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La importancia y trascendencia de "Monte criollo"

"Abajo, dancing de lujo para todo el mundo y arriba, baraja para los invitados especiales. No está mal la combinación de esta gente". El texto fue extraído del guión de Monte criollo, filme que se estrenó el 22 de mayo de 1935 en el Monumental y marcó el comienzo en el cine sonoro de su director Arturo S. Mom (1894-1965).


 "Abajo, dancing de lujo para todo el mundo y arriba, baraja para los invitados especiales. No está mal la combinación de esta gente". El texto fue extraído del guión de Monte criollo, filme que se estrenó el 22 de mayo de 1935 en el Monumental y marcó el comienzo en el cine sonoro de su director Arturo S. Mom (1894-1965).


 El elenco estuvo integrado por Nedda Francy, Francisco Petrone, Florindo Ferrario, Domingo Sapelli, Marcelo Ruggero, Azucena Maizani y Agustín Magaldi. La música fue compuesta por Francisco Planánico y la escenografía la realizó Juan Manuel Concado, que introdujo el art déco en el cine argentino.


 Arturo S. Mom fue periodista, poeta, guionista y crítico de cine. En los años veinte ejerció el periodismo en la revista "Atlántica" y en los diarios "Crítica" y "La Nación". También realizó los primeros filmes de gangsters del cine argentino.


 Dos ejemplos son Monte criollo y Palermo (1937), en los que recrea los clásicos personajes y conflictos del género: el triángulo amoroso integrado por una rubia platinada estilo Jean Harlow, exponentes del hampa o el juego y agentes de la ley.

Etapas de éxito




 Mom se inició en la dirección en 1930 con El drama del collar y luego abordó con cierto éxito distintos géneros, como el histórico (Nuestra tierra en paz, 1939, sobre San Martín), la comedia (Busco un marido para mi mujer, 1938) y el musical (El tango en París, 1956).


 Este filme fue su último trabajo en la dirección, aunque continuó escribiendo guiones e inclusive llegó a vender algunos a Hollywood.


 Monte criollo cuenta la historia de Lucy (Nedda Francy), quien logra escapar de un enfrentamiento entre matones rivales, es perseguida por la policía y se esconde en los muelles del barrio La Boca.


 Luego se introduce furtivamente en un cabaret y toma contacto con dos timadores (Petrone y Ferrario), con los que integra un triángulo que se dedica a esquilmar incautos y ascienden rápidamente en la escala social. Uno de ellos competirá por los favores de Lucy con el amante de ésta, un cantante que también flirtea con otras mujeres.


 Los dos fulleros, que entre tanto se han traicionado en el juego y en los negocios comunes, resuelven ajustar sus cuentas, primero en el juego del "monte" y luego en un duelo criollo con arma blanca.


 La historia, en más o en menos, se repetiría en filmes realizados en años posteriores. Pero su mayor originalidad fue el empleo de una escenografía art déco, que en nuestro país se denominó irónicamente "estilo gomina".

Arte moderno




 En esos años, el término aún no existía. Se conocía como "arte moderno". La denominación nació en 1966, cuando el Museo de Artes Decorativas de París realizó una muestra retrospectiva llamada "Les années 25", con el subtítulo de "Art Déco".


 El nuevo diseño se aplicó a la gráfica, la pintura, el mobiliario, la vajilla y la arquitectura (un ejemplo en nuestra ciudad fue El Palacio del Cine). Se valorizaron los brillos, los espejos, los cristales esmerilados, los muebles con tubos de acero, los juegos de luces y sombras en la iluminación y en la moda femenina, las telas laminadas y las lentejuelas.


 "Como expresión artística espúrea --afirma Claudio España--, el art déco yergue sus resultados entre el monumentalismo aplicado del art nouveau y el decoratismo de los cubistas". El que introdujo este estilo en el cine argentino fue Juan Manuel Concado, quien aplicó el diseño que existía en las boîtes para Dancing (1933), de Luis Moglia Barth; Monte criollo (el night club El Paraíso); Ayúdame a vivir (1936), de José A. Ferreyra (la boîte El Gato Negro).


 En Monte criollo, el estilo art déco prevalecía en las oficinas, garitos y casinos regenteados por los tahúres, en la iluminación, en el vestuario y las posturas de figurín de Nedda Francy.


 Arturo Mom fue asesorado técnicamente por el joven Daniel Tinayre, ya entonces apodado "el francés". Como Monte criollo, a pesar de su historia y su elenco, no fue un éxito de público, ambos decidieron en 1942 realizar una remake, dirigida por Tinayre y con guión de Mom.


 La película se tituló Vidas marcadas, se estrenó el 20 de abril de 1942 en el cine Monumental y fue protagonizada por Mecha Ortiz, Jorge Rigaud, Sebastián Chiola, Roberto Fugazot, Haydée Larroca, Cayetano Biondo y Héctor Méndez.


 Pero Vidas marcadas tampoco tuvo éxito y pasó a ser una de las películas menos apreciadas por su director. Fue prácticamente una copia de Monte criollo, con menos audacias narrativas, menos acción y recursos imaginativos y muy dialogada. Mom y Tinayre sustentaron el proyecto sobre el nombre de los actores y sobre "la descripción de la sexualidad, tibia pero inequívoca --según afirma Miguel Angel Rosado--, que consumía a los protagonistas (el amor entre Mecha Ortiz y Rigaud, el deseo insatisfecho de Chiola)".


 Sin embargo, no alcanzó ni la importancia ni la trascendencia del original. Para Tinayre, Vidas... significó su último trabajo para los estudios Baires, que él había diseñado tres años antes.

Agustín Neifert/Especial para "La Nueva Provincia"