“Mi abuelo fue el socio Nº 1 y mi papá se hizo hincha de Rosario por amor a mi mamá”
El tricolor puntaltense cumplió 125 años de vida y Federico Gómez Peña, actual entrenador del primer equipo del francés, unió pasado, presente y futuro en una historia con alto sentido de pertenencia.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Rosario Puerto Belgrano cumplió 105 años y en las distintas redes sociales del club apareció una foto, en perfecto estado de conservación, que une el pasado y el presente del mundo tricolor en un abrir y cerrar de ojos.
En la imagen, en blanco y negro, se puede apreciar la “pinta” de dirigente de Pedro Pascual Peña, socio Nº 1 y abuelo del actual entrenador del primer equipo del Rosa puntaltense: Federico Gómez Peña.
“Pedro era el papá de mi mamá (Marta), se asoció a Rosario el mismo día de la fundación (3 de abril de 1920), fue jugador, permanente colaborador y presidente; un hombre que en cierta parte dedicó gran parte de su vida a la entidad que amó y de la que fue fanático”, contó “Peco”, orgulloso de que el árbol genealógico de su familia materna tenga íntima relación con el francés de Humberto Primo y Villanueva.
“Mi abuelo falleció a los 81 años el 24 de marzo de 1981, dejando un gran legado entre sus seres queridos”, acotó Fede, llevando la conversación hacia ese punto muchas veces crucial --para algunos-- donde la pasión y el amor se mezclan con la vida personal y la pelota.
“Mi abuelo obligó a mi papá (Néstor Angel Gómez), puntaltense, bombero voluntario y muy hincha de Sporting, a que se haga socio de Rosario si pretendía casarse con mi mamá. Mi viejo, que durante cuatro décadas trabajó en el puesto de Armas Navales, en la base, optó por el amor y cambió de bando, incluso teniendo que ir a la cancha durante un tiempo largo una vez consumado el matrimonio”, manifestó el DT rosarino, socio Nº 11.927.
De la unión de Marta y Néstor (ambos ya fallecidos), quienes se conocían del barrio, en Pellegrini al 400, nacieron Víctor Mariano, Néstor Adrián, Pedro Esteban y Federico Andrés, el más chico de una dinastía de hermanos que no se llevaron nunca con el fútbol ni llegaron a enamorarse de Rosario.
“Eso fue increíble, él único que jugó fui yo. Por suerte mi hijo (Genaro, de 8 años) se vinculó a la institución, es socio (Nº 12035) y bastante `enfermito´ como yo (también su hija Sarina es socia, Nº 15.356)”, resaltó “Peco”, quien dijo que su papá estuvo 17 años insistiéndole a Marta para que le de bolilla.
Antes los Peña y ahora los Gómez Peña, apellidos emparentados con la vida centenaria de una institución donde el inicio tiene correlación con el presente. Sentido de pertenencia, como le dicen...