Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

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Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

Villa Mitre tuvo dos caras y sonrió por primera vez en 2025, lo necesitaba...

El tricolor mostró un gran contraste de un tiempo a otro. Finalmente, se impuso ante Ciclista, por 87 a 75.

Mateo Beigier fue muy importante en el complemento. Fotos: Emilia Maineri-La Nueva.

 

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

 

"No me quería ir de Argentina sin haber vivenciado eso de estar en la mitad de cancha cuando todos cantan levantando las manos. Necesito eso, necesito estar ahí”, era el deseo de Ezequiel Paz, debutante como local esta noche con la camiseta de Villa Mitre.

Y el cordobés pudo cumplirlo en su primer contacto con el público villero, Aunque al tricolor le costó.

Es que tuvo dos caras en un mismo partido, en el que terminó superando a Ciclista, por 87 a 75, por el torneo Clausura, correspondiente a la zona B de la Conferencia Sur de la Liga Argentina.

Nacho Alem sube.

El primer tiempo el representante bahiense lo perdió 43 a 29, llegando a estar 17 abajo, mientras que el complemento lo ganó 58 a 32.

El tricolor estuvo perdido en el comienzo, acaso porque trasladó atrás los problemas que no pudo resolver adelante. Y eso lo condicionó.

Ciclista liberó el tiro a distancia y el local, al no meterla, borró ese recurso del casillero entre los aspectos positivos. Eso le permitió a la visita arrugar aún más su defensa, lo cual llevó a la Villa, naturalmente, a jugar de adentro hacia afuera, porque era donde estaba la zona más despejada.

Manu Iglesias, con decisión al cesto.

La Villa también tuvo inconvenientes con el traslado, sumó pérdidas y, con dos derrotas encima y el marcador desfavorable que se ampliaba, la cabeza empezaba a jugar un papel fundamental.

Ciclista dominó los rebotes, infló el pecho y en seis minutos se puso ¡19 a 4!

Buscando soluciones en el banco, Hernán Ferrero mandó a la cancha a Paz, Iglesias y Filippa.

Ferrero, cuando no le encontraba la vuelta...

Con una defensa un poco más firme, un par de rompimientos y un triple de Paz (el único el tricolor en siete intentos en el primer cuarto), le permitió sacar un decoroso 22-15, con parcial de 11-3.

Ese buen final de cuarto no se trasladó al inicio del segundo.

Bruera anota de tres, Ciclista festeja y Filippa lo sufre.

Ciclista clavó dos triples, mantuvo su confianza y firmeza, construyendo con el dominio defensivo, sabiendo que si fallaba la contención en el perímetro corregía el venezolano Elian Centeno, reboteando (7) o tapando (4).

Las estadísticas completas del partido

En la rotación el tricolor seguía sin encontrar soluciones. Permisivo atrás, sufrió con las amenazas y rompimientos de Scott, también con la intensidad de Bruera y el positivo Reynoso.

Otra vez 15 abajo el local y con 3m20 para el cierre del primer tiempo, la máxima se estiró a 17 (38-21). Lo mejor que podía pasarle a esta altura era meterse en el vestuario y limpiar la cabeza. Y se fue al descanso 14 abajo.

Con mayor contracción defensiva, doblando e incomodando a su rival (0-4 en triples), Villa Mitre mostró otra cara en el inicio del complemento.

Frontera empezó mal y terminó muy bien.

Eso, sumado a un par de corridas y un triple de Frontera (el segundo colectivo de la noche en once intentos) le permitió estabilizarse.

Y ahí sí, se potenció atrás, Frontera-Beigier-Paz fortalecieron el perímetro defensivo y se abrió la cancha a partir de los recuperos, saliendo disparados de contraataque Frontera y Beigier.

El parcial de 18-4 en le permitió al tricolor empatar en 47. Y todo cambió. Fue otro partido. El dubitativo Villa Mitre que se vio en el primer tiempo pasó a ser Ciclista, y todo lo claro, contundente y sólido que había sido Ciclista en el tercer cuarto lo fue el tricolor.

Paz encara, dejando atrás a Noguera.

El aro se le abrió a la Villa (4-6 en triples, mediante Frontera, Beigier, Paz y Alem), se generó espacios, tuvo fluidez y una cara diferente. Eso se tradujo en el 34-10 del tercer cuarto, para entrar a los últimos 10 minutos 63 a 53.

Los buenos porcentajes en triples (3 de 3) que mantuvo el tricolor Ciclista los respondió por la misma vía (4-5), por eso los 12 de luz se redujeron a 6, ante un rival que no se daba por vencido.

Pennacchiotti, el dueño de la pelota.

Claro que con la tranquilidad de la ventaja y crecimiento en el juego, Villa Mitre fue eligiendo las variantes y tomó como referencia a Pennacchiotti jugando de espaldas, con el respaldo que significa.

A esta altura, era cuestión de saber manejar los tiempos y la ansiedad de triunfo, que sumamente necesario en casa después de dos derrotas en la ruta.

El próximo domingo la Villa tendrá otra prueba en casa, ante Pico (que hoy perdió ante Viedma 84 a 71), y previo a la gira de tres partidos.