Sur de villarino y norte de patagones

Crisis del Colorado: habrá restricciones, pero se ampliará el plazo de riego

2/10/2021 | 06:30 |

Desde Corfo estiman que la irrigación se estirará hasta mediados de febrero. Se sembrarían unas 80 mil hectáreas.

Fotos: Archivo La Nueva.

   El panorama en el Valle Bonaerense del río Colorado continúa siendo complicado: la crisis hídrica sigue jaqueando la producción intensiva que se realiza allí, pero desde las altas cumbres llegaron buenas noticias en los últimos días. El período de riego finalmente se extenderá hasta mediados de febrero, lo que –en principio- permitirá contar con una temporada no tan acotada como se preveía hasta no hace mucho tiempo y finalizar el período de crecimiento de la cebolla en tiempo y forma.

   Entre fechas y números, el último sábado 25 comenzó a llegar a la zona el agua desde el embalse y se espera que esto continúe hasta el 15 de febrero próximo, con una entrega de 0,3 metros cúbicos. Todavía se están haciendo las encuestas correspondientes, pero se estima que en esta oportunidad se sembrarán unas de 80 mil hectáreas en toda la región, y que la superficie destinada a cebolla no superará las 8.800 hectáreas.

   Por el momento, desde el dique se está erogando a razón de 75 metros cúbicos por segundo pero, si se terminan cumpliendo algunos pronósticos y proyecciones actuales, en los meses de mayor calor la salida de agua desde Casa de Piedra sería mayor a lo esperado y hasta permitiría prolongar el tiempo de irrigación durante un par de semanas más. Los 1.250 hectómetros cúbicos que se estiman de derrame podrían alcanzar a los 1.700hm3 si se dan ciertas circunstancias, aunque siguen estando muy por debajo de los del año pasado (2.850) o los de una temporada normal (5.500).

 

A pesar de la crisis, el último 25 de septiembre comenzó a lllegar el agua a los campos del Valle Bonaerense.

 

   La novedad es, cuanto mucho, un aliciente para el sector productivo del norte de Patagones y sur de Villarino. Más allá del anuncio, la actual crisis hídrica que atraviesa la zona de riego dista mucho de poder darse por concluida. Aunque si se compara con la situación que se preveía hace no más de dos meses, casi podría decirse que el balance termina siendo positivo.

   Por supuesto, se está lejos de los años buenos o, cuanto mucho, normales. Con estas proyecciones, la temporada de riego se terminará bastante antes del 1 de mayo habitual, pero se estima que –de este modo- el nivel de reservas del dique quedaría por sobre el mínimo histórico conseguido en abril del año pasado, pensando ya en lo que podría ser la campaña 22/23.

   “Hoy, la situación no es la de mínima que se estimaba hace un par de meses, pero continuamos en escasez hídrica –reconoció a “La Nueva.” el administrador general de Corfo, Ramiro Vergara-. La coyuntura es mejor que la que teníamos a mediados de agosto de este año, cuando no sabíamos en cuánta agua se iba a transformar la nieve que hay en la cordillera; hoy tenemos la certeza de que podemos llegar hasta el 15 de febrero y podemos entregar 0,3 litros por hectárea”.

   Durante las próximas semanas, y a medida que escurra el agua, se irá evaluando si se aumenta la erogación o si se busca mantener el nivel de reservas para comenzar la temporada 2022 con un embalse con un nivel similar al de este año.

   Para ello, a mediados de mes se contará con el pronóstico de nivel de agua para lo que resta de la temporada, en base a un cateo realizado en la montaña, que permitirá conocer la densidad y la cobertura de la nieve, y tener mediciones más precisas que las que se tienen solo mediante imágenes satelitales.

   “A partir de estos números, podemos recalcular la entrega de agua. En caso que se confirmen los valores que estamos manejando en los prepronósticos, podríamos aumentar un poquito la erogación y extender un poco más el período de riego”, manifestó.

   En ese sentido, Vergara prefirió ser cauto y reconoció que, para que esto se cumpla, primero deberían mejorarse los números de los prepronósticos, y aclaró que los incrementos no serían muy grandes.

   “Tal vez pasemos de 0,3 a 0,32 litros por hectárea, pero no vamos a pasar de ahí. En una temporada normal se entregan 0,5 y se corta el 1 de mayo; acá vamos a tratar de hacer esa pequeña modificación y el resto embalsarlo en Casa de Piedra”, dijo.

   De acuerdo a las primeras simulaciones, la idea era terminar la temporada con el nivel del embalse en 268,39, el mismo registro que su mínimo histórico.

   “Por eso hablábamos de cortar en enero. Con el escenario que estamos previendo ahora, no estaríamos llegando a una cota tan baja; pero aún debemos tener el pronóstico de octubre”, manifestó.

 

Confirman que la cebolla podrá terminar su ciclo

 

Vergara confirmó que las condiciones que se están manejando en estos momentos, permitirán terminar bien el período productivo de la cebolla, uno de los problemas que se habían planteado cuando se creía que el período podía terminar a mediados de enero.

“Si todo se confirma y el pronóstico acompaña al prepronóstico, la cebolla se va a terminar bien. El problema de la mala calidad era porque se terminaba en enero y no se llegaba a dar el último riego, que es el que le da volumen”, señaló.

Sin embargo, a partir de este probable escenario, ya no habría problemas.

Vergara aseguró que a fin de año o principios de 2022,  se sabrá qué consultora elaborará el proyecto del dique Paso Alsina.

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