Diario de viaje, día 11: la victoria que no fue, juega Meabe y ¿una ardilla?
Sensaciones, experiencias, comentarios y mucho más de lo que implica cubrir los Juegos Suramericanos de la Juventud en Panamá.
Periodista. En La Nueva desde 2013. Especializado en el movimiento olímpico. Asistió a los Juegos Olímpicos de Río 2016, a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, a los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022, a los Juegos Suramericanos Asunción 2022, a los Juegos Panamericanos Santiago 2023, los Juegos Olímpicos París 2024 y los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025, entre otros eventos internacionales.
Antes de describir lo que fue el undecimo día de los IV Juegos Suramericanos de la Juventud me gustaría contar que Panamá me sorprendió en varios aspectos.
No hablo de lo deportivo, aunque hubo mucho interesante y seguramente habrá más en este par de días que queda de competencia. Sino de lo extracompetitivo, de las calles, los olores, el calor... y los animales.
No voy a descubrir nada diciendo que en el Parque Natural Metropolitano es posible (así sucedió) encontrarse con monos, perezosos, venados de cola blanca, ñeques, tortugas, lagartijas o una infinidad de aves que jamás había visto.
Pero no esperaba que en el Centro de Alto Rendimiento haya un cartel advirtiendo la peligrosidad de cruzarse un cocodrilo, que una bandada de garzas blancas decore el camino rumbo al atletismo o que en el mismísimo perimetro de la Ciudad Deportiva Irving Saladino nos ibamos a sobresaltar por la aparición de una rápida ardillita en búsqueda de mangos.
Allí mismo, a escasos metros, hubo medallas argentinas y hasta un error (un tanto grosero) en el tablero principal: alguien apretó mal un botón y mostró como ganadora a Malena Coronel, cuando la argentina había llegado a la meta en los 400 metros con vallas más de 6 segundos atrás de la ecuatoriana Michel Gómez pese a su enorme esfuerzo.
Fue otro día sofocante. Tanto, que los oficiales, autoridades, algún que otro voluntario y hasta los atletas que esperaban por la ceremonia del podio, "invadieron" la sala de prensa del estadio Rommel Fernández Gutiérrez con tal de permanecer un rato con aire acondicionado.
Repasando la jornada, luego del atletismo y un paso por el taekwondo, que también entregó medallas a la delegación nacional, me di cuenta que la tenista Sofía Meabe había arrancado la actividad sobre las 10 de la mañana y recién finalizado alrededor de las 20:30 hora local.
Primero afrontó la semifinal del single (perdió 6-1 en el tercero con la chilena Rodero, tras 3h29m). Luego, junto a Sol Larraya, se quedó con la medalla dorada en dobles femenino (10-4 en super tiebreak a las chilenas Rodero y Lisboa, en 1h23m). Finalmente, junto a Benjamín Chelia, cedió en la semi del mixto (8-10 en el desempate con los uruguayos Barbosa y Vázquez, en 1h50m).
En ese momento, ya de noche, la térmica todavía estaba por encima de los 30 grados y la humedad era del 80 %...
Ah, este viernes, la correntina aparecerá en los courts de la Federación Panameña de Tenis por partida doble: contra la peruana Muelle por la medalla de bronce en single y junto a Chelia por la última posición del podio en el mixto.
Agotador.