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Fuerte crítica a la cumbia villera

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, apuntó ayer contra la cumbia villera, y los disvalores que auspician los cultores de ese ritmo, por la defensa que suele hacer de la acción delictiva. Tras admitir que la Argentina es hoy más insegura que hace diez años, analizó las consecuencias que su difusión constante genera en algunos sectores.


 BUENOS AIRES (Télam y DyN) -- El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, apuntó ayer contra la cumbia villera, y los disvalores que auspician los cultores de ese ritmo, por la defensa que suele hacer de la acción delictiva.


 Tras admitir que la Argentina es hoy más insegura que hace diez años, analizó las consecuencias que su difusión constante genera en algunos sectores.


 "Una década atrás no existían los niveles de pobreza que existen hoy, no se había desarrollado una parte de la sociedad en la marginalidad absoluta y no existía la difusión de una cultura que, entre otras cosas, piensa que el delito puede ser un modus vivendi", detalló Fernández.


 "Hace diez años no había un programa de televisión durante cinco horas difundiendo un tipo de música donde, en gran medida y por muchos momentos, se termina elogiando la acción delictiva, como es todo este fenómeno de la cumbia villera y este movimiento cultural entre comillas", concluyó.


 Fernández se refirió concretamente al programa Pasión de sábado, que conduce Daniel "la Tota" Santillán y que, todos los fines de semana, difunde música tropical.

Antecedentes. La cumbia villera despierta polémica desde hace años; en sus letras se exalta el consumo de drogas y alcohol, se justifica el accionar de los "pibes chorros" y de los malvivientes en general, repudiándose todo lo relacionado con la autoridad y la policía.




 Esta variante musical lanzó al estrellato, entre otros, a los grupos Damas Gratis, Yerba Brava y Los Pibes Chorros.


 El género consiguió su principal mercado entre los pobladores de las villas de emergencia del conurbano bonaerense, especialmente las ubicadas en las zonas norte y oeste.


 Una particularidad: buena parte de sus intérpretes proviene, efectivamente, de distintos asentamientos marginales y, en más de una ocasión, fueron noticia policial al ser sorprendidos portando armas o drogas.