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Esta vez, Ingeniero Thompson se inclinó por el vecinalismo

La amenaza que la Unión Vecinal fue para el radicalismo en la elección de 2003, se transformó, el domingo último, en un escollo que el oficialismo de Tres Lomas no pudo vencer. Con apenas cuatro votos de diferencia, en aquella ocasión Mario Espada pudo acceder a la titularidad del Departamento Ejecutivo, después de una reñida elección que, inclusive, tuvo reclamos por parte de los perdedores que quedaron sin eco en la junta electoral, por lo que tampoco hubo recuento de sufragios.
Barrio es el referente de la Unión Vecinal de Tres Lomas. (Gentileza del diario "La Opinión", de Trenque Lauquen)


 La amenaza que la Unión Vecinal fue para el radicalismo en la elección de 2003, se transformó, el domingo último, en un escollo que el oficialismo de Tres Lomas no pudo vencer.


 Con apenas cuatro votos de diferencia, en aquella ocasión Mario Espada pudo acceder a la titularidad del Departamento Ejecutivo, después de una reñida elección que, inclusive, tuvo reclamos por parte de los perdedores que quedaron sin eco en la junta electoral, por lo que tampoco hubo recuento de sufragios.


 Fue la pequeña población de Ingeniero Thompson --la segunda del distrito-- la que, con un padrón que apenas supera las cien personas, decidió el comicio, a favor de la UCR.


 Espada había perdido en la cabecera por 16 votos, pero en Thompson ganó por 20 y accedió al gobierno en reemplazo de su correligionario, el doctor Roberto Marino.


 El domingo pasado, la cosa fue distinta.


 El vecinalismo volvió a vencer en Tres Lomas, con un poco más de holgura, y superó por 7 sufragios al oficialismo en Ingeniero Thompson, con lo que los guarismos finales fueron: Unión Vecinal de Tres Lomas, 1.631 sufragios y Unión Cívica Radical 1.553 (diferencia, 78 votos).


 El Partido Justicialista siguió decayendo en el apoyo popular y esta vez se quedó sin representación en el Concejo Deliberante (tenía 2 ediles) y sólo logró 94 votos, mientras que el flamante Frente para la Victoria, apenas llegó a los 438 sufragios.


 "Pensar que cuando Pellegrini se dividió y Tres Lomas surgió como nuevo distrito fuimos gobierno...", reflexionaba ayer un allegado al justicialismo que, ni siquiera unido, hubiera puesto un hombre en el CD.


 Sabido es que, por distintas circunstancias, muchos de quienes adhirieron a los triunfos del PJ de años atrás, que llevaron a Miguel Angel ("Toto") Sei al poder, ya en el 2003 optaron por apoyar al vecinalismo hoy triunfante.


 Cierto es que desde el 10 de diciembre en adelante, Mario Espada no tendrá el camino libre como lo ha tenido hasta ahora.


 Por lo pronto, perderá la mayoría en el Concejo Deliberante.


 De una composición de 6 radicales, frente a 2 hombres del PJ y 2 de la Unión Vecinal, se pasará a una igualdad de ediles (5 radicales y 5 de la UVTL), con la salvedad de que los vecinalistas, al haber triunfado, tendrán la presidencia del CD con el voto doble.


 Un panorama similar se presenta en el seno del Consejo Escolar, que quedó dividido en 2 representantes de la UCR y 2 del vecinalismo, que también consiguió la presidencia.


 El domingo, en consecuencia, ha marcado un cambio en la política de este pequeño distrito, situado 300 kilómetros al norte de Bahía Blanca.


 Todo hace prever intensas negociaciones entre oficialismo y oposición frente a una población que espera lo mejor de su gobernantes.

Barrio: "Somos una fuerza que vino para quedarse"




 Mario Barrio, periodista y docente, en 2003 fue candidato a intendente y el domingo último encabezó la lista de candidatos a concejales por la Unión Vecinal de Tres Lomas para el comicio del domingo.


 Admitió, en diálogo telefónico con "La Nueva Provincia" que se diferenciaron del radicalismo porque presentaron modelos distintos y un estilo distinto para trabajar.


 También, que iban a ganar y "muy bien".


 Este fue el diálogo mantenido:


 --¿Cómo nació el vecinalismo?


 --Fundamos la Unión Vecinal en febrero de 2003, con vistas a los comicios de ese año. Entendíamos que los partidos tradicionales no respondían a nuestros intereses a nivel local.


 --¿Había antecedentes de vecinalismo en el distrito?


 --Hubo un grupo hace 25 años, que funcionó bien, pero que no llegó al gobierno.


 --¿A qué sectores aglutinaron?


 --Hay gente de distintas ideologías y muchos independientes.


 --Lo cierto es que dos años atrás perdieron por solamente 4 votos.


 --Sí. Esa elección nos dejó algunas dudas. Pedimos reapertura de urnas y recuento de votos. La junta electoral no accedió. No obstante, allí nos fortalecimos mucho, inclusive, porque metimos dos concejales.


 --¿A tal punto de pensar en ganar ahora?


 --Estábamos convencidos del triunfo. Lo notábamos hablando con la gente. Advertíamos el debilitamiento del justicialismo y que el Frente (para la Victoria) no haría buena elección. Nos abrimos a todas las ideas. Cierto es que competíamos contra el gobierno, con todo lo que eso implica.


 --¿Por qué cree que esta vez ganaron?


 --No existió un motivo. Es un cúmulo de circunstancias. No planteamos proyectos, porque lo habíamos hecho en 2003. Utilizamos un modelo distinto con un estilo distinto.


 --¿En qué harán hincapié en la gestión?


 --En tres puntos fundamentales: mejorar la atención de la salud; mayor claridad e información en el tema seguridad y proyectos de desarrollo que contemplen al pequeño comerciante y empresario para que haya una creación genuina de puestos de trabajo.


 --¿Están mirando a la juventud que se va?


 --Pretendemos que aquellos que se van, vuelvan. Fíjese que tenemos la misma población que en la década del 50.


 --¿El triunfo los lleva a pensar en el 2007?


 --No. De todas formas, somos una fuerza que vino para quedarse. Yo recuerdo que hace dos años se nos comparó con una mariposa; se nos decía que teníamos un vuelo corto, aunque estamos volando más lejos. Aspiramos a terminar con la división de Tres Lomas.


 --¿Hubo algún diálogo con Mario Espada, después del domingo?


 --No. No nos llamó. es más, a mí no me atendió en los últimos dos años. Tiene un estilo muy caudillezco, a la vieja usanza y, por ende, autoritario. Eso lo advirtió la gente. De los candidatos a concejales del radicalismo no puedo decir lo mismo. Son excelentes.


 --De todas formas, no está dicha la última palabra y la relación puede cambiar...


 --Aspiramos a que mejore. Esperaremos diez o quince días y pediremos una reunión con las autoridades del Concejo y con el intendente. Será importante para todos, seguramente.