Bahía Blanca | Lunes, 20 de mayo

Bahía Blanca | Lunes, 20 de mayo

Bahía Blanca | Lunes, 20 de mayo

Un informe de la UIF revela vínculos entre el "Señor del Tabaco", los Pipkin y Suris

Así lo marca un trabajo del diario "La Nación". Se investiga presunta evasión de impuestos, contrabando y otros delitos.

Pablo Otero se relacionó con los Pipkin, entre otras actividades, por el automovilismo.

La Unidad de Información Financiera (UIF), dedicada a investigar el lavado de activos, entre otros delitos, alertó sobre la fortuna del llamado "Señor del Tabaco", Pablo Marcelo Otero, y aludió a vínculos con integrantes de la familia Pipkin y Juan Ignacio Suris, quienes tienen causas judiciales en nuestra ciudad.

De hecho, las conclusiones reservadas de la UIF fueron giradas a la Justicia Federal de Bahía Blanca para ser incorporadas a una causa que tramita en este medio sobre lavado de dinero, según pudo confirmar La Nueva. a través de fuentes judiciales.

La unidad determinó una evolución exponencial del patrimonio de Otero en los últimos 15 años y movimientos financieros sospechoso, así como de su red de relaciones.

"No se puede presumir en esta instancia que los mismos tengan origen en una fuente lícita", advirtió la UIF.

La información fue girada a nuestro ámbito, donde se tramitan o tramitaron causas contra Juan Ignacio Suris e integrantes de la familia Pipkin.

Según el periodista Hugo Alconada Mon, los Pipkin mantenían una estrechísima relación con Otero desde hace muchos años, cuando este último recién comenzaba a tomar protagonismo en el sector tabacalero.

Señala el informe periodístico que Walter Pipkin buscó cerrar uno de sus frentes judiciales al presentarse, en marzo de 2017, en el Banco Provincia, con más de 4,1 millones de pesos para cancelar una deuda impositiva. Al hacer el depósito, dijo sobre el origen de los fondos que se los había prestado Otero.


Esa respuesta llevó a posar la lupa sobre el empresario tabacalero, que para ese entonces compartía carreras con Juan Pipkin, quien estuvo detenido en 2018 por el delito de contrabando, aunque finalmente fue sobreseído por la justicia de Lomas de Zamora, junto con otras personas.

La UIF estableció que el patrimonio de Otero, en 2013, ascendía a 4,1 millones de pesos, pero lo multiplicó 37 veces en apenas 3 años, ya que en 2016 contaba 153,7 millones de pesos.

Ese incremento, según consta en el informe de La Nación, está "explicado casi en su totalidad a través de la exteriorización de fondos, tanto de la ley 26.860 (por el blanqueo de 2013 que impulsó el kirchnerismo), como de la ley 27.260", que promovió Juntos por el Cambio.

"Dada la magnitud de los fondos exteriorizados (en relación a los declarados), no se puede presumir en esta instancia que los mismos tengan origen en una fuente lícita”, remarcó la UIF, al dejar abierta la hipótesis de evasión tributaria, contrabando y otros delitos más graves.

La nota también detalla que la relación entre Otero y los Pipkin trascendió las fronteras, ya que cuando la familia automovilística se instaló en Miami, en busca de nuevas oportunidades, el "Señor del Tabaco" les tendió una mano.

Para 2011 se tramitaba en Bahía una causa en la que Juan Pipkin y su pareja estaban sospechados de formar parte de una posible asociación ilícita fiscal que, bajo el liderazgo de Suris, emitía facturas truchas para facilitar la evasión tributaria. 

Un año después, la AFIP también denunció a los padres de Pipkin por insolvencia fiscal fraudulenta, acusación que lograron cerrar en 2022, gracias a otro blanqueo y regularización de deudas.

Otero, por su lado, también tiene cuestiones judiciales pendientes, según La Nación. La Tabacalera Sarandí figura entre las empresas de la megacausa "Di Biase", de facturas apócrifas, que se inició en 2015.

El diario porteño se contactó con Otero y recibió, vía correo electrónico, que "hasta el 2018" mantuvo una amistad con Juan Pipkin y sus padres, a quienes incluso invitó algunas veces a navegar en un barco que tiene en San Fernando.

De todas maneras, dijo que esa relación finalizó, por cuestiones ajenas a la causa penal.

Otero también remarcó que "no he proporcionado cobijo a nadie prófugo ni con causas judiciales".

En otras respuestas, años antes, el "Señor del Tabaco" se ponía en posición de víctima y decía que era blanco de un "fusilamiento mediático" por parte de lo que llamó "medios hegemónicos".