Bronca de comerciantes por los cortes de tránsito en Undiano
Las obras de ABSA, aseguran, afectaron la vida comercial. En el caso más extremo, un negocio decidió cerrar sus puertas hasta la reapertura de calles.
Las obras que lleva adelante ABSA en distintos tramos de calle Undiano generaron la bronca de muchos comerciantes que vieron afectado el movimiento en sus negocios estos últimos meses.
Una recorrida de La Nueva. rescató testimonios de quienes tienen locales en Undiano, entre Thompson y Chile. Se trata de cinco cuadras que vuelven al tránsito un caos y que despertó una convocatoria para juntar firmas que serán presentadas ante el Municipio en los próximos días.
Una empleada de la verdulería de Undiano y Thompson advirtió que hay colegas que incluso analizan contratar abogados para vehiculizar una solución a la merma en la clientela.
Patricio, que atiende en una agencia de lotería de Undiano al 500, lamentó que "cuando arrancó la obra dijeron que era por tres meses, pero está hace más tiempo".
Agregó: "La gracia de tener el negocio en esta calle es el flujo de autos. El año arrancó bastante tranquilo de movimiento y, con esto, peor".
"Está perfecto que hagan la obra, pero al menos hay que darle alguna ayuda o atención a los que se ven afectados", dijo.
El vendedor se apoyó en antecedentes similares y se refirió a las obras de semipeatonal que en 2018 también había despertado el enojo de sus pares en calle Alsina y, años más tarde, los de la semipeatonal de Belgrano - Donado.
"Es demasiada la incertidumbre, si son tres meses de obra que sean tres meses. No más", reclamó.
Sebastián es dueño de una despensa una cuadra más adelante y, al ser propietario y atender su propio local, lo sobrelleva con "mayor tranquilidad".
"Me enteré hoy que están juntando firmas, están todos enojados" comentó.
Su comercio corre con la ventaja de no haber sido afectado por los cortes, ya que está ubicado entre Italia y Santa Fe.
A esto se sumaron las quejas por el menor flujo de tránsito que ya generaba la obra también llevada a cabo por ABSA en Brandsen y Dorrego, una arteria clave no solo para el acceso al microcentro sino también para quienes eligen el eje Brandsen - Undiano como vía para conectar el norte con el sur sin pasar por el centro. Muchos ahora deben optar por 25 de Mayo o Donado como acceso a los barrios de la zona baja.
Dicha intersección fue cerrada en julio y tenía un plazo de 80 días. Por lo pronto, 144 días después, el tránsito continúa interrumpido.
El comerciante frente a la despensa, Maximiliano, tiene una tienda de repuestos de automóviles y su clientela era mayoritariamente quienes estaban de paso. Contó que con sus empleados salieron a buscar clientes por la ciudad porque "todo se hace más cuesta arriba".
"Lo empezamos a sentir cuando cortaron en Brandsen, porque la gente que vive en aquellos barrios baja por esta calle".
Agregó que "el parate fuerte lo vemos hace al menos dos meses. Pagamos alquiler y vivimos de esto. Si bien tenemos acceso por Italia, nuestro local es en Undiano".
Y dijo: "Aguantamos como podemos, hacemos propuestas comerciales distintas, estamos saliendo a buscar clientes como para aguantar el sogazo. Algunos costos fijos como los sueldos y el alquiler son innegociables".
Persianas bajas
El parate fue tal que un comerciante del sector debió cerrar sus puertas. Se trata de una tienda de artículos para el hogar y artesanías sobre Undiano al 500, cuyo dueño optó por bajar sus persianas hasta tanto no se retome una relativa normalidad. Desde entonces, trabaja desde su casa.
Otros empiezan a ver el cierre provisorio como una posibilidad ante la prolongación de las obras. El encargado de una concesionaria de autos, Danilo, señaló que está analizando un cierre preventivo.
Más cortes y una larga espera por delante
A las interrupciones vigentes hace tiempo se agregan las últimas sobre Thompson, entre Pueyrredón y España. Quienes viven en la zona experimentan a diario una verdadera odisea, teniendo que hacer maniobras a contramano y dibujar un laberinto para entrar o salir de ese cuadrante vallado.
Entre los comerciantes que conversaron con este medio circula la versión de que la situación podría durar hasta febrero.
Sobre la interrupción entre Ángel Brunel y Chile, que comenzó en julio, no se detalló oficialmente una fecha para su rehabilitación. Mientras tanto, el corte ubicado entre Thompson e Italia tiene plazo de 90 días desde su inicio en octubre.
Los trabajos que lleva a cabo ABSA son sobre el acueducto que corre por debajo de esa arteria, que estaba fuera de servicio desde hace al menos cinco años por el mal estado de sus caños y accesorios.
El conducto existente es de hormigón y se extiende desde la cisterna que Aguas Bonaerenses SA opera en el parque Independencia hasta el cruce con otro acueducto en calle Chile.
Desde su inicio y hasta la intersección de Brandsen y Avenida Napostá, el conducto tiene un diámetro de 1.100 mm, siguiendo luego su recorrido con cañerías de 820 mm, completando 3.600 metros.
Con un plazo de 360 días corridos para el total de las intervenciones, se advirtió que los beneficios de la obra no se verificarán hasta mediados de 2025 y, en particular, para el verano 2025-2026.