Viajar a Brasil o al norte del país, ahora con un costo extra
Fiebre amarilla: advierten que ya no habrá vacuna gratuita para viajeros y piden extremar la prevención. El director de Región Sanitaria I alertó que el gobierno nacional dejó de distribuir la vacuna para quienes viajan a zonas endémicas.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
En el marco del Día Mundial de la Fiebre Amarilla, que se conmemora cada 27 de enero, autoridades sanitarias encendieron una señal de alerta para los viajeros de Bahía Blanca y la región.
A partir de una nueva disposición del Ministerio de Salud de la Nación, desde enero de este año la vacuna contra la fiebre amarilla dejó de distribuirse de manera gratuita para quienes viajan a zonas endémicas del país o al exterior por motivos turísticos o personales.
Así lo confirmó Maximiliano Núñez Fariña, director de Región Sanitaria I, quien explicó que el cambio de criterio impacta de lleno en provincias como Buenos Aires.
“Desde este año, Nación ya no distribuye vacunas de fiebre amarilla. Solo va a enviar dosis a las provincias que tienen fiebre amarilla endémica, como Misiones, el noreste de Chaco, Corrientes y parte de Formosa”, detalló.
De esta manera, quienes planifiquen viajes a zonas de riesgo deberán adquirir la vacuna en farmacias habilitadas.
“Los viajeros de vacaciones la van a tener que comprar en la farmacia”, advirtió el funcionario, al tiempo que aclaró que la comunicación oficial fue deficiente.
“De todos modos, aún no llegó ninguna resolución formal. Lo único que hubo fue un aviso por redes sociales, muy desprolijo, donde se informó que se dejaban de enviar dosis al resto de las provincias”, señaló.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, Núñez Fariña indicó que por el momento hay un margen de maniobra.
“Se pudo abastecer enero y queda algo de stock para febrero. Mientras haya vacunas, vamos a seguir vacunando en el sistema público. Cuando se termine, quienes la necesiten deberán comprarla en farmacias”, explicó.
Según la normativa vigente, la vacuna seguirá aplicándose de forma gratuita únicamente en las zonas endémicas del país, que comprenden Misiones, Corrientes y Formosa, además de departamentos seleccionados de Salta, Jujuy y Chaco. Para el resto de la población que viaje al exterior o a áreas de riesgo, la adquisición será particular.
Una consulta realizada a farmacias de Bahía Blanca permitió constatar que la dosis tiene un costo que ronda los 233 mil pesos, requiere prescripción médica y debe aplicarse al menos diez días antes del viaje. La vacuna se administra en una sola dosis y está recomendada para personas de entre 9 meses y 59 años que vivan o viajen a zonas de riesgo.
Está contraindicada en personas inmunosuprimidas, embarazadas, lactantes, alérgicas al huevo o a algún componente de la vacuna, y en mayores de 70 años, quienes deben consultar previamente con su médico.
El tema cobra especial relevancia en esta época del año, cuando muchas familias de la ciudad eligen destinos internacionales. En el caso de Brasil, uno de los países más visitados por turistas argentinos, la vacuna no es obligatoria para el ingreso, pero sí está recomendada para quienes viajen a zonas como Santa Catarina, Río de Janeiro o las Cataratas del Iguazú. En cambio, no se considera necesaria para destinos del nordeste brasileño como Fortaleza, Recife, Natal, Maceió, Maragogi, Porto de Galinhas o Jericoacoara, donde no hay riesgo de fiebre amarilla.
Una enfermedad vigente
El Día Mundial de la Fiebre Amarilla recuerda la epidemia que azotó a Buenos Aires en 1871 y busca reforzar la conciencia sobre una enfermedad que, lejos de ser erradicada, continúa representando una amenaza sanitaria. Actualmente, 27 países de África y 13 de América Latina están clasificados como zonas de alto riesgo de brotes.
La médica clínica Viviana Cantarutti explicó que se trata de “una enfermedad viral que se transmite exclusivamente por la picadura de mosquitos de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes. No se contagia por contacto entre personas ni a través de objetos”. Si bien puede afectar a cualquier edad, los niños, niñas y adultos mayores tienen mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas, vómitos y debilidad general. En la mayoría de los casos, el cuadro cede en pocos días. Sin embargo, alrededor del 15 % de las personas infectadas evoluciona hacia una fase grave, con fiebre alta recurrente, ictericia, hemorragias y falla orgánica, lo que puede resultar mortal.
“No existe un tratamiento antiviral específico para la fiebre amarilla”, aclaró Cantarutti.
Y añadió: “La atención médica se basa en tratamiento de apoyo, como reposo, hidratación y control de complicaciones. La aparición de ictericia es un signo de gravedad y suele requerir internación”.
La vacuna, la principal herramienta de prevención
La buena noticia es que la fiebre amarilla se puede prevenir.
“Existe una vacuna segura y eficaz, que se aplica en una sola dosis y brinda protección de por vida”, destacó la especialista.
Si bien los efectos adversos son poco frecuentes, en algunos grupos —como lactantes menores de 9 meses, personas con inmunodeficiencias graves o mayores de 60 años— la indicación debe evaluarse de manera individual.
En un contexto de mayor circulación regional del virus y aumento de los viajes, las autoridades sanitarias coinciden en un mensaje clave: informarse con anticipación, consultar al médico y planificar la vacunación a tiempo sigue siendo fundamental para cuidar la salud individual y colectiva.