Bahía Blanca | Lunes, 05 de enero

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El humo del basural “oscurece” la calidad de vida de los puntaltenses

Dos profesionales sobre el ambiente explicaron los alcances de la quema y las posibles soluciones, mientras que un facultativo brindó recomendaciones para el ciudado de la salud de la población. 

Fotos: Archivo La Nueva.

Por Natalia Miguel

Desde hace un tiempo, y parece cada vez más a menudo, la ciudad de Punta Alta, cabecera de Coronel Rosales, padece de la emanación de humo, abundante y con olor nauseabundo, proveniente de la quema en el basural a cielo abierto ubicado a la vera de la ruta 249, uno de los ingresos al casco urbano.

De acuerdo a la dirección del viento, de repente empieza a 'oscurecerse' y los vecinos no tienen otro remedio más que cerrar puertas y ventanas, aún cuando desearían aprovechar las ráfagas del sudeste para ventilar las viviendas, tras largas y calurosas jornadas de verano.

Para conocer el grado de contaminación del suelo, el agua subterránea y el aire, la incidencia sobre la salud de la población y las posibles alternativas para resolver el tema, La Nueva. dialogó con tres profesionales.

Claudio Lexow es doctor en Geología, licenciado en Ciencias Geológicas, investigador de desarrollo tecnológico y docente asociado de la cátedra de Geología Ambiental de la Universidad Nacional del Sur:

- Desde su óptica ¿qué significa tener un basural a cielo abierto, a la vera de una ruta?

- “Es ilegal; es un despropósito tener un sitio de disposición de residuos sin control. Porque encima a esos lugares no solo va el residuo domiciliario, sino de cualquier otro tipo, incluidos pilas, baterías, combustible. Y además estos espacios propician la generación de vectores, moscas, ratas, y proliferan enfermedades porque hay gente que va a realizar la separación de basura y recolectar algo. Es una actividad que no debería contemplarse, menos en la provincia de Buenos Aires, dado que existe una resolución que indica como debe construirse este tipo de sitios”.

- ¿Cuál es el daño que se produce en el terreno donde se deposita la basura?

- “Al no tener una base impermeabilizada, el suelo se contamina y, por ende, lo mismo ocurre con el agua subterránea. Al no estar contenido, cuando hay exceso de precipitaciones esos contaminantes se distribuyen en la periferia. El agua subterránea pierde su calidad y se transporta hacia el estuario. No es que va como por un tubo, no es un río subterráneo, pero lentamente se va transportando. Hay un deterioro de la calidad ambiental en general. El ecosistema se ve perjudicado y por ende también la población por la emanación de olores, humos y los vectores”.

- ¿Qué pasa con los campos aledaños? Según los productos, a partir de los incendios ya hubo grandes pérdidas de pastizales y se ven amenazados los animales por la falta de comida.

- “Entiendo que todo lo que se vierta y se distribuya en la zona es perjudicial para la vida normal que pueda tener un animal en el campo. Por eso, lo importante es la construcción de los rellenos sanitarios, que desde el punto de vista ingenieril debe contar con una base impermeable, con un tapado de arena diaria, compactado, un control de todos los elementos que pueden ser perjudiciales para el medio ambiente”.

- ¿La solución es millonaria o realizable?

- “En cuanto a millones no sé en este momento de cuánto será porque los valores han variado mucho. Pero nosotros le hemos hecho un proyecto y el estudio de impacto ambiental correspondiente al municipio de Tornquist para que construya un relleno sanitario, la Provincia lo aprobó y creo que están por conseguir un préstamo. Hay que reconocer que es costoso, pero muchos municipios hoy lo están emprendiendo porque a la larga es beneficio para todos.

Lamentablemente con restricciones crediticias o financieras es más difícil afrontar la obra. Monte Hermoso ya lo tiene también, y otros municipios lo están trabajando. Lo más costoso es la parte de la impermeabilización; es decir, conseguir la membrana, que es un polietileno de alta densidad, una geomembrana, de 1,5 o 2 milímetros, y después el laboreo es distinto.

El relleno sanitario de Bahía Blanca está debidamente construido. Hoy podemos decir que se está llenando demasiado, aunque todavía tiene unos años de vida”.

- ¿Esto representa una deuda pendiente que tiene la sociedad consigo misma y con el tratamiento de la basura?

- “Es un drama mundial. Hay algunos países muy industrializados, avanzados, que 'le están sacando el jugo' desde el punto de vista energético, aprovechamiento del vidrio, del plástico, de las gomas, la parte orgánica para compostaje y como combustible como decía para la energía eléctrica.

Acá nosotros 'estamos en pañales' todavía. Si bien hay una normativa, indicaciones y disposiciones, hay muchos lugares que no cuentan con el relleno como corresponde”.

- Y más allá del suelo, ¿Qué implica esta contaminación en el aire?

- “No es solo contaminación del suelo y el agua, sino que la emanación de humo y los olores molestos, además de determinados compuestos que se arrojan sin control, pueden generar combinaciones que pueden llegar a ser tóxicas para la salud humana y de los animales.

El humo es una consecuencia del mal manejo del basural y es perjudicial. El humo no debería existir porque es nefasto. No hay un parámetro, como en una industria, como para decir que está permitido hasta tanto... No, acá directamente no está permitido.

- Según su experiencia en la cátedra de la UNS y en el debate de las nuevas generaciones, ¿Ya piensan en hacer algo distinto?

- “Sí, totalmente. Hay muchos chicos de la zona. De hecho, con una alumna se hará la tesis final de la licenciatura para la ubicación de un relleno sanitario en la localidad de Suárez. Hay otra estudiante que lo está haciendo para General Roca y hubo otra alumna que lo hizo para González Chávez.

Son propuestas de los estudiantes que las acercan a los municipios. Después se verá como prosperan.

Lo cierto es que las nueva generaciones están preocupadas y modificando la manera de cómo se afronta la temática ambiental, sin llegar a los extremos de la prohibiciones, pero sí para adaptarse y hacer las cosas de la manera debida, controladas, con disposiciones técnicas, ingenieriles y legales”.

La mitad ya está resuelto

Guadalupe Álvarez es licenciada en Gestión Ambiental, especialista y magíster en Ingeniería Ambiental, y referente de la Organización No Gubernamental HAPIC (Humedal Arroyo Pareja Isla Cantarelli) y remarcó que “los basurales a cielo abierto están prohibidos por ley hace muchos años”.

“La práctica de la quema se hace para reducir el volumen porque conforme pasa el tiempo se saturan y entonces la quema es una forma de reducir el volumen y sacarle más provecho al espacio. Pero ello no solo impacta en el aire, sino en las napas freáticas, es decir el agua subterránea que está en nuestra zona, se ve seriamente impactada”, sostuvo.

Luego explicó: “Nosotros estamos sobre un acuífero subterráneo de la costa atlántica bonaerense, que se forma entre las dunas de arena y es sumamente permeable. Por ende, todos los residuos del basural, más las lluvias, generan un líquido que va a parar a las napas”.

“Por consiguiente -continuó Álvarez- tenemos contaminación del aire producto de las quemas y de la napa subterránea por la percolación. Es sumamente compleja la situación. Hace muchos años que se viene hablando de qué hacer y qué no hacer, y la realidad es que las campanas (de separación de residuos) era un buen comienzo para el reciclaje y es una lástima que no tengan un buen uso”.

Manifestó que en general la quema de residuos afecta a la salud porque “muchas de las cosas que tiramos son materiales plásticos. Alrededor del 35% de la basura es la fracción reciclable, compuesta por cartones, papeles y sobre todo plásticos que tienen aditivos químicos y cuando son incinerados se genera la contaminación y el impacto a la salud”.

“Por eso insisto en la importancia del reciclado para la separación y también para generar fuentes de trabajo”, acotó.

Además, opinó que se debería hacer un relleno sanitario, colocando una membrana geotextil. “Es como una manta que se pone sobre el suelo para evitar que el percolado llegue a las napas. Así se van tratando los gases. El 50% de la basura es orgánica y cuando se degrada en condiciones de falta de oxígeno genera metano. No obstante, antes de un relleno sanitario hay que pensar en prácticas de reducción, minimización e incorporación a la economía circular de los materiales”.

“Si estamos diciendo que la mitad es fracción orgánica, quiere decir que es compostable. Osea ya estaría la mitad del problema resuelto. El otro 35% es reciclable. Y el 15% restante es lo que no se recicla como los pañales, colillas de cigarrillos. Pero solo el 15%, todo el resto puede ser revalorizado”.

“Entonces -remarcó- lejos de verlo como un problema, deberíamos ampliar la visión y verlo como una visión hasta de negocio”.

Generaciones futuras

“En un basural que ya existe como el nuestro se debe hacer un saneamiento ambiental. Es decir, retirar lo más que se pueda del suelo y el agua contaminada, y se lo trata. La membrana se debe colocar sobre un suelo limpio. La idea es erradicar los basurales a cielo abierto. Es complejo, pero un desafío para la ingeniería ambiental”, agregó.

“Hay experiencias que han funcionando. Y no hay que olvidarse de las generaciones que vienen, las cuales tienen el mismo derecho de disponer de un acuífero subterráneo de calidad, no todo contaminado por la basura que nosotros tiramos hoy. Las generaciones próximas tienen derecho a un aire limpio y no contaminado por la quema de basurales”, destacó.

“Como consumidores todos los días tomamos decisiones sobre los productos que incorporamos y desde nuestro lugar podemos hacer un montón para cambiar, reduciendo nuestros hábitos de consumo, por ejemplo de materiales descartables plásticos (empaques, bolsitas). A partir de allí, la población puede hacer un cambio importante. Y el otro cambio debe venir de las autoridades, quienes gestionan los residuos a nivel comunal y velan por los intereses comunes, incluyendo las generaciones que vienen”, finalizó.

Uso del barbijo

El doctor Luis Fabaro, neumonólogo y alergista, se refirió a la incidencia del humo sobre la calidad de vida de los puntaltenses:

- ¿Cómo influye en la salud de la población?

- “Indudablemente todo lo que es humo, incluso de los residuos que a veces contienen plásticos, son tóxicos y producen mucha irritación de la vía aérea. Esto es a nivel nasal, provocando una congestión, rinitis o bloqueo, como también entrando a las vías respiratorias inferiores, a nivel bronquial, que pueden producir broncoespasmos o tos con aumento de secreciones, catarros. Y afecta principalmente a los pacientes que tienen algún fondo alérgico o relacionado con un asma o un cuadro rinoconjuntival. Todo esto llega a producir una agudización del cuadro.

Por ende, deberán estar atentos todos los pacientes de vías respiratorias.

Cuando hay mayor desplazamiento del humo hacia la ciudad hay que tratar de no estar expuestos para no agudizar su cuadro y, al mismo tiempo, evitar irritación de faringe o laringe.

- ¿Podría ayudar el uso de barbijo para toda la población?

- “Creo que sí. Es mucha la nube de humo que se desplaza por la ciudad. Lo principal es quedarse 'guardado' en casa, sobre todo los pacientes con patologías de vías respiratorias. Y el uso de barbijo es lo adecuado, por lo menos para tener un filtro de ciertas partículas que no deben llegar a las partes más profundas del pulmón, que pueden concluir en infecciones, como bronquitis o un cuadro de neumonía”.

- Esto se está extendiendo en el tiempo, el ámbito de la Salud ¿debería pronunciarse y tomar medidas?

- “Entiendo que sí. No he escuchado todavía al secretario de Salud de Punta Alta. No sé si emitió consejos o algo preventivo. Pero creo que debe estar en tema y muy cerca del intendente para darle salud a la población”.

- Más allá de las afecciones mencionadas, ¿Los vecinos sanos pueden adquirir enfermedades como producto de la emanación del humo?

- “Puede despertarse en ciertas personas que están sanas y quizás tienen una predisposición alérgica leve o que no se ha detectado todavía. Este desencadenamiento del cuadro puede ocurrir a partir de la irritación por el humo con gases nocivos, como dióxido de carbono y el metano, además de otros contaminantes tóxicos en menor cantidad como el monóxido de carbano, sulfuro hidrógeno, amoniaco, metales pesados, en fin, depende de lo que se queme, pero afectando gravemente a la salud humana.

Además de las enfermedades respiratorias, también se puede hablar de cáncer por ciertos gases particularmente peligrosos y de situaciones cardiológicas, cuando disminuye la buena oxigenación en el organismo, e incluso neurológicas.

El incendio de basurales se puede producir de manera espontánea por el gas metano, que es inflamable, y el dióxido de carbono que también se produce por descomposición de los productos biológicos y por la falta de oxígeno. Todo esto contribuye al calentamiento global. Y también esos lugares se incendian en forma consciente para eliminar la basura y dejar metales que puedan llegar a venderse

Además, puede aparecer, el monóxido de carbono, el famoso asesino silencioso, que compite con la hemoglobina en el transporte de oxígeno a nivel de sangre, provocando una disminución de la oxigenación en todo el organismo.

Otros gases como el amoniaco, ciertos compuestos volátiles, incluyendo benceno, cloruro de vinilo, son muchos cancerígenos. Esto es producto de la combustión y pueden ser peligrosos expuestos en forma frecuente.

    Hay humos que son muchos más tóxicos, con materiales de plástico y de pintura. Y las enfermedades que se pueden despertar son bronquitis espasmódica o broncoespasmos sin haberlo padecido antes. Pero sobre todo hay que tener mucho cuidado con los pacientes con antecedentes de asma, rinitis. Hay que estar atentos con la medicación que habitualmente usan, para evitar que los días de humo se produzcan cuadros agudos y se vean obligados a concurrir a la guardia. Tienen que estar en contacto con el médico que los atiende para que les indique cómo usar los aerosoles y medicamentos ante estos días de humo tan irritante”.

      - Más allá de su visión como facultativo, ¿Cómo vecino cree que estamos todos demasiado expuestos?

      - “Pienso que sí. Con la quema en la zona del basural y los campos aledaños, quedamos expuestos cuando el viento se dirige hacia la ciudad. Inclusive se ha visto oscurecido el cielo por la cantidad de partículas que moviliza ese humo.

      Pensando en la solución, entiendo que se debe realizar una gestión integral de residuos, donde actúen varios especialistas, para evitar la acumulación y quema espontánea, mediante un sistema de recolección eficiente y tratamiento de desechos".