Diversidad en la UNS: alumnos de 17 provincias y el costo de estudiar en nuestra ciudad
La casa de altos estudios se convierte año a año en una industria académica que reúne estudiantes de todo el país.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
El 2025 marcó un récord en materia de ingresos a la Universidad Nacional del Sur (UNS), al sumar 7.603 inscriptos distribuidos en las 67 carreras que conforman su oferta académica.
La cantidad total de estudiantes que tienen la universidad permite hablar de una verdadera “ciudad universitaria”, con sus cerca de 40 mil alumnos regulares, número que se ajusta cada año por la dinámica propia del alumnado, donde hay bajas por distintos motivos, desde la falta de documentación hasta la inactividad.
Entre los datos que resultan interesantes sobre la actividad universitaria, se destaca el saber cuáles son las carreras más elegidas.
Este año, por caso, los primeros lugares los ocupan Medicina (693 aspirantes), Tecnicatura Universitaria en Acompañamiento Terapéutico (610), Licenciatura en Seguridad Pública (584), Abogacía (499) y Licenciatura en Enfermería (483).
La segunda situación que se considera es la procedencia de los ingresantes, que históricamente mantenía una proporción del 55% perteneciente a nuestra ciudad y el 45% restante proveniente de distintos puntos del país.
Este año, sin embargo, se ha registrado un aumento del 5% a favor de los residentes locales, con lo cual ahora la relación se acerca al 60%/40%.
La presencia foránea es amplia y variada, el 31 % de los alumnos proviene de localidades bonaerenses, el 11 % de la Patagonia y el 3 % de La Pampa. El resto corresponde a provincias del noroeste y noreste, destacándose los oriundos de Entre Ríos.
Más universidades
Hay que considerar que al momento de su creación, en 1956, la UNS era la única universidad nacional del sur de Buenos Aires y la más cercana a los habitantes de la Patagonia y provincias linderas.
De allí que en sus primeros años la afluencia de estudiantes de la región era habitual. Si bien con el tiempo eso no ha cambiado sustancialmente, sí lo ha hecho su origen, ya que la creación de nuevas casas de estudio ha modificado ese mapa.
En 1971 se creó la Universidad Nacional del Comahue, con sedes en Neuquén, Choele Choel, Cipoletti y Bariloche, entre otras localidades, que hoy cuenta con 35 mil alumnos.
En 1980 se puso en marcha la Universidad Nacional de la Patagonia, con sedes en Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn y Esquel.
Luego se sumaron la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, en 1994, la Universidad Nacional de Río Negro, en 2008, y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego en 2010. De allí entonces la merma en cuanto a estudiantes provenientes de la Patagonia.
En cuanto a Buenos Aires, en 1975 se creó la Universidad Nacional de Mar del Plata y en 1974 la de Tandil, mientras que en Santa Rosa se ubicó en 1973 la Universidad Nacional de La Pampa.
La vida es una moneda
La UNS es como el turismo, una industria sin chimeneas. Desde el momento que unos 16 mil estudiantes vienen de la zona a estudiar en sus aulas realizan un importante aporte de dinero a la ciudad.
En junio de 2023, un estudiante de Licenciatura en Economía estableció –como parte de su tesis final de carrera-- que cada mes los estudiantes de la región volcaban unos 2.500 millones de pesos en Bahía Blanca, casi 10 millones de dólares de ese momento.
Ese dinero proviene de los rubros vivienda, alimentación, ropa, medicamentos, entretenimiento y comunicación, entre otros.
La respuesta a cuál es hoy la “canasta básica universitaria”, es decir el dinero que debe disponer un estudiante de afuera para vivir en la ciudad, es muy variable, aunque se puede estimar que ronda el millón de pesos mensuales.
Una referencia es el estudio que sobre el tema realiza El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBA). Su última publicación data de diciembre de 2024 y estableció ese valor en 703.373 pesos mensuales, más del doble de los 317.863 pesos estimados en enero del mismo año.
Vivienda, educación, alimentos y bebidas, salud, ropa, transporte, bienes y servicios y equipamiento y funcionamiento son los componentes considerados en ese cálculo. Vivienda y alimentos abarcan el 65% de esa canasta.
A la canasta
Otro camino para estimar que dinero necesita un joven de la zona estudiar en Bahía Blanca es consultar a los propios protagonistas. En particular a quienes cursan los últimos años de sus carreras y tienen en claro panorama de situación.
Camilo es oriundo de Tres Arroyos y tiene muy ordenados sus números. Refirió que necesita 1.100.000 de pesos cada mes, considerando alquiler, comida y servicios. En su cálculo no incluyó el pago de pasajes por eventuales viajes a su ciudad.
Evelina, de Coronel Suárez, calcula sus gastos mensuales en el orden de los 500 mil pesos, aunque aclara que no paga alquiler ya que vive en una propiedad familiar. Ese monto corresponde a servicios, comida, celular, el gimnasio y alguna salida. En su caso no incluyó los rubros salud y vestimenta, por considerar que se trata de una cuestión más personal.
Por último, Pilar, oriunda de Pigüé, estimó que para afrontar el pago de alquiler, expensas, internet, servicios, comida y fotocopias necesita $ 850.000 cada mes, aunque deja en claro que siempre hay imprevistos o gastos extras que elevan esa suma.
El origen
De los 40 mil alumnos que cada día caminan las instalaciones de la UNS, 34.600 (85,76%) son bonaerenses y de ese total el 64% son bahienses.
Luego se ubican los provenientes de Río Negro (7,76%), La Pampa (2,68%), Chubut (1,36%), Neuquén (0,61%) y Santa Cruz (0,44%).
Completan la lista estudiantes de Córdoba, Corrientes, Formosa, Jujuy, San Juan, San Luis, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Catamarca, Chaco, Mendoza y Salta.
Los estudiantes bonaerenses provienen de 23 partidos, liderando los oriundos de Coronel Rosales (29,85%), Villarino (9,97%), Coronel Suárez (9,37%), Saavedra (6,39%), Tres Arroyos (5,84%), Coronel Pringles (5,00%) y Patagones (4,45%).
En 2025 hubo, como mencionamos, 7.603 inscriptos. De este total, el 85,02% son bonaerenses, seguidos por los de Río Negro (7,39%), La Pampa (2,54%), Chubut (1,45%), Tierra del Fuego (0, 97%), Entre Ríos (0,67%) y Neuquén (0,51%).
Por su parte, dentro de los ingresantes bonaerenses, el 64,60% son bahienses, seguido por los provenientes de otros 25 partidos, entre ellos Punta Alta (10,72%), Coronel Suárez (2,20%), Coronel Pringles (1,36%), Tres Arroyos (1,31%) y Pedro Luro (1,27%).
Puntos de vista
Una expresión utilizada en esta nota puede ser cuestionada. Es la palabra “gasto”, porque el dinero que se destina a la formación personal, en este caso universitaria, puede considerarse más una inversión, asumiendo que el conocimiento adquirido a través del estudio genera beneficios en el tiempo, mejores oportunidades laborales y beneficia a la sociedad que, con habitantes educados, tiende a ser más desarrollada y próspera.