Bahía Blanca | Sabado, 14 de febrero

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"Hay muchos equipos que pagaron más que Barrio Hospital", aseguró el entrenador Claudio Queti

El DT habló de los jugadores que eligió para el debut en Primera, del objetivo de estar en mitad de tabla y el desafío de meterse entre los cuatro. También, de la realidad de un club que recién está en formación.

Queti, encabezando la práctica del flamante ascendido. Fotos: Emilia Maineri-La Nueva.

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

Barrio Hospital debutará en Primera, después del ascenso directo con un equipo que se armó para ganarse rápidamente un lugar entre los mejores.

Con la misma base, más un par de refuerzos de la categoría y otros dos que vienen de abajo, intentará estar a la altura de las exigencias el equipo que continúa orientando Claudio Queti. Por nombres, no tiene perfil de debutante.

Y así lo entiende el propio entrenador: "Creo haciendo las cosas bien podemos estar en mitad de tabla y si las hacemos muy bien, llegar a irnos para arriba".

-¿Habrá algo que pueda costarles como equipo por los jugadores estuvieron en Segunda y regresan a Primera?

-La verdad que no veo algo que pueda costarnos más. Nuestro equipo del año pasado, jugando en Primera, hubiera estado seguramente entre los últimos cuatro. Ahora, siendo realistas, creo haciendo las cosas bien podemos estar en mitad de tabla y si las hacemos muy bien, llegar a irnos para arriba. Es lo que hoy veo.

-¿En base a qué hacés esta predicción?

-Por la conformación del equipo y del resto. De todas maneras son hipótesis, porque todos queremos estar arriba y deseamos lo mejor.

-La temporada pasada salieron como candidatos casi absolutos. Este año, en una categoría superior y con equipos que se armaron bien, ¿se presentan de diferente forma la preparación y las expectativas?

-Sí. El año pasado teníamos la responsabilidad de ascender. Este año, en cambio, nuestra responsabilidad es hacer un buen torneo, pero sin ser el principal candidato. Este año hay uno, dos, tres, cuatro y hasta cinco con esa expectativa y entre el resto estamos algunos bastante bien y otros no tan bien, sin estar mal. Es lo que hoy veo en cuanto a conformación. Igual esto fue modificándose, porque Olimpo, que parecía muy disminuido fue sumando y Alem, con poquito, si los extranjeros juegan muy bien, es todo un desafío.

-Enumerá los cinco que ponés arriba.

-Villa Mitre, con los jugadores de Liga, Napostá, Bahiense, Pacifico y Estudiantes.

-Se quedaron Lucho Fortelli, Esteban Benedetti y sumaste a Franco Ferrarri. Con dos más armabas el quinteto finalista de Primera con San Lorenzo, je.

-Je, je, je... Lo podríamos haber formado. Estuve a punto, ¿eh?

-¿Y? ¿Te quedaste con las ganas?

-No. Porque había sumado jugadores en otra posición y tenía que equilibrar. En un momento, cuando confirmó Ferrari también hablé con Alejo (Agulló), pero en la conformación de media cancha que habíamos respetado para continuar, creo que Alejo hubiese sido un muy buen tres, pero no un cuatro, si bien es un tres que puede jugar de cuatro. Ahí, tenemos al Colo Martínez y Nahuel (Cámara), que es un cuatro-cinco. Teníamos a Joaquín Godio, que no pudo terminar –por lesión- y hoy está bien de nuevo, y Tomás Bussetti, quienes merecían jugar en Primera.

-Sos más bien conservador en los armados de equipo ¿no?. Buscás lo que conocés, más allá que alguno, tal vez, no llegue de una buena temporada.

-Exacto. A los que conozco siempre me gusta llamarlos. Uno tiene un listado A, un listado B y un listado C, o uno general, para ir llamando.

-¿Cuántos jugadores incluyó este año el listado?

-De los que confirmamos, llamé a cinco más.

-¡Ah, no tantos!

-No, no. Soy de confiar en los jugadores que conozco, porque sé lo que pueden dar.

-Cuando te sumaste a Barrio Hospital la temporada anterior llegaste con algunas dudas, por ser nuevo y un club sin historia basquetbolística. ¿Esos interrogantes ya no estuvieron ahora y te facilitaron la previa?

-En ese aspecto la dirigencia estuvo detrás nuestro ante cualquier requerimiento. Siempre digo, podés ganar y las cosas no estar bien. Por eso considero que tienen que estar las tres patas: dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. Y estuvieron el año pasado. Lo mismo ahora, con lo que vamos tratando de mejorar. Hoy estamos apuntando a conformar un gimnasio con todos los elementos necesarios y que los jugadores puedan trabajar con el profe en un mismo lugar. También, estoy como coordinador y creo que dimos un paso adelante arrimando entrenadores. Ahora tenemos que sumar más chicos.

-¿Cómo están en tal sentido?

-Medio flojos. Por eso queremos darle incentivos para poder captar chicos. La dirigencia nos dio el ok para que este año los chicos de Barrio Hospital no tengan que pagar una cuota de deporte.

-¿De qué sector captan los chicos?

-En realidad hoy no importa sumar chicos exclusivamente del sector, porque podremos darle lugar a jugadores que no tengan espacio en otros clubes. También iremos por los colegios, por el club Libertad, trabajaremos con los afiliados del sindicato de SUPA para que puedan traer a sus hijos... Hay una serie de ideas para desarrollar.

-Cuando Barrio Hospital apostó al básquetbol local la opinión generalizada fue: “Vino a romper el mercado”. ¿Te parece que este año, por el piso económico que se ha manejado en general, Barrio Hospital es uno más?

-Seguramente el año pasado los jugadores de Barrio Hospital estuvieron mejor que otros equipos de Segunda. Hoy, la realidad es que hay muchos equipos que pagaron más que Barrio Hospital. De hecho, no pudimos captar jugadores de los que llamé, en algunos casos, por la cuestión económica.

-¿Notás que si bien no es un club con historia, de alguna manera está más establecido en el básquetbol local, como que ya pagó el derecho de piso y el jugador toma con mayor naturalidad poder jugar ahí?

-Es así. Este año costó un poco menos. Un aspecto es el horario de entrenamiento: a las nueve o nueve y media de la noche ya estábamos libres. También, para ofrecer, en general y más allá de la Primera, hay un cuerpo de entrenadores reconocidos en la ciudad y saben lo que tienen que hacer. Tenemos un excelente lugar, limpio y muy lindo para jugar. Entonces, con todo esto, estamos ofreciendo más que la parte económica, intentando lograr contagiar la pertenencia.

-A diferencia del año pasado, no saldrán como amplios favoritos. ¿Te gusta el desafío?

-Sí. Por fortuna me ha tocado estar en las dos partes y ambas se disfrutan, porque cuando ganás y ganás está bárbaro. Pero también está bueno el desafío cuando contás con herramientas y tenés un buen equipo sin ser candidato. El gran desafío es dar el zarpazo y meternos entre los cuatro. La verdad, a mí me gusta, lo hablé con los jugadores y ellos están motivados desde ese aspecto.

-¿Como entrenador tenés mucho más para ganar que la última temporada?

-El año pasado éramos el candidato, teníamos que ganar y lo hicimos. Por eso pasás desapercibido, porque es como lo que tenías que hacer. Este año, en cambio, sabiendo que estás para mitad de tabla, si hacés un poco más, se le dará mayor valor y hasta se notará más el trabajo.

-Justamente, ¿en este contexto el entrenador tiene más margen para demostrar y hasta lucirse?

-No sé si el entrenador, yo siempre hablo del equipo. Para mí el trabajo es igual, pero el de afuera reconoce más al que no es favorito, por más que los dos se esfuercen y trabajen de la misma manera.

Podrá ganar o perder, trabajo, con Queti como entrenador, seguro no le faltará a Barrio Hospital...