Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Héctor Baley: "No hay nada más lindo que ser campeón del mundo"

A 48 años de la conquista del Mundial '78, el exarquero de la Selección recordó aquel título y destacó el papel de Fillol y Kempes. También Elogió a Messi y "Dibu" Martínez y se mostró ilusionado con ganar la Copa.

A 48 años del primer título mundial conseguido por la Selección Argentina, Héctor "Chocolate" Baley volvió a emocionarse al recordar aquella conquista de 1978. En la entrevista, el exarquero del plantel campeón repasó anécdotas de aquel equipo dirigido por César Luis Menotti, destacó el nivel de Ubaldo Fillol y Mario Kempes, elogió a Lionel Messi y a Emiliano "Dibu" Martínez y aseguró que "no hay nada más lindo que ser campeón del mundo".

Baley reconoció que el paso del tiempo no borró las sensaciones vividas durante el certamen disputado en el país y afirmó que cada Mundial lo transporta inevitablemente a aquella experiencia.

"Lo que más te hace volver es escuchar el himno, ver el estadio lleno y el apoyo de la gente. El Mundial es algo único", sostuvo Baley, quien pasó por El Diario Deportivo, programa que se emite por La Nueva Play, de lunes a viernes de 15 a 16.

Al recordar el camino hacia el título, señaló que el punto de inflexión fue la derrota frente a Italia en la fase de grupos y el posterior traslado a Rosario.

"Ahí apareció el equipo. Primero el 'Pato' Fillol nos salvó contra Brasil y después apareció Mario Kempes. Sin ellos hubiera sido muy difícil", resumió.

Para Baley, Fillol fue una de las grandes figuras de aquella consagración. Incluso comparó sus actuaciones con las intervenciones decisivas que tuvo Emiliano Martínez en el Mundial de Qatar.

"El 'Pato' fue fundamental, especialmente contra Brasil y también en la final. Nos salvó en momentos claves y cuando terminó el tiempo reglamentario nos dimos cuenta de que los holandeses estaban agotados y nosotros físicamente mucho mejor. Ahí supimos que podíamos ganarlo", recordó.

También evocó las palabras del "Flaco" Menotti antes del tiempo suplementario frente a Holanda, con el partido igualado 1-1.

"Nos dijo que los miráramos porque estaban muertos y que era nuestra oportunidad. Tenía razón. En esa época se jugaba muy fuerte, se pegaba mucho más que ahora, pero en el alargue los superamos por estado físico y por la enorme categoría de Kempes", afirmó.

Con humor, Baley recordó su convivencia con Fillol durante las concentraciones.

"Dormía al lado mío cuatro meses y no se enfermaba nunca. Me daban ganas de matarlo porque siempre me mandaba al banco", bromeó.

El exarquero también analizó el presente de la Selección Argentina y destacó la importancia de cuidar a sus principales figuras. Consideró que Emiliano Martínez y Lionel Messi son las columnas del equipo y sostuvo que, en determinados partidos, el capitán debería ser preservado para evitar lesiones.

"Messi es un fenómeno. Erra un penal y al rato hace dos goles. Es increíble lo que juega y el ejemplo que da. Si De Paul, Mac Allister y Enzo Fernández logran ayudarlo un poco más, Argentina tiene muchísimas posibilidades de volver a salir campeón", aseguró.

Sobre el arquero Emiliano Martínez, fue categórico.

"No le encuentro errores. Es rápido, domina el juego aéreo, transmite una seguridad enorme y eso le da tranquilidad a toda la defensa. Hoy está entre los mejores arqueros del mundo", señaló.

Baley también relativizó la importancia de los estudios previos para atajar penales y aseguró que la clave sigue siendo la intuición.

"Eso del papelito es más un verso que otra cosa. En los penales hay mucho de intuición y de adivinar el lado. Hoy, además, el reglamento favorece demasiado al que patea, porque puede amagar, caminar, frenarse...", opinó.

Durante la charla aparecieron además recuerdos de sus inicios en Ingeniero White, donde jugaba como delantero antes de convertirse en arquero por insistencia de su padre, y de su llegada a Estudiantes de La Plata, donde confesó que junto a Juan Carlos Nani incluso pensaron en jugar mal para que los dejaran volver a su ciudad.

El campeón del mundo también recordó con afecto sus vínculos con White y el club Puerto Comercial, donde en 2018 fue homenajeado con la imposición de su nombre a uno de los arcos del estadio.

"Tengo muchas ganas de volver. Allí están mis raíces y grandes amigos, como el doctor Norberto Antozzi. Les prometí que los visitaba y les fallé; tengo que ir. Me acuerdo mucho de mi infancia cuando íbamos a pescar al muelle o, ya de más grande, cuando nos íbamos a Argerich a cazar. Tengo familia, hermanos y amigos de la vida; me siento whitense y ahí, para todos, soy 'Chiche'", expresó.

Sobre el final de la entrevista, Baley resumió el privilegio que significó integrar el plantel campeón de 1978.

"Fui tocado por la varita para estar en esa Selección. Después de ser campeón del mundo no hay nada más importante. Es el reconocimiento más grande que puede tener un futbolista", concluyó, convencido de que la actual Selección tiene argumentos suficientes para seguir haciendo historia.

La nota completa a continuación: