El faro de Monte Hermoso, camino a la ruina
Verdadero monumento histórico, símbolo de la costa, el centenario faro languidece día a día.
El faro de Monte Hermoso, emblema del lugar, de la costa y del país, languidece día a día con su estructura de hierro frente al agresivo aire marino.
Se suele remarcar su importancia señalando que sus 74 metros de altura lo convierten en el más alto del país, un dato no menor pero que lejos está de indicar la trascendencia de la estructura.
El faro de Recalada a Bahía Blanca forma parte de la construcción del Puerto Militar (actual Base Naval Puerto Belgrano), siendo el último trabajo diseñado y supervisado por el ingeniero italiano Luis Luiggi, director de las obras.
Si diseño abierto, resuelto con un gran tubo circular y una estructura a su alrededor era parte de última generación en su época, adecuado para resistir sin problemas el empuje del viento.
La torre que sostiene el artefacto lumínico está inspirada en una estructura que para ese fin diseñó en esa época el ingeniero Gustav Eiffel, factible de ser prefabricada y transportable.
El faro fue adquirido en 1904 a la firma francesa Barbier, Bernard & Turenne, con sede en París, la más prestigiosa del mundo en la materia.
La última reparación y puesta en valor del fato data de 2005, una estructura que por ser de hierro frente al mar tiene tiempos de corrosión acelerados, el agua de mar es rica en sales que son transportadas por el viento marino junto a otros minerales.
Una vez iniciada la oxidación, avanza de manera más agresiva, de modo que muchas de las piezas comienzan a perder su materialidad afectando también a la función portante.
Meses atrás integrantes del Servicio de Hidrografía Naval realizaron una visita al lugar y aseguraron (no por escrito y con sus firmas) que la estructura no corre riesgos pero decidieron cerrarlo al público, con lo cual algo habrán intuido.
Los faros dependen del Ministerio de Defensa de la Nación, con el apoyo de la Armada Argentina y la Prefectura Naval Argentina. Hoy se puede decir que está en manos de nadie y si bien su recuperación escapa a la incumbencia de Monte Hermoso, sin dudas es clave su gestión, el aporte que pueda hacer y la constante visualización del tema.