Bahía Blanca | Domingo, 15 de febrero

Bahía Blanca | Domingo, 15 de febrero

Bahía Blanca | Domingo, 15 de febrero

Alan Rava, con la ilusión en Velocidad y el corazón repartido entre Argentino y Pueyrredón

Por cuarta temporada consecutiva dirigirá al azulgrana en Segunda. "Más allá que cuando pierdo no duermo o no como, fui cambiando en cuanto a la paciencia", contó.

Rava dando indicaciones en plena práctica azulgrana. Fotos: Andrea Castaño-La Nueva.

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

Lo reconforta que más de un jugador siga eligiendo sumarse gratis en Velocidad. Se ilusiona con el plantel largo que conformó. También, confiesa su deseo de dirigir la Primera de Pueyrredón, donde lleva once años, y al cual aprendió a querer tanto como Argentino, el que lo formó. El entrenador Alan Rava se hace camino al andar.

-Ví que está entrenando Julián Casalini, ¿es posible que se quede a jugar?

-No sabemos todavía. Su idea es volverse a Italia y si no sale nada puede llegar a presentarse alguna oportunidad. Lo conozco de chiquito, nos queremos mutuamente y en el único equipo que jugaría en Bahía sería en Velocidad, algo loco, je.

-¡Y te sumaría mucho!

-Sí, sí, sí... Me parece que para la categoría, si bien muchos no lo tenían, en los seis meses que jugó cuando volvió le dio mucho al Pueyrredón que fue campeón. Pero no quiero ilusionarme, porque falta para el torneo y es una decisión que tomará él.

-Mientras tanto hoy te ayuda a mejorar los entrenamientos.

-Sí, totalmente. Tanto él como Lautaro Pirul, me pidieron permiso para entrenar. Se hace más competitivo.

-¿El tener un equipo más largo pone a prueba al entrenador en cuanto a las variantes?

-A muchos nos gusta tener equipos más largos. Primero, por la competencia interna. Desde el día uno les vengo diciendo que tienen que competir con el compañero para sumar mayor cantidad de minutos. Máxime cuando es un equipo tan parejo, no es que tengo uno o dos líderes, como el año pasado con Icasto y Pérez Pavón. Hoy en ese lugar de líder está Icasto y el resto son muy parejos. Tenemos variantes en todas las posiciones.

-¿Esto cuánto los ilusiona?

-A nivel deportivo, año a año fuimos mejorando no sólo en la posición, sino en la clase de jugadores que aceptan venir a Velocidad. Somos pocos los equipos, creo que junto con Bahía Basket y La Falda, que no le pagamos a los jugadores. Y que, por ejemplo, me haya mandado un mensaje Santiago Ferrari para venirse de El Nacional, lo mismo que Bruno Aceituno, más allá que tengo una relación fuera de la cancha, a uno lo pone contento. Otro caso fue Icasto, que lo llamaron cinco o seis equipos y el pibe eligió quedarse en Velocidad.

-En una competencia cada vez más monetizada, ¿qué prioza el jugador sabiendo que no va a cobrar?

-En el caso de estos chicos, saben que van a tener minutos. Además, Velocidad hoy se ha transformado en una vidriera para el día de mañana tener mayores oportunidades de llegar a Primera o de subir un escalón, como en su momento pasó con Gino Pisani, que fue a Argentino, de ahí a Pacífico y ahora en Pueyrredón, lo mismo que Malmesi o Pérez Pavón...

-Pueden tomarlo como una transición, pensando exclusivamente en el juego, sin la exigencia que demanda el cobrar.

-Sí, tal cual. También es un objetivo que los chicos tienen que ponerse. Si bien en el año tenemos que defender los colores de Velocidad y tomarlo con seriedad, a ellos tiene que servirles para el día de mañana, porque no van a permanecer diez años en Velocidad.

-También es cierto que el jugador prioriza cada vez más lo económico.

-Lo veo cada vez más. Antes pasaba más con el chico de 25 o 26 años. Hoy ya a los 20 o 21 no solamente que exigen jugar, sino que también pretenden cobrar. Por eso estoy contento que Icasto y Dutari se hayan quedado, más a Aceituno, Ferrari, Mandolesi... Estoy conforme.

-¿Qué objetivo se trazaron?

-El objetivo es el mismo del año anterior, quedar entre los ocho y siempre mirar para arriba. Sabemos que hay descenso, pero no está en mi cabeza. Somos conscientes de que va a ser más difícil aún que el año anterior, porque hay entre siete y ocho equipos que se armaron para pelear arriba.

-¿En ese lote están ustedes?

-Ehhh... Sí, me gustaría, no te voy a mentir. Lo que le dije a los chicos: se armaron buenos planteles en cuanto a los apellidos, hay que ver cuántos de esos arman un equipo. Yo pienso que nosotros sí vamos a armar un buen equipo.

-¿Qué aprendiste durante tres temporadas dirigiendo Segunda?

-Muchas cosas. Primero, tenerme paciencia a mí mismo, que no me vuelva loco el resultado. La primera temporada me di cuenta que era completamente diferente al torneo de menores, porque estando en Pueyrredón ganaba más de lo que perdía y acá había empezado con el pie izquierdo. Pensaba: “¡Nooo! ¿Dónde me metí? Nadie me conoce, me van a matar..., je”. Y año tras año fui aprendiendo, más allá que cuando pierdo no duermo o no como, pero fui cambiando en cuanto a la paciencia. Obviamente que poco a poco vas queriendo ganar más de lo que perdés. Pero no hay que ilusionarse más de la cuenta, porque después te mata anímicamente si no se cumple.

-¿Sos muy de Pueyrredón?

-Si bien llevo once años en Pueyrredón y mi corazoncito está pintado de azul y amarillo, no sólo por Boca, la realidad es que soy hincha de Argentino, donde me formé.

-¿Seguís con categorías a cargo en Pueyrredón?

-Sí, U17 y U21. Quiero que le vaya bien a Pueyrredón, se lo dije a Ariel (Ugolini, el DT) y estoy para ayudar en lo que pueda.

-Así como recién hablábamos de la transición de los jugadores, ¿en tu caso como entrenador te parece que la estás haciendo para, en algún momento dar un saltito, ya sea en Argentino, Pueyrredón o el mismo Velocidad?

-Estoy en un lugar donde quiero, que es dirigiendo mayores. No importa Primera, Segunda o Tercera. Obviamente que mi deseo a fin del año pasado era dirigir Pueyrredón, se lo manifesté a Ariel y los dirigentes lo sabían. Y como un poco me ilusioné, cuando me enteré que arregló Ariel me enojé conmigo mismo, no con él, ni con los dirigentes ni el entorno. Pero sí, me encantaría.

-Por lo pronto, tenés el desafío de seguir mejorando con Velocidad.

-Sí, a full y con mucho respeto a Velocidad, porque me está dando una gran oportunidad.

 

Te puede interesar

"Hay muchos equipos que pagaron más que Barrio Hospital", aseguró Claudio Queti

Andrés "Tati" Del Sol y el cambio: "Nadie es profeta en su tierra"

Bahiense-Argentino y un 2x1: "Tomé más cosas de él, que él de mí", dijo Iannamico sobre Navallo

"Pancho" Jasen, de cabeza en Alem: su "inexperiencia", el porqué traer extranjeros y una línea a seguir

El debutante Facu Sastre reemplaza a su suegro en Estudiantes y será papá: "Un año lleno de emociones"

Miguel Loffredo, sin vueltas: “Hoy hay mucha mentira en el básquet bahiense”

"Hay cosas que no vamos a negociar, como pagarle a un jugador", dijo Juan Pablo Coronel

Cuarta temporada de Mauro Richotti en Pacífico: "Espero empezar a ver las cosas diferente"

"Lo primero que me preguntaron los dirigentes fue 'qué querés hacer'", contó Julián Turcato