Marcelo Soto: “Ojalá que se me sigan abriendo las puertas en Bolivia”
El delantero bahiense está jugando en Oruro Royal Club, elenco del ascenso boliviano, y sueña con seguir creciendo. Es su segunda experiencia en ese país.
En busca de una revancha futbolera, el delantero bahiense Marcelo Soto volvió a recalar en el fútbol boliviano. Tras un buen primer semestre del año en Comercial, el 9 recaló en Oruro Royal Club, elenco del ascenso.
Entre el torneo doméstico y la Copa Simón Bolívar –que pone en juego ascensos a la elite del fútbol boliviano--, el ex Comercial suma 9 goles en 8 partidos.
“Me están saliendo bien las cosas. En la Copa, si bien queda una fecha, ya nos clasificamos a los octavos de final y seguimos soñando. Nadie daba dos pesos por nosotros cuando empezó la competencia y ahora ya estamos entre los mejores 16”, contó sobre su muy buen presente.
--¿Cómo se dio esta posibilidad?
--El técnico que tengo ahora (Dionisio Gutiérrez) me vio jugar el año pasado cuando nos enfrentamos y en ese momento me pidió el número de teléfono. Me llamó, habló con quien me había traído anteriormente y arreglaron todo.
--¿Y con qué te encontraste?
--Con un club que es el más antiguo de Bolivia. Contamos con buenas instalaciones y hay un buen campo de juego.
“Se conformó un muy lindo grupo, con muchos jóvenes. Somos cuatro de Argentina, hay dos colombianos y los chicos de acá nos recibieron muy bien”, amplió el punta.
--Eso es muy valioso.
--Es fundamental. Le metemos asados, cumbia en el vestuario y los compañeros bolivianos ya son tan gauchos como nosotros, ja, ja. Sinceramente, son pocos los equipos en donde todos los futbolistas tienen relación entre ellos.
El delantero de 25 años que debutó en Libertad con 17 años se refirió al tema de la altura, unos 3700 metros por sobre el nivel del mar.
“Ya me acostumbré, pero es ley que igualmente te vas a ahogar. Hay que tratar de regular, se corre 15 minutos y otro 15 hay que recuperar el aire. De cualquier manera, ya había estado en Cochabamba (en el Real Mizque), donde hay 3200 metros de altura, y sabía de que se trataba”, sostuvo.
–¿Y qué fútbol se juega?
--Un fútbol intenso, se corre mucho, pero no hay tanta técnica. Estoy jugando como 9 de área como me gusta a mí. Después, el DT plantea los partidos según el rival que enfrentemos.
Marcelo destacó que la Copa tiene mucha difusión.
“Hasta en los entrenamientos hay periodistas y los partidos se televisan por una cadena muy conocida”, contó.
Además, valoró el sacrificio que está haciendo para buscar un lugar en el mundo del fútbol.
“Estoy muy tranquilo y disfrutando mucho todo esto. Mi objetivo es seguir sumando experiencia. Claro que me gustaría volver a la Liga del Sur, pero ojalá que se me sigan abriendo las puertas en Bolivia. Ojalá podamos ascender o tratar de llegar lo más lejos posible. Y en lo personal, es una linda vidriera para seguir creciendo”, valoró.
--Imagino que pusiste varias cosas en la balanza.
--Obviamente, lo económico influyó para tomar la decisión de venir y después tuve que convencer a mi mujer (Estefanía González) para que me acompañe porque no es fácil estar solo. Hay que estar fuerte de la cabeza e ir para adelante porque se extraña la familia y los amigos. Me están cumpliendo y estoy tranquilo.
Luego, se refirió a la competencia actual.
“Acá no es tan físico el juego y se extraña hasta pelearte con algún rival, ja, ja. Acá no te dejan ni hablar que ya te sacan amarilla”, dijo.
–¿Y juega a favor el hecho de ser argentino?
--Acá se respeta mucho al futbolista argentino hasta que empezás a perder, como en todos lados. Y la gente, en general, es muy buena onda, nos saludan, nos piden fotos y se vive mucho el fútbol.
--Imagino que los bolivianos deben estar agrandados con este buen presente de la Selección.
--Ni te cuento. Ahora creen que son la Selección de España, ja, ja. Pero viven el fútbol con mucha pasión.
Un histórico
El Oruro Royal Club es un club de fútbol de la ciudad de Oruro, Bolivia, que disputa la Primera "A" de la Asociación de Fútbol Oruro. Fue fundado el 26 de mayo de 1896 como Oruro Football Club, por los trabajadores ingleses del Bolivian Railway Limited, motivo que convierte al Oruro Royal en el "Decano del fútbol boliviano".
Sus colores distintivos históricamente son el negro y el blanco —por lo cual reciben el apelativo de «Albinegro»—. Participó en la Primera División de Bolivia los años 1956, 1957 y 1969.
El número
--55
son los partidos que jugó con 4 camisetas de la Liga del Sur. Jugó un cotejo en Libertad, 6 en Huracán, 35 en La Armonía (6 goles) y 13 en Comercial (4 goles).
(*) Datos estadísticos proporcionados por Eduardo "Cocho" López.