Nueva luz en el Millennium: el mirador de Puan se renovó y brilla más que nunca
La obra reforzó su valor simbólico y turístico como espacio de encuentro y contemplación. La iluminación renovada potencia su impronta espiritual.
Licenciada en Comunicación Social egresada de la Universidad de La Plata. Docente en nivel superior. Redactora de La Nueva desde 2010. En LU2 Radio Bahía Blanca tiene la columna "Buenas buenas" y se desempeña como redactora creativa. Es especialista en cubrir historias humanas de superación. Además, es profesora de yoga.
El Mirador Millennium de Puan atraviesa por estos días una etapa de renovación que no solo apunta al mantenimiento del espacio, sino también a realzar su carácter simbólico como punto de encuentro entre lo terrenal y lo espiritual. Las recientes obras, centradas especialmente en la iluminación, le devuelven protagonismo a uno de los sitios más emblemáticos de la localidad.
Según informó el ingeniero Armando Nervi, responsable de la obra y miembro de la comisión de Obras Marianas, los trabajos realizados abarcan distintas intervenciones que ya se encuentran finalizadas y habilitadas al público. Entre ellas, se destaca la reparación del piso interior del Templo Mirador, una mejora necesaria para garantizar la seguridad y conservación del espacio.
Uno de los cambios más notorios es la renovación completa de la iluminación externa. Se intervinieron tanto la plataforma mirador como las rampas de acceso y los reflectores exteriores. “Quedó muy bien y estamos muy contentos de haber podido concretar esta anhelada obra”, señalaron desde la organización, destacando el impacto visual logrado, especialmente en horarios nocturnos, donde la luz cobra un sentido casi simbólico, acompañando la experiencia de quienes visitan el lugar.
En la misma línea, se colocó una membrana flexible e impermeable en la plataforma superior, en las rampas y en el atrio del templo. "Es una pintura epoxi de color rojo teja que le da una terminacion y asegura el sellado de todo tipo de fisuras para evitar filtraciones al interior del templo", explicó Nervi. Esta intervención apunta a preservar la estructura frente a las inclemencias climáticas y prolongar su vida útil.
No obstante, mientras finaliza una etapa de la obra también se llevan adelante trabajos en la red de agua. Actualmente, se está reparando una pérdida en la cañería que transporta el suministro desde la bomba sumergible hasta el Millennium. Por este motivo, y de manera temporal, los baños permanecerán fuera de servicio durante algunos días.
A pesar de esta situación puntual, el predio permanece abierto y puede ser visitado con normalidad. Las obras finalizadas permiten disfrutar plenamente del espacio, que hoy luce renovado y con una nueva impronta luminosa que potencia su esencia.
Así, el Mirador Millennium no solo se pone en valor desde lo estructural, sino que también reafirma su identidad: un sitio donde la luz —en todas sus formas— invita a detenerse, mirar y conectar.