Trabajo creativo y de sumo esfuerzo
La lista de cortometrajistas bahiense que realizaron distintas películas en la ciudad, sigue siendo larga y vale recordarlos por su trabajo de esfuerzo y creatividad.
El coleccionista y fotógrafo Marcelo Vallés, filmó entre 1930 y 1950, documentales en 9, 8 y 16 mm.
Por caso, un documental sobre Bahía Blanca realizado en
1960; escenas filmadas en 1931 de la estación de Ferrocarril, calles céntricas y el Mercado Victoria.
en tanto, desde 1935 a 1955, Samuel Plosker rodó actualidades en 16 mm. Entre sus archivos se encontró un documental sobre la visita de Eva Duarte a un jardín de infantes de Bahía Blanca y la presencia de la primera dama en los balcones del Teatro Municipal, en ocasión de un acto público.
El escultor, pintor y documentalista Rodolfo Gómez registró imágenes del balmeario de Monte Hermoso y de la Fiesta de las Llanuras de Coronel Dorrego. Desarrolló su labor entre 1958 y 1966. Además fue, en 1965, el primer camarógrafo de Canal 7 de Bahía Blanca.
Rodolfo Allo filmó en 1964 un cortometraje argumental titulado La Recomendación, con actores de teatro de Coronel Pringles.
El escritor Héctor Libertella realizó el cortometraje Los misticistas, estrenado en 1967 en la Asociación Empleados de Comercio.
Freinquel, un gran observador
Pero el más inquieto y prolífico de ese grupo bahiense de cineastas resulta Alberto Freinquel.
Nacido en 1946 en Coronel Pringles, realizó su aprendizaje en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC), la asistencia a cursos en la Escuela de Cine de La Plata y como ayudante de dirección, entre los años 1964 y 1965, de los realizadores Rodolfo Kuhn (Pajarito Gómez), David José Kohn (Así o de otra manera) y Dino Minitto (Máscaras en otoño).
Tras su regreso a Bahía Blanca, trabajó como camarógrafo de Canal 7 y fue cotitular de la productora Helifilm Cinematográfica, que desarrolló sus actividades entre 1965 y 1987 y realizó en ese lapso aproximadamente 4.000 filmes publicitarios y más de 100 documentales comerciales e institucionales, con postproducción en laboratorios de
Buenos Aires.
Del equipo de realización de Helifilm participaron, a través de los años, Atilio Germani, Mario Linovesky, Vicente Rodríguez, José Luis Calvo, Enrique Pierini, Jorge Scatolini y Alberto González.
La desaparición de esa productora sobrevino cuando se cambiaron los equipos de cine de 16 mm. por los de video.
Freinquel realizó los cortometrajes argumentales Mateo, Duelo (codirigido con Atilio Germani), Apocalipsis (codirigido con Vicente Rodríguez), Poema, La fruta en el fondo del tazón (codirigido con Rafael Martín) y Verde oliva. Este último, basado en un guión de Alberto Cognini e interpretado por Lisandro Schabsoviz, Alfredo Monaldi y Angela Fernández.
En el año 1987, cambió la cámara de cine por la de video y continuó realizando filmes publicitarios y documentales, en particular de carácter institucional, primero en sociedad con Alberto González y luego en solitario.
Entre otros documentales filmados en 16 mm o en video, se pueden destacar Rumbos de sol y mar, sobre Monte Hermoso; Rivera y sus colonias, sobre los asentamientos inmigratorios de esa región; La fundación, sobre los orígenes de la Cooperativa Obrera; El templo y la escuela, sobre la comunidad judía de Bahía Blanca; Neuba Dos, que registró el montaje del gasoducto Loma de la Lata (Neuquén)-Bahía Blanca; y Muelles de hierro, sobre el desarme del viejo muelle de Ingeniero White.
También se cuentan los de la Biblioteca Rivadavia; Ayudar a vivir, sobre la obra de IREL; Sanar con amor, historia del Hospital Italiano; Vamos a andar, producido por Cáritas Argentina, rodado en Córdoba, Santa Fe, Rosario, Buenos Aires y Bahía Blanca con el propósito de trazar una radiografía de la pobreza; Eduardo Mallea, biografía del escritor; y Beata Laura Vicuña, producido por el Colegio María Auxiliadora de nuestra ciudad.
"El Papa entre nosotros"
Un filme de particular relevancia fue El Papa entre nosotros, de 35 minutos de duración, que registra los momentos más trascendentes de la histórica visita a Bahía Blanca de Juan Pablo II, el 7 de abril de 1987.
En un comentario publicado en este matutino, se expresó que en el filme era posible distinguir dos partes: una dedicada a documentar las tareas preparatorias desarrolladas por la comisión organizadora, la difusión orientadora desplegada por los medios de comunicación, la distribución y venta de recuerdos del Papa, la febril ansiedad que podía percibirse en la ciudad durante los días previos, la procesión nocturna hasta el Cristo del Camino y la vigilia de los peregrinos venidos de toda la región, matizada con cánticos y otras expresiones de alegría.
La segunda registró la presencia de Juan Pablo II en Bahía Blanca: su arribo al aeropuerto, la recepción, el traslado hasta el altar instalado junto al Cristo del Camino y los momentos más significativos de la Santa Misa.
El filme resultó valioso porque alcanzó su objetivo: documentar los hechos más importantes, comunicar el clima de fe religiosa que rodeó la presencia del Papa y una síntesis del mensaje del Sumo Pontífice, no sólo el implícito en sus palabras, sino también el que deriva de su figura, en cuanto era capaz de contagiarnos con su espiritualidad y su sereno optimismo.
La película fue presentada en el Cine Don Bosco el 6 de abril de 1988 con afluencia de numerosos espectadores.
Agustín Neifert