Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

Expensas (por las nubes) en la ciudad: ¿cuáles son los cambios que se vienen?

El costo cada vez más relevante (luego del agregado de zona fría en la paritaria de porteros) deriva en la tercerización del servicio. Otra incidencia futura: la incorporación de tótems en edificios.

En algunos edificios las expensas mensuales superan los $ 200.000 pesos y hasta compiten con el alquiler. / Fotos: Rodrigo García y Emilia Maineri-La Nueva.
imagen
layout="fixed-height">

Audionota: Mariano Muñoz

“Los administradores queremos que haya encargados de edificios, pero los propietarios, y los inquilinos, no pueden afrontar un costo que hoy es muy elevado”.

Lo dijo Adriana B. Maurizi, presidenta de la Cámara de Administradores de la Propiedad Horizontal de Bahía Blanca y Zona (Caphbbyz), al explicar la actualidad de una tradicional actividad en nuestra ciudad.

La directiva añadió que se están pagando salarios de un millón de pesos para quienes trabajan 4 horas y que, para 8 horas, se acercan a los $ 2 millones (siempre dependiendo de la antigüedad).

Si bien todo depende del tipo de edificio, esta historia comenzó en una paritaria de encargados de edificio de 2023, cuando se acordó un plus de incremento —por zona fría— del 50 % sobre el salario bruto (en todos los conceptos).

“Ahí se produjo un desbarajuste, porque en realidad ese aumento se dio en el caso de los encargados, pero no para el resto de la población, desde empleados, profesionales o jubilados”, aseguró.

“Entonces, en un edificio donde la carga laboral era de un 50 o 60 %, incluyendo (ex) AFIP, cargas sociales y aportes sindicales, pasó a transformarse en un 80 %, o más”, agregó.

“A esto se suma que el año pasado, cuando tuvimos picos de inflación muy importantes, las paritarias también incidieron y la gente de los consorcios no podían acompañarlas con sus ingresos. Y en algunos casos eso terminó en despidos”, dijo Maurizi, quien está en el cargo desde febrero de 2023.

Adriana B. Maurizi, presidenta de la Caphbbyz.

“Los edificios que no cuentan con encargado tienen expensas de menor costo y, eventualmente, de contar con alguno se va aumentando (el sueldo) de acuerdo con el costo de vida, porque esa es la variable de ajuste”, sostuvo.

—¿El encargado sigue siendo importante para los consorcistas?

—Si bien la gente lo está cuestionando, es bueno que haya encargado. Los administradores queremos que estén porque se trata de alguien de pertenencia con el edificio. Es quien monitorea los movimientos, nos da aviso de anormalidades que detecta, aunque sean mínimas, y hasta colabora con demandas de la gente mayor. Pero lo cierto es que los propietarios, y los inquilinos, no pueden afrontar un costo que es muy elevado.

—Incluso se da la particularidad de que la expensa compite con el mismo costo del alquiler.

—Sí. Nosotros tenemos expensas de hasta 200.000 pesos. Es muy importante porque después, cuando se necesitan realizar obras, resulta difícil porque están todos tan agobiados con ese costo que es complicado pagar más para algo extraordinario como, por ejemplo, pintar el edificio.

—¿Hay otra forma de prestar el servicio?

—Sí, están las empresas de limpieza.

“En realidad, hay cada vez hay menos encargados porque donde se jubilan difícilmente se emplee a otra persona para el mismo puesto. Hoy, las empresas de limpieza no dan abasto. Y hay muchas en la ciudad”.

—¿Cómo funcionan?

—Muy bien. Instalan una persona fija en un edificio; no es que va rotando y que puede ir alguien diferente. Este es un cambio relevante.

—¿Hay morosidad en el pago de expensas?

—En general no ha variado mucho y la gente sigue siendo responsable. Hay casos aislados y crónicos donde nos cuesta muchísimo cobrar y se llega a juicios, pero son pocos. Como siempre sucede, quienes poseen menos ingresos son los más cumplidores. Son los jubilados, por ejemplo, porque las consideran como una prioridad.

—¿Hay otras problemáticas más allá del costo de las expensas?

—A partir de la pandemia comenzamos a observar un grado de agresividad que antes no existía. Es poca la gente que se dirige en forma amable hacia los administradores.

Pablo, en un alto de su trabajo de portero en el edificio Vucetich de la primera cuadra de la calle 25 de Mayo 7

“Creo que tiene que ver, por un lado, con los resabios del encierro y, por otro, con la situación económica. Hay personas que están muy ajustadas y parecen desquitarse con lo que pueden”.

—¿El actual marco de cierta estabilidad de la inflación hace más sencilla la tarea de los administradores?

—Claro que sí. La gente ya sabe el costo de las expensas del mes siguiente. Es decir, puede proyectar y sabe cuánto de su sueldo tiene que destinar.

—¿Desde la Cámara advierten también una creciente actividad en la construcción?

—Sí. Lo vemos a diario, porque hay más edificios que ingresan a la entidad. Este movimiento es muy positivo porque con estabilidad habrá mayor inversión en ladrillos, con todo el movimiento económico que conlleva. No es solamente albañilería o plomería, sino que está todo lo relacionado con infraestructura, mobiliario, personal para limpieza y demás.

“Ahora, lo que nosotros notamos es que se está construyendo en zonas donde los servicios no siempre son suficientes para quienes viven allí. Por eso sería necesario que empresas como ABSA o EDES, por ejemplo, tengan en cuenta este tema porque si no es un cuello de botella donde se acentuarán los problemas. Ya lo estamos viendo en este verano”.

—¿Qué tipo de repercusión tendrá la incorporación de tótems de seguridad en los edificios?

—Es algo incipiente. En Bahía Blanca el empleo de esa tecnología es mínimo, pero sin dudas que se trata de algo importante porque colabora con la seguridad. Hay una escalada de delitos que son difíciles para controlar. En algunos edificios hay serenos, pero lo cierto es que no todos los propietarios los pueden pagar.

“Cada vez tenemos más cámaras de seguridad, que insumen un costo importante y con ellas se puede saber qué pasó ante un hecho determinado, pero no siempre es algo que detenga las intenciones de un delincuente”.

—¿Los tótems llegaron para quedarse?

—Sí, todo lo que tenga relación con la seguridad llega para quedarse, ya sea para la gente que vive en edificios, especialmente mayores, como en algunos casos también para casas.

Los tótems de seguridad, una tecnología que viene.

“Es necesario que el edificio garantice esa seguridad, así como cada persona que ingresa, o egresa, no debe pensar que la puerta se cierra sola, sino que debe corroborar que quede cerrada. Es algo que involucra a todos y así debemos cuidarnos”.