Bahía Blanca | Viernes, 09 de enero

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A 70 años de la creación de la UNS: curiosidades e historias del emblemático edificio de la avenida Alem

Diseñados para servir al Instituto Tecnológico del Sur, el complejo de Alem al 1200 fue transferido a la Universidad Nacional del Sur (UNS) en 1956.

El 5 de enero de 1956 fue creada la Universidad Nacional del Sur (UNS), la séptima del país, la primera ubicada en una ciudad no capital. Curiosamente, el simbólico edificio de la avenida Alem 1200 ya estaba en construcción.

Comenzó a erigirse en 1949, para alojar las escuelas de Ingeniería y Química Industrial del Instituto Tecnológico del Sur (ITS), establecimiento inaugurado un año antes.

Los fundamentos de creación de la UNS indicaban que la misma nacía sobre la base al ITS, con lo cual pasó a ocupar todas sus instalaciones.

El complejo de Alem fue diseñado por el arquitecto Manuel Mayer Méndez, quien trabajaba en el área de construcciones del ITS, y aprobado por la Dirección de Arquitectura de la provincia.

Presentación del proyecto de avenida Alem, 1948

La maqueta fue presentada en 1948, en la casona de Rondeau 29. El edificio se destaca por su pórtico de columnas dóricas separadas dos diámetros entre sí, de fustes lisos, elevado casi dos metros del suelo, y rematado por un tratamiento tipo mansarda.

La construcción del edificio se demoró en el tiempo y recién a mediados de la década del 60 comenzaron a ocuparte parte de sus intalaciones.

El edificio de Avenida Alem en obra, 1964

Las fuentes

El edificio tiene al menos dos referentes inmediatos. Por un lado, el proyecto de 1940 realizados para la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en avenida Figueroa Alcorta 2.200 del barrio de La Recoleta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El mismo se terminó de construir en 1949. Su frente es neoclásico, aunque se muestra más compacto al tener sus columnas de piedra separadas un diámetro. La terminación de sus fustes es acanalada.

Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Ese mismo año, 1949, la Dirección General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la Nación  presentó el proyecto para la sede de la fundación Eva Perón, en Paseo Colón 850. De similares características, su frente compacto estaba coronado por diez estatuas de mármol de Carrara de seis metros de alto. El golpe de estado de septiembre de 1955 impidió que la fundación llegara a ocupar el lugar. Todas sus estatuas fueron retiradas y un año después, 1956, el lugar fue destinado a la facultad de ingeniería de la UBA.

Facultad de Ingeniería de la UBA

Las ideas

Antes de que se conociera el proyecto para el ITS de 1948, hubo al menos dos ideas de cómo llegaría a ser la soñada universidad.

El primero data de 1928, corresponde al arquitecto Herminio Manfrín y fue publicado en la revista Arte y Trabajo. Se trata de una fachada ecléctica, plagada de molduras y ornamentos, rematada por una cúpula y con un acceso que evoca a un arco del triunfo romano.

La propuesta de Manfrín, 1928

La segunda es un edificio de líneas modernas. Fue publicado en 1948 en La Nueva provincia por la firma Buglione & Salvarezza promocionando la venta de terrenos en el barrio Universitario, aunque ese año se lo mencionaba como Gran barrio Adornado, en referencia al nombre de (fallido) barrio parque alrededor del parque de Mayo.

La idea de Buglione & Salvarezza, 1948

La publicidad de aquella venta de 25 “lotes sobres privilegiados” calles Panamá, Uruguay y Zapiola fue acompañado por un diseño que respondía a los lineamientos del movimiento moderno.

Final y una leyenda

Tanto en la Facultad de Ingeniería de la UBA como en la UNS, Desde siempre los estudiantes respetan a rajatablas una consigna: si quieren terminan su carrera nunca, bajo ningún concepto, deben contar la cantidad de columnas que tiene el frente del edificio.

La creencia carece de todo sustento y no hay prueba cierta de que hacerlo sea un obstáculo para graduarse. Pero, se sabe, menos sentido tiene desafiarla y tentar al destino con una cuenta que, tranquilamente, se puede hacer con el título en la mano.