Abogados en causas de gran repercusión
Los abogados Flavio Giemmo y Carlos Irisarri, quienes asumieron la defensa del intendente Rodolfo Lopes, pertenecen a un estudio platense que actuó en distintos casos que alcanzaron gran repercusión pública.
Entre ellos, pueden citarse los que involucraron al odontólogo Ricardo Barreda, quien en 1992 asesinó a toda su familia, y al grupo de cadetes que produjo hurtos, daños y agresiones, en el transcurso de una fiesta realizada en la escuela de policía Juan Vucetich.
También representaron a Juan Carlos Fortuny (h), el funcionario que confesó haber robado 597 mil pesos de la Curaduría de Alienados de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, para pagar una presunta extorsión y para apostar en el casino flotante de la Capital Federal.
En esta causa, presentaron una recusación contra el fiscal Marcelo Romero, por entender que actuaba "de un modo reñido con la lógica y el derecho".
Ultimamente, asumieron la defensa de Agustín Arrien, el visitador médico que baleó a su novia, la médica nutricionista Ana María Rossi, quien desde el 3 de octubre de 2005 permanece en estado de coma, internada en el Hospital San Roque de Gonnet.