Con textos de Les Luthiers, Julio Bocca y Eleonora Cassano encantaron en Mar del Plata
MAR DEL PLATA (DyN) -- Los bailarines Julio Bocca y Eleonora Cassano presentaron anteanoche, con singular éxito y ante más de cuatro mil espectadores, el estreno mundial de El Lago Encantado, con texto y música de Les Luthiers.
El comienzo fue con lo clásico, pero ahora hecho popular por estos bailarines, con los pas de deux de El Quijote, que interpretaron Bocca y Cassano; Tchaikovsky, por Stephanie Bauger y Guillermo González y El corsario, por los ya reconocidos y aplaudidos Cecilia Figaredo y Hernán Piquín.
Luego, al abrir el telón sorpresivamente se vio a todos los bailarines del Ballet Argentino y a los propios Bocca y Cassano casi de entrecasa, con joggins batas y hablando cómodamente como si fuera un inmenso detrás de la escena, mientras los operarios armaban un decorado lacustre. Después, cayó el telón.
Por fin, nuevamente se corrieron las pesadas telas y se observó una escena que bien podría valer para el Lago de los Cisnes, pero viniendo de Les Luthiers.
El Lago Encantado es una obra musical de Les Luthiers realizada en 1974, un ballet que cuenta la historia de un príncipe y una doncella que son permanentemente perseguidos por un hechicero y su sirviente, contada por la voz de Marcos Mundstock, quien a su vez fue marcando los pasos y movimientos de los bailarines. ¡Como si hiciera falta!
El príncipe Vassilli, interpretado por el propio Bocca, llegó con su amigo y algunos aldeanos hasta la orilla de un lago donde contempló la belleza de la doncella Malixendra (Cassano).
Hasta allí pareció ser una historia simple y normal de una pieza de ballet, pero al ver la vestimenta de Bocca, donde se resaltada de manera exagerada sus dotes viriles que hacían suspirar a Malixendra, el público estalló en carcajadas.
Y así se sucedieron constantes gags relatados por Mundstock, como cuando el hechicero con un maleficio convierte a las bailarinas en... marineros. Todo, con música de fondo de Popeye el marino, adaptada a lo clásico por Les Luthiers.
Tampoco faltaron los enojos de la doncella Malixendra con el público, que supuestamente tosía y no dejaba concentrarla. Para el cierre, se presentó un doble final que incluyó el tradicional de una la historia de amor.
El vestuario estuvo a cargo de Renata Schussheim, con ropas extravagantes y plagada de colores como se establecía en los textos de Les Luthiers. En tanto que las coreografías correspondieron a Lidia Segni y la escenografía fue de Griselda Martínez.
La gala cerró con Nine Sinatra Songs y todos los bailarines del Ballet Argentino sobre el escenario.