instrucción delató a toda la banda por la captura de Belluscio y en el juicio se desdijo.
Gómez afirmó que todo lo que había declarado era mentira y que fue obligado a involucrar a la banda porque lo torturaron.
Los jueces recordaron también que en la instrucción aparecían declaraciones que no se pueden tomar por ciertas y concluyentes, ya que eran "comentarios que en el barrio colectaron los investigadores de personas que no se identificaron".
Belluscio, entonces de 25 años, fue secuestrado el 22 de septiembre de 2003, cuando salía del complejo deportivo Perú Beach, de la localidad bonaerense de Martínez, donde practicaba hockey.
Durante el cautiverio, los captores enviaron a la familia del estudiante de Biología dos falanges del dedo índice de la mano izquierda, como un mensaje mafioso de presión.
El 3 de noviembre de 2003, se realizó un pago de 148.000 dólares de rescate y la madrugada siguiente el joven fue liberado cerca de un country en Benavídez, partido de Tigre.
Pese a que luego hubo varias detenciones por el caso, el dinero nunca apareció.
La acusación
Durante el juicio, el fiscal García había pedido penas de hasta 23 años de prisión para los supuestos integrantes de la banda, por los delitos de "secuestro extorsivo agravado por el uso de armas, por la participación de tres o más personas, por lograr el propósito (cobrar el rescate) y por lesiones gravísimas".
Además les sumó "robo calificado y abuso de armas", porque los captores le robaron a Belluscio y dispararon a la policía al secuestrarlo.
Pero absolvieron a todos por el secuestro y sólo condenaron a Valenzuela a seis meses de prisión por resistencia a la autoridad el día que se lo detuvo y a Villagra a cuatro años por tenencia ilegal de arma de guerra.
Sin embargo, por el tiempo que estuvieron detenidos, las penas ya se dan por cumplidas.