Las claves de la causa contra Nicolás Maduro por narcoterrorismo
El líder chavista se encuentra detenido en Nueva York. En su primera audiencia, se declaró inocente y afirmó que fue secuestrado por EE.UU. Cuáles son sus presuntos vínculos con cárteles.
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York dio a conocer la acusación contra Nicolás Maduro y otros miembros del régimen venezolano en la que se imputan graves delitos relacionados con el narcoterrorismo y el tráfico internacional de cocaína.
La acusación identifica a los imputados como figuras clave en un sistema de corrupción narcotizada, conocido como el “Cártel de los Soles”, en referencia a las insignias solares en los uniformes de altos oficiales militares venezolanos.
“Durante más de 25 años, los líderes de Venezuela han abusado de sus posiciones de confianza pública y han corrompido instituciones que alguna vez fueron legítimas para importar toneladas de cocaína a los Estados Unidos”, se lee en el documento que dio a conocer la Justicia norteamericana.
Se estima que entre 200 y 250 toneladas anuales transitaban por Venezuela hacia Estados Unidos, utilizando rutas marítimas y aéreas, con puntos de transbordo en Honduras, Guatemala y México.
Maduro, descrito como el “gobernante de facto pero ilegítimo” tras elecciones cuestionadas en 2018 y 2024, habría iniciado su involucramiento en el tráfico desde que asumió como diputado en la Asamblea Nacional (2000-2006). Ya como presidente desde 2013, consolidó esta red, beneficiando a su familia y aliados.
La acusación alcanza también a Diosdado Cabello, Ministro del Interior, Justicia y Paz, y figura clave del régimen. Se le imputa protección a envíos de cocaína y alianzas con los Zetas. A Ramón Rodríguez Chacín, exministro del Interior y gobernador, acusado de albergar campamentos de las FARC y facilitar reuniones con líderes terroristas.
También a Cilia Adela Flores, esposa de Maduro y expresidenta de la Asamblea Nacional, involucrada en sobornos para proteger traficantes. Por último, a Nicolás Ernesto Maduro Guerra, alias “Nicolasito” o “el principito”, hijo de Maduro, miembro de la Asamblea Nacional, implicado en envíos de cocaína usando aviones estatales.
La acusación enfatiza las alianzas con grupos marcados como FTO (Organizaciones Terroristas Extranjeras, por sus siglas en inglés), incluyendo las FARC (y sus sucesoras FARC-EP y Segunda Marquetalia), el ELN, el Cártel de Sinaloa, los Zetas (CDN) y el Tren de Aragua.
Estos grupos, profundizó el documento, habrían generado ingresos millonarios a través del tráfico de cocaína, financiando actos terroristas. Por ejemplo, “desde al menos en o alrededor de 1999, funcionarios venezolanos, incluyendo Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello Rondón y Ramón Rodríguez Chacín, los acusados, se han asociado con narco-terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (‘FARC’), Ejército de Liberación Nacional (‘ELN’), el Cártel de Sinaloa, los Zetas y Tren de Aragua (‘TdA’), incluyendo al líder de TdA, Héctor Rusthenford Guerrero Flores”.
En la acusación se detallan algunas maniobras específicas como que Maduro, cuando ejerció como Ministro del Interior, vendió pasaportes diplomáticos a traficantes entre 2006 y 2008 para repatriar ganancias de drogas desde México. Concretamente, “proporcionó pasaportes diplomáticos venezolanos a traficantes de drogas y facilitó cobertura diplomática para aviones usados por lavadores de dinero para repatriar ganancias de drogas desde México a Venezuela”.
Por su parte, Cilia Flores aceptó sobornos en 2007 para mediar con la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela.
Según la acusación, se comprobó que Guerrero Flores escoltó cargamentos con armas automáticas entre 2006 y 2009 y que usó aviones de PDVSA para transportar drogas en 2014-2015.
Para Estados Unidos, los imputados lograron mandar 5,5 toneladas de cocaína en 2006 desde el aeropuerto de Maiquetía, protegido por Cabello Rondón y otros. Se menciona también la protección de laboratorios de cocaína en Colombia financiados por Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2011, con asistencia del régimen venezolano.
El arrepentido de la inteligencia chavista
En la acusación supletoria, se menciona a Hugo Armando Carvajal Barrios, exdirector de la agencia de inteligencia militar de Venezuela (durante el régimen chavista), como una figura clave que cooperó con la justicia estadounidense al declararse culpable.
Carvajal, conocido como “El Pollo”, fue quien facilitó el tráfico de cocaína en asociación con los acusados. “Hugo Armando Carvajal Barrios se aprovechó de su cargo de director de la inteligencia militar venezolana y abandonó su responsabilidad ante el pueblo de Venezuela para causar intencionadamente un daño a Estados Unidos”, detalló la DEA.
Los fiscales sostuvieron que Carvajal coordinó envíos masivos, como el de aproximadamente 5,6 toneladas de cocaína en 2006, transportadas en un avión DC-9 desde Venezuela hacia México, donde fueron incautadas por autoridades locales.
El exgeneral, extraditado desde España a Estados Unidos en julio de 2023 enfrenta una posible pena de cadena perpetua. Su cambio de declaración —de no culpable inicial a culpable— generó especulaciones sobre un posible acuerdo de cooperación con las autoridades estadounidenses, que podría incluir información adicional para reducir su sentencia.
Alianzas con organizaciones terroristas
La acusación detalla colaboraciones con organizaciones designadas como terroristas por Estados Unidos como las FARC y sus sucesoras, a las que se define como productoras de cocaína en Colombia, financiadas por el tráfico para ataques armados.
También aparecen el ELN (Ejército de Liberación Nacional), el grupo guerrillero colombiano involucrado en secuestros y exportación de drogas, el Cartel de Sinaloa y Zetas (Cártel del Noreste), grupos especializados en secuestros y extorsión, enviaron contenedores de hasta 20 toneladas desde puertos venezolanos.
Los imputados aparecen involucrados también con el Tren de Aragua, la pandilla venezolana con presencia en Estados Unidos, dedicada a tráfico de drogas, armas y personas. (con información de TN)