Venezuela: psicología para entender al zurdo y al facho
.
Jamás imaginé estar en el mes de enero escribiendo sobre ciertas cuestiones, pues hasta no hace mucho, ahondaba en “temas lights” como para leer en la playa, en la piscina o en la pelopincho.
Pero la verdad, entre el decreto de Milei del 31 de diciembre en cual los agentes de la SIDE pueden realizar detenciones sin orden judicial y la “operación brillante” tal como la definió Trump para capturar a Maduro, enero comenzó con todo…
Lejos estoy de hacer análisis geopolítico, en este espacio se habla generalmente desde la psicología, y en esta ciencia nos vamos a fundamentar para entender un poco el contexto al que asistimos.
Como es habitual rápido se multiplicaron las voces, a favor y en contra de unos y otros. El tema una vez más no es la grieta, sino el odio y la crueldad que pareciera ir en aumento.
Si te gusta el bailecito de Trump sos “facho”, si cuestionás el accionar del “rubio” sos zurdo/a y como estoy convencida que la cuestión es mucho más amplia y profunda, dejamos a un lado posturas reduccionistas y traigo a este análisis a un premio nobel que no es Corina Machado.
Daniel Kahneman, gana en 2002 el premio nobel de Economía sin ser economista, pero dedica gran parte de su carrera a comprender y explicar cómo tomamos decisiones, es decir aplica la psicología al análisis económico y es el fundador de la Economía del Comportamiento.
Este psicólogo investiga los sesgos cognitivos, los atajos mentales que usamos para procesar la información con más rapidez, y que nos suelen llevar a interpretaciones equivocadas de la realidad.
Para él cuesta admitir errores porque eso implica renunciar a la propia seguridad; y nuestra mente funciona en dos modos: uno lento, reflexivo, analítico, costoso y racional y otro más rápido, automático, categórico, emocional e intuitivo, conceptos que se pueden profundizar en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”.
Entonces, en esas acaloradas discusiones, en las que si no pensás como “A” sos “kuka”, “zurdo”, “planero”, lo que está operando es la simplificación para aliviar la carga cognitiva. Según Kahneman, ante una presión identitaria (política, moral, religiosa), el cerebro simplifica, polariza, descarta matices, y presiona elecciones binarias, no porque sean una verdad, sino porque mentalmente son “económicas”.
Esta falsa dicotomía que pertenece al sistema rápido lleva a que si no pensás como “A” significa que sos “B” y se relaciona con varios sesgos tales como: optar por rechazo emocional, simpatía y no por evidencia; caer en posturas antagónicas de un lado u otro de la grieta en lugar de pensar y analizar en base a datos y hechos; y admitir solo ideas (programas, pensadores, periodistas, etc.) que refuerzan la etiqueta que ya tengo construida.
Por lo tanto, la mente por la vía rápida busca reducir la tensión, conservar la seguridad y no hay inferencia lógica sino una conducta defensiva. Así que cuando le digas a alguien “kuka, zurdo, facho, gorila” tené en cuenta que es una cuestión de sesgos, de simplificación y que sirve para un videíto en las redes pero que poco aporta a una construcción fundamentada que obviamente requiere otros conocimientos y procesos mentales.