Bahía Blanca | Jueves, 01 de enero

Bahía Blanca | Jueves, 01 de enero

Bahía Blanca | Jueves, 01 de enero

El Puma Montecchia y nacer el 1 de enero: "De chico, jamás pude festejar un cumpleaños"

El lado positivo: "El primero de enero me facilitó el tema de la edad, cuando éramos chicos, para no cambiar de categoría", dijo. Hablame de pasión...

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

Alejandro Montecchia confiesa: “Jamás pude festejar un cumpleaños”.

Y al mismo tiempo aclara: “No la cambiaría la fecha”.

En el porqué está una de sus pasiones: el básquetbol.

Lo cierto es que el Puma, el pibe que creció en Bahiense del Norte y nos regaló a los argentinos -junto con Manu y Pepe, los otros dos bahienses- un oro olímpico-, hoy está cumpliendo 54 años.

“¿Otro que conozca que cumple el 1 de enero...? Mmm... Tiago Spliter”, apunta, respecto del brasileño que jugó en los Spurs.

Y vuelve a la particular fecha de nacimiento.

“La verdad no me acuerdo a qué hora nací, pero seguro no fui el primero del año”, asegura.

Con el paso de los años se resignó y aceptó las contras de haber nacido este particular día.

“Por las fechas –recordó- siempre me perdía algún regalo, porque venía Navidad, mi cumpleaños y después Reyes, je”.

-¿Y festejos?

-De chico, jamás pude festejar un cumpleaños. ¿Cuándo iba a festejarlo? Postergarlo para cuando pudiera reunir a los compañeros del colegio o los chicos del club, ¿cuándo, en marzo? ¡Naaa! Habían pasado dos meses.

-Entonces pocos recuerdos...

-El día de mi cumpleaños mi Viejo encargaba un cordero, se levantaba temprano y lo hacía al asador. Y comíamos con mi Vieja y mi hermano. Ese era el festejo de mi cumpleaños.

-Es decir, si volvieras a nacer elegirías otra fecha.

-No, no la cambiaría.

-¿No?

-No. Porque el primero de enero me facilitó el tema de la edad, cuando éramos chicos, para no cambiar de categoría... Si nacía el 31 de diciembre me tocaba la camada anterior. No sé cómo me hubiera ido, je.

-¿Te hubiera gustado algún cumpleaños puntual festejarlo de manera especial?

-No, no... Pero bueno, los últimos años la he pasado con mucha gente, porque viene Manu a Monte y para mí ellos, Sepo, Leandro (los Ginóbili), son como familia, además de los amigos. La paso bien.

-Acaso, de grande estás disfrutando de tu cumpleaños más que de chico.

-Exacto.

-Torta no falta, me imagino, con las obras de arte que hace Marina, tu señora.

-Sí, siempre hace una torta. Antes, un poco más sofisticadas. Pero últimamente le digo que no invierta más tiempo, que cocine una torta normal.

-¿Algún decorado particular?

-Hizo un montón. Pero en un momento ni siquiera dormía para decorarla. Así que le dije: “Dejá, si yo no te la pago, je, je...”.

-¿Alguna que te haya sorprendido?

-El tema es que las veía siempre antes. Pero me ha hecho cosas impresionantes, con decoraciones de pesca...

-¿Más que de básquet?

-Sí, sí... Ya cuando empezó a hacerme las tortas estaba retirado, je.

-¿Nunca te tocó jugar el 1 de enero?

-Entrenar sí, pero jugar no recuerdo...

-¿No te ofrecieron jugar en Tercera con Bahiense B, je?

-No, ni ahí. No juego ni con los de la Maxi. Dejame tranqui, tirando al aro...

Ese, ni más ni menos, es uno de los regalos que lo hacen feliz al Puma. Una pelota y un aro, o una caña y un bote. Tan simple como él.

¡Feliz cumpleaños, campeón!