Un instituto perdido en el olvido
A pesar del tiempo transcurrido no ha habido siquiera un proyecto o propuesta de recuperar el espacio perdido.
Se cumplirán en octubre 12 años del incendio que puso punto final al funcionamiento del Instituto de contención de menores en conflicto con la ley que funcionara en nuestra ciudad.
Conocido popularmente como “El Vergara”, el lugar funcionaba desde 1942 en un histórico edificio de Almafuerte y Holdich.
El papel del lugar era clave en el tratamiento de menores que tienen situaciones judiciales.
Era un centro transitorio de guarda, custodia y tratamiento para garantizar el cumplimiento de los derechos de esos adolescentes, priorizando y buscando su resocialización.
La casona fue destruida por un incendio intencional el 31 de octubre de 2013, luego de una discusión entre algunos menores y el personal de guardia.
Un colchón encendido fue suficiente para que el fuego se extendiera y generara focos que no pudieron ser controlados por los bomberos. Desde entonces el edificio quedó destruido, cerrado y completamente abandonado.
Ni siquiera alguien se tomó el trabajo de limpiar el lugar, desafectar las partes más dañadas y generar algún cerco que lo protegiera hasta tanto se establecieran qué medidas tomar.
Como consecuencia de esa conducta el lugar ha sido literalmente arrasado. No queda ya prácticamente nada que haga pensar en su posible recuperación edilicia y cada día que pasa son más los daños que sufre.
Por otra parte, se ha perdido un inmueble que era parte de la historia local, un bien patrimonial construido a principios del siglo XX como vivienda de William Harding Green, gerente del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico.
Lo inadmisible es que en 12 años nada se ha hecho por recuperar el Instituto, no solo desde lo edilicio sino el trascendente espacio de contención que ha dejado de existir y obliga a que los jóvenes sean derivados a establecimientos alejados de la ciudad, lo cual contradice la ley.
Ningún legislador provincial se ha interesado en el tema, no ha habido solicitudes desde los poderes legislativos ni ejecutivos locales, no hay agenda alguna que tenga incluida la recuperación del instituto. Un olvido, una postura, un vacío que no tiene justificación alguna.