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El éxito de Hillary Clinton prolonga el suspenso demócrata

Llena de confianza por su victoria en Pensilvania, Hillary Clinton volvió ayer su atención sobre las próximas internas y reafirmó que aún puede ganar la candidatura presidencial demócrata pese a todas las dificultades. La mujer sostuvo que su triunfo frente a Barack Obama prueba su aserción que ella tiene más chances de vencer al candidato republicano John McCain porque ganó las internas en los estados más grandes.

 WASHINGTON (Télam) -- Llena de confianza por su victoria en Pensilvania, Hillary Clinton volvió ayer su atención sobre las próximas internas y reafirmó que aún puede ganar la candidatura presidencial demócrata pese a todas las dificultades.


 La mujer sostuvo que su triunfo frente a Barack Obama prueba su aserción que ella tiene más chances de vencer al candidato republicano John McCain porque ganó las internas en los estados más grandes.


 "Al final, la gente tiene que decidir no sólo quién debería ser el jefe de Estado, que es la cuestión más importante, sino quién sería el mejor candidato frente al senador McCain. Creo que la coalición que armé, como quedó demostrado otra vez, es una base muy fuerte para vencerlo", agregó la ex primera dama.


 La senadora por Nueva York también quiere concertar nuevos debates con Obama antes de las próximas internas del 6 de mayo en Carolina del Norte, adonde su rival es favorito, y en Indiana, donde ambos están parejos.


 Obama logró evitar en Pensilvania la derrota estrepitosa que los sondeos vaticinaban, pero tampoco terminó lo cerca que él mismo había pronosticado.


 Clinton lo derrotó por casi 10 puntos, 54,3% a 45,7%. Pero la senadora todavía tiene mucho camino por recorrer, y cuesta arriba, ya que Obama aún la aventaja en el número de delegados que proclama al candidato en la convención nacional demócrata de agosto, en internas ganadas y en voto popular en todo el país.


 Pese a su derrota, Obama ganó ayer el apoyo del gobernador de Oklahoma, Brad Henry, un superdelegado a la convención nacional.


 La elección en Pensilvania se vio precedida de acusaciones entre los rivales, lo que parece haber endurecido las opiniones entre los demócratas en momentos en que la campaña presidencial de McCain ya recorre el país con todo su partido unido tras él.


 Sólo la mitad de los votantes demócratas dijeron que estarían satisfechos si el candidato presidencial al que ellos no apoyan es elegido para enfrentar a McCain en las presidenciales del 4 de noviembre.


 El triunfo de Clinton también significó dinero. Recaudó 3 millones de dólares en ls horas posteriores a su éxito en Pensilvania, y según su equipo de campaña este fue su mejor desempeño en lo que se refiere a colecta de fondos.


 Clinton está también muy por detrás de Obama en la carrera multimillonaria, un factor clave en cualquier campaña electoral que pretenda dar frutos.


 A principios de esta semana, su equipo de campaña informó que la senadora tenía 10 millones de dólares en su cuenta bancaria, pero también deudas por 9 millones de dólares. Como contraste, Obama comenzó abril con 40 millones para gastar.


 Clinton ganó en Pensilvania al menos 80 de los 158 delegados que se pusieron en juego en el estado. Obama obtuvo al menos 66, y faltaban asignar los 12 restantes.


 Además de Carolina del Norte e Indiana, las restantes internas demócratas son en Oregon, Kentucky, Virginia del Oeste, Montana, Dakota del Sur, Puerto Rico y en el territorio de Guam.