Palomas en Bahía: la mayoría de los vecinos no nota mejoras
El 67 % de quienes participaron de una encuesta de La Nueva. consideró que la situación sigue igual o incluso empeoró. Dejá tu opinión en este foro.
¿Se nota en las calles de Bahía Blanca el impacto de las medidas implementadas para reducir la población de palomas? La pregunta fue planteada por La Nueva. a través de Instagram y la respuesta de los vecinos fue contundente: el 67 % de quienes participaron considera que el problema sigue igual o incluso empeoró.
Sobre un total de 1082 votos, 722 personas eligieron esa opción. En tanto, 257 (24 %) consideraron que de a poco se ven mejoras, mientras que 103 personas (9 %) plantearon que las palomas deberían ser dejadas tranquilas porque no representan una molestia.
Los resultados aparecen mientras el Municipio sostiene que el programa integral de control poblacional está en marcha y que sus distintas líneas de acción comienzan a implementarse.
Según explicó recientemente el director de la Agencia de Ambiente y Hábitat, Diego Palomo, el programa contempla el monitoreo de la población, medidas de exclusión física (como pinches y redes), reducción de la disponibilidad de alimento, utilización de anticonceptivos y la instalación de palomares anticonceptivos. En los sectores considerados críticos también está prevista la captura y eliminación controlada de ejemplares.
El funcionario remarcó que el objetivo no es eliminar estos animales, sino reducir progresivamente su población hasta alcanzar una convivencia considerada adecuada. Sin embargo, esa explicación no parece haber modificado todavía la percepción de buena parte de los vecinos.
Entre las respuestas recibidas a partir de la encuesta aparecen posiciones muy diferentes.
Algunos bahienses reclaman medidas más contundentes. "Las tienen que sacar como sea", expresó uno de ellos. Otro fue todavía más tajante: "La única forma de controlar la superpoblación es exterminando".
También hubo quienes plantearon el problema desde una perspectiva sanitaria. "Urgente control. Transmiten enfermedades y suciedad", sostuvo una vecina.
Y una mujer apuntó directamente al estado del centro de la ciudad: "No hay ningún tipo de mejora, el centro está todo sucio y la imagen de la ciudad es decadente".
La percepción coincide con uno de los argumentos que motivaron la puesta en marcha del programa municipal: además de la cuestión sanitaria, las autoridades señalaron el impacto que la presencia masiva de estas aves tiene sobre la infraestructura urbana y la necesidad de reducir las condiciones que favorecen su proliferación.
Pero no todos los vecinos consideran que la solución pase por reducir la población mediante métodos letales. "Mientras la solución no sea la muerte!! Hay otras maneras antes que quitar una vida animal!", respondió una joven.
Otra participante fue todavía más directa: "Dejen a las palomas en paz. Muchos humanos son peores".
La problemática de las aves urbanas tampoco termina en las palomas. "Los loros están empezando a ser más problemáticos", observó otro vecino.
La comparación abre una discusión más amplia sobre cómo las ciudades deben convivir con especies que encuentran en los espacios urbanos alimento, refugio y lugares para reproducirse. ¿Vos qué pensás? ¿Notás algún cambio en la cantidad de palomas en Bahía Blanca?