Nuevas estaciones del subte en Sídney: diseño, tecnología y luz
Dos estaciones bajo tierra, que lejos de aparecer como oscuras y cerradas muestran una variedad de materiales y matices que las convierten en lugar completamente animado y moderno.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Como sucede con las estaciones de trenes en el mundo, también el servicio del transporte subterráneo crece y se moderniza, algo imposible de ver por estas tierras. Ahora fue el turno del Metro de Sídney, en Australia, una extensión en la cual el arquitecto británico Norman Foster ha completado los proyectos de cinco de sus estaciones.
Este mes se inauguró el tramo Chatswood-Sydenham, con las estaciones Barangaroo y Gadigal.
Foster planteó un enfoque innovador, integrando las estaciones con los desarrollos comerciales que funcionan sobre ellas. La estructura de la estación actúa como base, simplificando la construcción y creando un modelo económicamente sustentable.
Barangaroo tiene dos entradas independientes y la plataforma está ubicada 20 metros por debajo del nivel de la calle. La primera entrada está formada por tres escaleras mecánicas cubiertas y un pabellón con dos ascensores.
El piso del vestíbulo es de terrazo blanco y las paredes están revestidas de piedra arenisca local. Una instalación de árboles de acero y cobre del artista Khaled Sabsabi anima el vestíbulo.
Gadigal es un recinto mixto de empleo, residencia, entretenimiento, cultura y eventos. Tiene entradas en los extremos norte y sur de los andenes. La sur se encuentra bajo un complejo de apartamentos, mientras que la norte da a una calle arbolada.
Esta entrada tiene un vidrio que permite que la luz del día inunde el vestíbulo. Ascensores y escaleras mecánicas en zigzag conectan el vestíbulo con el andén. Ocho escaleras mecánicas se encuentran en la entrada norte y seis en la sur. La pared presenta obras de arte en mosaico.
El pavimento de granito gris se extiende desde la calle y establece el vestíbulo como parte del ámbito público. Las paredes están revestidas con paneles de vidrio pintados de blanco.
Bajo tierra, la estación está revestida con paneles de hormigón reforzado con vidrio en las paredes y tubos de aluminio en el techo. La geometría curva facilita la orientación intuitiva.
Cualquier serie o película "futurista· podría ambientarse en estos espacios, que en realidad son parte del presente.