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Titán, un mundo esponjoso de lluvias orgánicas anaranjadas

Los primeros análisis de los datos transmitidos por la sonda "Huygens" durante su descenso a Titán dejan entrever un mundo envuelto en una neblina naranja, un suelo esponjoso formado por partículas orgánicas que caen en lluvia y vientos muy suaves en la superficie. Durante el descenso de dos horas y 28 minutos a través de la atmósfera del mayor satélite de Saturno, el 14 de enero de 2005, la sonda europea recabó una gran cantidad de datos gracias a seis instrumentos que llevaba a bordo, recuerda Jean-Marie Lebreton, jefe de la misión de la Agencia Espacial Europea (AEE), en la revista británica "Nature" que saldrá hoy.


 PARIS (AFP-NA y EFE) -- Los primeros análisis de los datos transmitidos por la sonda "Huygens" durante su descenso a Titán dejan entrever un mundo envuelto en una neblina naranja, un suelo esponjoso formado por partículas orgánicas que caen en lluvia y vientos muy suaves en la superficie.


 Durante el descenso de dos horas y 28 minutos a través de la atmósfera del mayor satélite de Saturno, el 14 de enero de 2005, la sonda europea recabó una gran cantidad de datos gracias a seis instrumentos que llevaba a bordo, recuerda Jean-Marie Lebreton, jefe de la misión de la Agencia Espacial Europea (AEE), en la revista británica "Nature" que saldrá hoy.


 Los científicos empezaron a estudiar estos datos, transmitidos al centro de la AEE en Darmstadt (Alemania) durante los 72 minutos que siguieron al aterrizaje, y cuyos primeros resultados son objeto de siete artículos en "Nature" esta semana.


 Estos primeros análisis revelan una química basada en la transformación del metano en hidrocarburos complejos en la estratósfera. El metano es el gas más frecuentemente encontrado en la atmósfera de Titán después del nitrógeno.


 Bombardeado de partículas en el entorno de Saturno, expuesto a los rayos ultravioletas del Sol, el metano se convierte en hidrocarburos y en componentes del nitrógeno y del carbono, que se condensan a entre 300 y 200 kilómetros de altura para formar una neblina naranja de materiales orgánicos.


 Estos aerosoles caen finalmente en lluvia sobre la superficie, donde se acumulan en una capa esponjosa probablemente compuesta por estas partículas, de hielo de agua y de metano líquido "con la consistencia de arena mojada".


 Este proceso significa que hay metano que escapa constantemente de la atmósfera de Titán y debe ser remplazado, lo que implica la existencia de una reserva de metano o de carbono bajo una forma primitiva, probablemente bajo la superficie del satélite.


 Desde el punto de vista físico, las medidas han confirmado que la presión es igual a una vez y media a la de la Tierra y una temperatura de -180ºC que impide la formación del vapor de agua, y por tanto de oxígeno, a partir del hielo de agua.


 Por su parte, los vientos soplan en el mismo sentido que la rotación del satélite aunque son más rápidos, alcanzando los 120 metros por segundo (430 km/h) a 120 km de altura. Curiosamente, la sonda prácticamente no los detectó en la superficie (1 m/s).


 Ello suscita interrogantes sobre los paisajes aparentemente escultados por la erosión sin duda debida al metano líquido, pero también a la acción del viento.


 Si Titán presenta un interés particular para la comprensión de la Tierra, es porque esta luna de Saturno es el único otro objeto del sistema solar que está dotado de una atmósfera espesa mayoritariamente compuesta por nitrógeno.


 Las sondas gemelas "Voyager", de la NASA, confirmaron en 1980-81 que el otro gas dominante en la atmósfera de Titán es el metano, principal componente del gas natural en nuestro mundo. Pero no pudieron ver a través de la neblina naranja que lo envuelve.

En órbita
Siete años de viaje tuvo el vehículo espacial "Cassini" antes de lanzar la sonda "Huygens", que ingresó a Titán en enero pasado.

Marte tuvo agua al principio de su creación







 Marte tuvo agua y un campo magnético al principio de su creación, hace casi 4.000 millones de años, afirmó ayer el responsable del análisis de los datos sobre el suelo efectuados gracias a la sonda europea "Mars Express".


 "Si queremos encontrar restos biológicos de vida en Marte hay que buscar en las zonas donde hay filosilicatos, donde hay arcilla", dijo el profesor Francois Poulet.


 Poulet fue uno de los seis científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) que compareció en rueda de prensa en París para explicar los resultados del último año de estudio de los datos recopilados por "Mars Express".


 Todo indica que hubo agua, pero no en cantidades tan importantes como en la Tierra, y que Marte disponía de un campo magnético, entonces se formaron los filosilicatos, que aún pueden encontrarse en puntos muy concretos, como en Terra Meridani, Vallis Marineris y el polo norte, explicó el experto francés.


 Los filosilicatos se forman cuando rocas basálticas volcánicas están sumergidas en agua durante un cierto tiempo, lo que da a entender que Marte tenía condiciones comparables a la de la Tierra al principio de su creación.


 "Si hubo vida biológica, debería haberse conservado allí y la próxima misión de la ESA debería consistir en ir a buscar filosilicatos y traerlos a la Tierra para analizarlos", indicó.


 Luego, algo sucedió que hizo desaparecer el campo magnético y dejó al planeta sin protección ante los vientos, y a partir de ahí la superficie se hizo mucho más ácida, lo que impide la formación de filosilicatos y favorece la creación de sulfatos.