En el momento más caliente, Villa Mitre encontró la calma para vencer al puntero Deportivo Viedma
Con muy buen cierre, el tricolor se impuso por 90-84 y volvió al triunfo en la Liga Argentina luego de cuatro caídas en fila.
Reaccionando en el momento más caliente del partido y con un buen cierre, Villa Mitre venció esta noche a Deportivo Viedma en la continuidad de la Liga Argentina de Básquetbol.
El tricolor ganó el último cuarto 29-20, para imponerse por 90 a 84 y volver a la victoria luego de cuatro caídas en fila, recuperándose, ni más ni menos, que ante el puntero del grupo.
Para eso, el equipo bahiense debió trabajar y mucho, apoyándose en un gran juego de Franco Pennacchiotti (27 puntos y 16 rebotes) y en un par de apariciones clave, para redondear una buena noche y terminar festejando con su gente.
Ahora tendrá que esperar que sus rivales directos completen los partidos restantes para cerrar la fase regular y saber qué cuadrangular integrará.
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Aunque el comienzo no había sido el mejor, el primer minuto pedido tempranamente por Hernán Ferrero surtió efecto de inmediato en la Villa, que había arrancado en desventaja (6-10) ante un rival más enchufado.
Al regreso de ese parate obligado, el tricolor ajustó en defensa lo cual le permitió ir soltándose adelante, para estampar un parcia del 8-0 y pasar a dominar: 14-10.
En ese contexto más favorable, el equipo bahiense encontró gol mediante diferentes recursos, pero sobre todo con el gran primer parcial de Ignacio Alem (terminó con 13 puntos: 4-4 en dobles y 5-6 en simples).
Enfrente, la visita dependió casi exclusivamente de lo que producía el desfachatado Cáceres (10 en el cuarto), aunque perdió fluidez, forzó las acciones camino al aro y el tricolor se quedó con el parcial 26-20.
En la continuidad de las acciones, el dueño de casa siguió encontrando soluciones, superando con algo de facilidad la primera línea defensiva y con rompimientos hacia al cesto, que le permitieron sumar mediante conversiones cercanas al aro y también con dobles y bonus.
Al buen arranque de Alem, se sumó el ingreso con gol de Holloman, más una bomba de Iglesias y un gol y bonus de Blanco.
Los que llegaron del banco mantuvieron la intensidad atrás, aportaron puntos adelante y ese combo le permitió sacar la máxima hasta el momento (12): 37-25 y 39-27.
Los minutos siguientes el juego fue mucho más cortado (se pitaron 18 foules en menos de 9 minutos) y perdió algo de dinámica.
Con esa tónica, Villa Mitre sumó desde la línea y cargando la ofensiva sobre Pennacchiotti, quien terminó el primer tiempo con 13 unidades y creciendo en el juego.
Viedma, por su parte, apostó al tiro exterior aunque no encontró buenos porcentajes (3-18, con un sólo acierto en el parcial) y el local se fue al descanso largo con una buena ventaja (49-40), luego de un par de conversiones consecutivas de Penna dominando la pintura.
Un volcadón a dos manos del propio Franco sacudió el partido algunos minutos después del descanso largo.
A partir de ahí el pivote bahiense siguió creciendo y anotó 10 de los 12 puntos de su equipo en el parcial, para mantener la ventaja a resguardo: 61-52.
No obstante, el equipo dependió casi exclusivamente de su goleo para anotar, ya que ninguno pudo sumarse para ser segunda guitarra y que el juego ofensivo encontrara otra dinámica.
Encima, Marina empezó a crecer en la visita y se cargó el equipo al hombro, desde su entrega y también con puntos.
Además, Viedma encontró la efectividad de triple que no había tenido en toda la noche y con un par de bombas consecutivas y un par de viajes a la línea (con tres intentos) estampó un parcial de ¡18-3! dominando el juego desde lo psicológico.
Ese pasaje dejó a la Villa abajo nuevamente, luego de aquel mal arranque: 68-62.
La reacción local llegó antes del cierre del tercer parcial, para cortar la sangría con un simple de Pennacchiotti y una conversión final de Holloman, quien además abrió el último cuarto con un triple clave: 68-68, pese a perder el tercer parcial 28-16.
Aunque a aquella bomba, la visita le respondió con otras dos (una de Marina y otra de Osella) para, en un abrir y cerrar de ojos, sacar 10 de luz: 78-68.
En ese momento, el partido subió de temperatura, con algunos cruces dentro de la cancha y los bancos cargados emocionalmente, lo que presumía un cierre en esa tónica. Y así fue.
En ese clima, Villa Mitre dio una muestra de carácter reponiéndose a la desventaja.
Manu Iglesias frenó aquel mal momento con un triple (71-78), tuvo un cruce con Marina en el medio, y clavó otras dos bombas haciéndose cargo de la ofensiva.
A ese se sumó un pick and roll prolijo entre Frontera y Pennacchiotti, más un triple de Beigier y un simple de Alem (tras un gran rebote ofensivo de Frontera) para dejar a la Villa arriba: 86-84, con 1m20s por jugar.
En paralelo, la visita forzó un par de ataques yendo hacia adentro o buscando apresuradamente el tiro externo con Cáceres y le costó sumar.
Y en ese ir y venir Villa Mitre se doblegó en la marca, Deportivo Viedma no encontró los caminos al aro y el reloj corrió hasta que Alem sumó de libres (2-2) y alejó al local: 90-84, con 36 segundos en el reloj.
Tras el minuto visitante, Ossela intentó desde 45 grados, falló y la victoria empezó a quedar en el José Martínez.
Lo cierto es que Villa Mitre reaccionó a tiempo (ganó el último cuarto 29-20) y en el momento más caliente del juego, para volver triunfo luego de 4 caídas y -ni más ni menos- que contra el puntero del grupo.
Una victoria que suma en lo numérico, también para alejar algunos fantasmas de otros malos cierres y que, sobre todo, puede ser clave en lo anímico.