Teatro Municipal: el compromiso (y el desafío) de dejarlo a nuevo
“Es mucho lo que hay que trabajar y día a día seguimos encontrando daños, pero lo bueno es que el edificio está de pie”, dijo Gustavo Kamerbeek, titular del coliseo de Alsina 425.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
“Aunque soy maestro mayor de obras y tengo algún lenguaje incorporado, lo cierto es que no sé tanto de construcción. Cuando hablo con los ingenieros más o menos me voy ubicando, pero la realidad es que soy músico”.
Gustavo Kamerbeek es el titular del teatro Municipal de Bahía Blanca y, seguramente, jamás pensó que tendría que utilizar este léxico —de manera recurrente— en estas circunstancias en el mismo sitio donde se desempeñó con el clarinete durante 34 años.
A casi un mes de la inundación trágica que afectó a la ciudad, así como a Ingeniero White y a General Daniel Cerri, el ícono de la cultura bahiense empieza a transitar las primeras conclusiones concretas respecto de los daños producidos.
“A la hora de las evaluaciones hay muchas aristas. Desde lo material fue muy fuerte ver las imágenes. Incluso, no llegar al teatro ese mismo día, cuando el propio sereno me decía que no lo hiciera porque no se podía entrar. Fue algo inimaginable”, recordó.
“Al día siguiente, fue difícil al momento de ingresar porque aún había bastante agua. Y empezamos a cuantificar el desastre; y a mirar hacia arriba por alguna rotura en el techo. Ahí comprobamos que las reparaciones llevarán mucho tiempo; y dinero también”, agregó.
“Dentro de todo, hay una alegría: el edificio está de pie, al menos hasta ahora. El hecho de que, acaso, se haya hecho en un mal lugar como en el barrio de las ranas, se contrapone con que se construyó muy bien. Eso es bueno”, dijo.
“Pero seguimos en el día a día, donde se combinan la tristeza y la alegría. Seguimos diciendo: ‘Uh, esto también se rompió’. O ‘Uh, esto se salvó’. Y así seguimos trabajando. De todas maneras, la verdad es que con todo lo que se ha perdido en la ciudad, lo del teatro es ínfimo”, admitió.
Kamerbeek hizo una pausa para el reconocimiento.
“Es súper importante el compromiso y el aporte realizado por todos los empleados, sean de planta o contratados, así como de la gente de las cooperativas. Hubo personas que perdieron la casa, pero que igual venían un rato a ayudar a limpiar. Y también hay un dato muy alentador: cuando hay discursos que hablan mal del Estado, acá se ven trabajadores muy comprometidos con lo que hacen”, dijo.
“¿Los sectores para recuperar? Lo más complejo, por el trabajo en altura y demás, sería el techo. La obra eléctrica es muy importante también, así como la caldera, que habría que cambiarla por la complejidad que posee. Algunas partes del hall de entrada también se han hundido y se deberían reemplazar”, explicó.
“De todos modos estimo que cuando se empiece a trabajar se irá viendo sobre la marcha si hay que gastar más o menos de lo calculado, ya que se irán encontrando otros detalles”, explicó.
“Un apartado especial es para el ex centro de documentación. Quizás se haya perdido algo en forma definitiva, porque no exista copia en la ciudad y porque habría que buscarlo en otros lados. Estamos en el proceso de recuperación”, señaló.
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El titular del teatro confirmó que el Organismo Artísticos del Sur (OAS) tenía instrumentos en el foso (que se inundó), como un arpa y un saxofón, en el ala donde está el taller, que fueron dañados.
Este cierre del coliseo se produce tras una serie de obras que conllevaron unos tres años sin actividades entre los años 2019 y 2021, pandemia incluida, cuando había quedado en condiciones inmejorables.
“Se lo dejó de una manera increíble, acaso como nunca. Se modificaron cuestiones estructurales, se cambió todo el material eléctrico y se puso el sistema contra incendio completo. Ahora se ha visto afectada esa parte eléctrica y los tableros que se inundaron requieren cambio de cables y caños”, sostuvo Kamerbeek.
En la recorrida realizada por este medio, se apreció un gran daño en estructuras bajas vitales como, por ejemplo, el foso, cuya base de madera ya fue levantada y deberá esperarse un tiempo prudencial para el inicio de una eventual obra.
“¿Cuándo se empezará a trabajar? En realidad, no hemos parado de hacerlo. Uno sueña con una cuadrilla de 50 personas, con el expertise y la organización necesarios para arreglar todo en un mes. Pero no sé si eso existe o si hay posibilidad de hacerlo así, ya que además está el tema de los recursos económicos”, aseguró.
“Lo cierto es que desde el sábado (8) están viniendo ingenieros y arquitectos de proyectos, de obras, de mantenimiento y de patrimonio a tomar nota de lo sucedido en el teatro. La voluntad del intendente Federico Susbielles es arreglarlo. Y, seguramente, dejarlo mejor que antes. Bueno, ese es el desafío”, aseveró el directivo.
En tal sentido, el jefe comunal recorrió las instalaciones del teatro —el miércoles 26— y estimó que, en principio, se requiere de una inversión de más de 1.600 millones de pesos para volver a poner el funcionamiento el edificio de Alsina 425.