Ventas por el Día del Padre: “La mayoría de los comercios están en terapia intensiva”
Luis Amore, integrante de la Cámara de Comercio de Bahía Blanca, advirtió sobre una fuerte caída del consumo, aseguró que las ventas por el Día del Padre son “prácticamente nulas” y afirmó que atraviesan uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas.
A pocos días del Día del Padre, una de las fechas más esperadas por el sector comercial, el panorama dista mucho del optimismo habitual. Así lo describió Luis Amore, integrante de la Cámara de Comercio de Bahía Blanca y referente del rubro del calzado, quien aseguró que las ventas son menores a años anteriores.
“Estamos a jueves, víspera del Día del Padre, y la venta es prácticamente nula en comparación con otros años. La situación es bastante difícil”, sostuvo.
Según explicó, los comerciantes vienen apelando desde hace tiempo a promociones, descuentos y distintas estrategias para atraer clientes, aunque reconoció que las herramientas disponibles parecen haberse agotado.
“Hace bastante tiempo que venimos agudizando el ingenio. Ya no nos quedan recursos para inventar o para ver cómo poder levantar la venta, que está tan caída”, señaló.
En diálogo con Panorama, por LU2, Amore consideró que la crisis excede a un sector específico y afecta a prácticamente toda la actividad económica local. “No hay consumo en línea general. Lo veo en todos los rubros, no solamente en el mío. No camina gente. Incluso la gastronomía, que en su momento la vimos muy floreciente, hoy está bastante deteriorada”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que, si bien observa una mejora en los indicadores macroeconómicos, la realidad cotidiana de los comercios es muy distinta.
“Entiendo que la macroeconomía está funcionando muy bien, pero no sé si el Gobierno sabe que la mayoría de los comercios están en terapia intensiva. Esa es una lectura que puedo hacer después de 40 años analizando el sector. Este es uno de los momentos más difíciles”, aseguró.
Para el dirigente mercantil, el deterioro del consumo se aceleró notablemente durante 2026. “Venía con una leve baja, pero este año fue muy fuerte la caída. Muy fuerte. Más allá de la baja de precios, porque los precios caen y tampoco hay venta”, indicó.
Incluso recordó que, en contextos anteriores marcados por la inflación, la actividad solía reaccionar rápidamente cuando había algo más de dinero circulando.
“Con un pesito en el bolsillo de la gente esto reactivaba de inmediato. Entiendo que este Gobierno no va a tomar ese camino porque tiene que ver con la inflación, pero no entiendo de qué manera va a reactivar abajo. Arriba, la macro, entiendo que funciona muy bien, pero abajo el problema es mucho más grave de lo que se ve”, expresó.
Feriados abiertos y pocas expectativas
La preocupación también se refleja en la decisión de abrir los comercios durante los últimos feriados y mantener la actividad este sábado, en la antesala del Día del Padre.
“El comercio va a estar totalmente abierto porque en víspera del Día del Padre no puede cerrar. Pero estamos viendo que no reactiva y no entendemos de qué manera puede hacerlo”, dijo.
Consultado sobre si parte de las ventas podrían haberse trasladado a plataformas internacionales de comercio electrónico, Amore se mostró escéptico.
“Creo que no se está vendiendo. Lo hablo con mis proveedores y todo está paralizado. Uno entiende que hoy es muy caro pagar los servicios y comer. Entonces, con un sueldo apenas alcanza para eso y todo lo demás pasa a ser secundario”, señaló.
Cierre de locales y decisiones difíciles
El comerciante también reveló que una franquicia vinculada a su actividad cerrará sus puertas a fin de mes en Punta Alta, ciudad donde nació el emprendimiento.
“No se puede aguantar. No tomo yo la decisión, la toma el franquiciante, pero no podemos sostener la situación. Es la baja venta”, explicó.
“Cuando hay tan poca venta, primero se pagan los sueldos, después el alquiler y después los servicios. Lo poco que queda no alcanza para reponer stock y los negocios se van deteriorando”, afirmó.
Amore advirtió además sobre las consecuencias sociales que puede generar el cierre de empresas: “Hay dos maneras de cerrar: bien o mal. Cerrar bien es ordenar todo, pagar lo que corresponde y permitir que los empleados puedan buscar otra alternativa. Cuando uno estira demasiado la agonía, llega un momento en que tira la toalla y ya no puede cumplir con nadie. Y detrás de cada empleado hay muchas familias”, remarcó.
Respecto de los costos fijos, como alquileres y servicios, consideró que si bien representan una carga importante, no constituyen el núcleo del problema.
“Cuando la situación es mala, todo pesa: la luz, el gas, el alquiler. Pero al momento de hacer un análisis profundo, el problema grave está en que no hay venta”, concluyó.