Hacienda en pie: ¿cuál es la trastienda del aumento de precios?
“Aún no hay un faltante general, sino que existe una restricción estacional en categorías destinadas, principalmente, al abastecimiento interno”, dijo María Julia Aiassa, del Rosgan.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
Lo que se esperaba respecto de la corrección del precio de la carne vacuna en la Argentina, que siempre se produce a fines de febrero o a principios de marzo, finalmente comenzó a suceder en las últimas semanas.
De acuerdo con el Rosgan, en las últimas tres jornadas operativas los valores de la hacienda gorda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas registraron incrementos nominales de más del 10 % (en el último mes).
De esta manera, se alcanzaron precios de más de 3.000 pesos para los lotes de novillitos y vaquillonas especiales, con un valor medio de alrededor de 2.800 pesos por kilo.
“Aunque la hacienda gorda venía quedando atrasada en los últimos meses, lo que hacía esperable una corrección de valores a corto plazo, sorprende la anticipación de este movimiento en un mes en el que la demanda no suele presionar al alza”, sostuvo María Julia Aissa, del Rosgan.
“Estacionalmente, enero no es precisamente un período proclive a correcciones alcistas de precios para el gordo”, añadió.
“Ahora, si medimos su comportamiento histórico como índice respecto del promedio anual, enero se sitúa por debajo de la media, al igual que septiembre, octubre y noviembre impulsados, en este caso, por una mayor disponibilidad de oferta”, explicó.
Precisamente, en los últimos 15 años en sólo 5 se registraron incrementos durante el primer mes del año respecto a diciembre, mientras que, en más del 90 % de los casos, las correcciones se dieron entre los meses de febrero y marzo, impulsadas por una combinación de escasez de hacienda terminada y un aumento en la demanda de los hogares.
“En este caso, por parte de la demanda no se observa ningún comportamiento atípico”, manifestó Aiassa.
“Aunque la baja acumulada de la inflación comienza a aliviar lentamente el presupuesto familiar, se trata de un enero en el que el éxodo vacacional es récord, lo que influye significativamente en el bajo nivel de consumo de las grandes ciudades”, aseguró.
También dijo Aiassa que, por el lado de la oferta, a priori, la faena de enero tampoco debería reflejar caídas muy pronunciadas.
Los datos de traslado de animales a plantas de faena, informados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), indican caídas de menos del 5 % en comparación con diciembre y de apenas un 2 % respecto del mismo mes del año anterior.
“Sin embargo, al analizar en particular la oferta de los feedlots se encuentra quizás el dato más sensible que el mercado haya interpretado para justificar este aumento de precios”, afirmó.
“Hay que tener en cuenta que su aporte es uno de los más determinantes en el segmento de novillitos y vaquillonas, que constituyen la mayor demanda del mercado interno”, añadió.
“En este sentido, aunque enero suele ser un mes de baja oferta de feedlots, no se encuentra entre los períodos de menor oferta estacional, ya que, dependiendo del año, sigue siendo un mes de vaciamiento sin grandes caídas respecto a diciembre”, sostuvo.
Sin embargo, la salida de animales registrada en este último enero fue de 395.797 cabezas, lo que representa un 16,5 % inferior a la registrada 30 días antes y una de las reducciones más pronunciadas para ese mes en los últimos años.
Además, dentro de esta baja se observa una fuerte incidencia en las categorías de novillitos y vaquillonas, concordante con una caída de entre el 10 % y el 12 % en la oferta presentada en el Mercado Ganadero de Cañuelas (MAG) para estas categorías.
“Por eso creemos que, detrás del aumento de las últimas semanas, no existe aún un faltante general de hacienda, sino una restricción estacional en aquellas categorías destinadas principalmente al abastecimiento interno, lo que se traduce en incrementos anticipados de precios”, aseveró.
Sin embargo, otro dato relevante que surge de las estadísticas del Senasa es que, en comparación con el año pasado, durante este enero los feedlots registraron un 13 % más de ingresos de animales, de los cuales un tercio correspondieron a novillitos; es decir, un 21 % más que en enero de 2024.
“Esto indica un mayor ingreso proveniente de recrías que, dependiendo de las condiciones del mercado, podrían estar saliendo más rápidamente de los corrales, amortiguando un eventual bache estacional de oferta, o bien permanecer en engorde para llegar con mayor kilaje a faena”, dijo.
De todos modos, a corto plazo, con incrementos ya reflejados en el precio de la hacienda en pie de más del 10 %, es esperable observar un desplazamiento de estos aumentos al precio de la carne, aunque difícilmente resulte de manera total e inmediata.
En los últimos 10 años, en sólo 2 se logró que el comercio trasladara incrementos en el precio de la carne durante febrero, mientras que los mayores ajustes se dieron recién a partir de marzo, debido precisamente a la dinámica del consumo en los hogares.
“La cuestión aquí es cuánto de este aumento podrá absorber temporalmente el comercio para sincronizarse con la activación relativa de la demanda generada tras el receso estival”, se preguntó Aiassa.
“Por otra parte, aunque se espera que en el año 2025 haya una restricción de oferta producto de la menor producción de terneros que se arrastra del año pasado, lo cierto es que, con una economía más estabilizada, cuesta imaginar un mercado capaz de asimilar fuertes correcciones de precios de un mes a otro”, indicó.
“Por el contrario, aun en un escenario de precios sostenidos para la hacienda y ante un consumo doméstico que recupera capacidad de compra, es esperable observar correcciones menos pronunciadas, pero sostenidas en el tiempo, las cuales deberían, paulatinamente, dejar atrás esta dinámica de ajustes y estancamientos que ha caracterizado históricamente tanto el mercado de hacienda como el de la carne”, concluyó Aiassa. (Rosgan).