Se entregó José Mutti, condenado por un crimen
En las últimas horas se entregó a la justicia José Eduardo Mutti (58), condenado la semana pasada a cumplir doce años de prisión por un homicidio cometido en Bahía Blanca.
La información fue suministrada ayer por voceros tribunalicios, quienes indicaron que Mutti se presentó en la comisaría de Pigüé, ciudad en la cual se encontraba cumpliendo --hasta el momento del juicio oral-- con el arresto domiciliario que le concediera oportunamente la justicia de Garantías.
Indicaron las fuentes que a poco de ingresar en la dependencia policial situada en Urquiza 368, de aquella ciudad, el hombre tuvo que recibir asistencia médica, en virtud de haber padecido un pico de hipertensión.
También se dijo que el tribunal interviniente ya dispuso el traslado del encausado a una cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense, habiéndose recomendado la posibilidad de alojarlo en la Unidad 19, de Saavedra, teniendo en cuenta que su familia reside en las cercanías y que también son de esa zona los médicos que lo atienden.
En ese sentido, trascendió que Mutti padece problemas oculares, a punto tal que perdió la visión de un ojo y que tiene altamente disminuida la del otro.
Como se informara en anteriores ediciones, ni el procesado ni su abogado Leonardo Gómez Talamoni se presentaron, el 24 de julio, a la última jornada del juicio oral y público que se le siguió por el homicidio de Marcelo Roa (41), hecho cometido el 4 de enero de 2006, en Cacique Venancio y Humboldt, de Villa Don Bosco.
Precisamente, en esa audiencia fue que se leyó el fallo del Tribunal en lo Criminal Nº 3, que lo halló culpable del delito de homicidio y lo sentenció a cumplir doce años de cárcel, revocándole el arresto domiciliario y disponiendo su inmediata detención.
Como en la vivienda donde se hallaba radicado el individuo no fue ubicado, la justicia ordenó entonces su captura, librando las órdenes respectivas.
Sin embargo, Mutti decidió presentarse espontáneamente a principios de esta semana en la sede policial pigüense, para comenzar a cumplir la condena.
El fallo.
El fallo en la causa fue dictado por los jueces Raúl Guillermo López Camelo, Daniela Fabiana Castaño y Pablo Hernán Soumoulou, quienes consideraron demostrado que Mutti y un menor de edad atacaron a Roa a golpes de puño, patadas y con un palo similar a un "bate o un garrote".
En en el marco de ese incidente fue que el adolescente asestó a la víctima dos puñaladas que, a la postre, determinaron su fallecimiento.
Al pronunciar los fundamentos, el juez López Camelo, en coincidencia con la posición sustentada por el fiscal Gustavo Zorzano, consideró a Mutti como coautor del crimen, desechando el argumento del defensor Gómez Talamoni, en cuanto adujo que no se probó que los golpes que le asestara su pupilo a Roa, hayan tenido vinculación con la muerte.
"No comparto en absoluto la tesis defensista en cuanto a que el rol de Mutti haya resultado meramente pasivo y ajeno a las consecuencias relatadas", sostuvo López Camelo, con la adhesión de los restantes miembros del tribunal.
Apoyando su convicción en el relato de distintos testigos presenciales, el tribunal consideró que al procesado debía asignársele el rol de coautor, pues "tuvo el codominio del hecho típico", dado que "el ataque conjunto garantizaba el é éxito del propósito delictivo".
Entendieron, en consecuencia, que se daba en el caso la denominada "coautoría aditiva".
"Estimo que el propósito criminal conjunto había comenzado desde el mismo momento en que ambos, munidos de armas (palo y cuchillo), salen a la búsqueda de la víctima y cuando lo encuentran, ambos se bajan del rodado con sus respectivas armas y la emprenden contra Roa en un claro reparto de tareas con codominio funcional", destacó López Camelo.