Hallan un laboratorio de narcos en Pilar
BUENOS AIRES (DyN) -- La policía realizó ayer al menos dos allanamientos en la causa en que se investiga a una banda de narcos mejicanos que montó un laboratorio de droga en una casa-quinta de Ingeniero Maschwitz, y descubrió en una vivienda de un barrio privado de Pilar, una cocina que se sospecha fue utilizada como experimentación para la que montaron posteriormente.
"Tal vez la operatividad haya sido hacer pruebas en diferentes lugares antes de largarse a elaborar droga de pureza como la de Ingeniero Maschwitz", dijo el superintendente de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense, Norberto López Camelo.
Los procedimientos fueron ordenados por el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, en busca de la denominada "ruta de la efedrina", una sustancia utilizada para elaborar drogas sintéticas como las metanfetaminas.
El primer operativo tuvo lugar ayer a la madrugada en una oficina del barrio capitalino de Puerto Madero, con el fin de dar con un ciudadano norteamericano vinculado con Luis Tarzia, el único argentino detenido en el allanamiento al laboratorio de Maschwitz, el 18 de julio pasado, donde también se arrestó a nueve mejicanos, presuntamente de cártel de Sinaloa.
Por la tarde, efectivos de la delegación Zárate-Campana de Investigaciones del Tráfico de Drogas, requisaron dos propiedades situadas en el barrio privado Almirante Irízar, cerca del Parque Industrial de Pilar, que la banda alquiló entre diciembre y febrero pasados.
Las fuentes precisaron que en el lugar se encontraron 3.000 pastillas de un medicamento llamado lodatadina, que contiene pseudoefedrina, y se sospecha que el objetivo era separar esa sustancia para destinarla a la fabricación de drogas sintéticas.
"Presumimos que quizás en ese momento no tuvieron el apoyo local que tuvieron posteriormente y quizás no tuvieron efedrina, y comprando los medicamentos podrían separar la pseudoefedrina y usarla (para la elaboración de drogas)", dijo López Camelo, quien señaló que ese proceso es común en Méjico.
Según las fuentes, algunos vecinos reconocieron a través de fotos al prófugo Jesús Martínez Espinoza, sindicado como el líder de la organización, quien habría alquilado la vivienda e intentó comprarle la casa a los locatarios.
"Se ve que ya estaban practicando desde mucho antes" para montar el laboratorio ilegal de drogas.
El otro allanamiento fue en las oficinas administrativas de Dow Química Argentina, en el séptimo piso de la Torre Catalinas Plaza, ubicada en Eduardo Madero al 900, en busca de un ciudadano norteamericano que sería empleado de la firma.
El operativo fue realizado a raíz de que en el allanamiento a la casa-quinta se encontraron tres vehículos, uno de ellos un Renault Scénic que estaría a su nombre, según datos del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor, aunque hasta la fecha no se presentó ante el magistrado para reclamarlo o explicar cómo llegó hasta el lugar.
Los investigadores hallaron documentación de que la persona buscada --sería un ingeniero mecánico-- trabajaba en la empresa, pero se determinó que habría sido trasladada a Brasil a fines del año pasado.
Los pesquisas pretenden establecer si tenía alguna relación con Tarzia, quien a su vez mantenía vinculaciones comerciales con Sebastián Forza, el joven asesinado junto a Damián Ferrón y Leopoldo Bina, en General Rodríguez.
La hipótesis más firme del triple crimen es que Forza habría estafado a los mejicanos con la venta de efedrina rebajada.