Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Río Colorado: tras 12 años seco, comenzó un nuevo ciclo húmedo

El curso de agua está recuperando “sus niveles históricos”, confirmó el Coirco. Ya se estableció un nuevo plan de erogación de agua desde Casa de Piedra.

El vertedero del embalse Casa de Piedra, una pieza fundamental del sistema que empieza a recuperarse. Fotos: Coirco

   El Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) confirmó que, tras 12 años de escasez de agua, la cuenca "está atravesando una situación que se corresponde con un ciclo húmedo". De esta forma, ya se estableció un nuevo plan de erogación de agua desde Casa de Piedra, lo que constituye una excelente noticia para la zona bajo riego que administra Corfo en Villarino y Patagones. 

   "En estos primeros días del año el caudal medio diario del río Colorado, en la estación Buta Ranquil, se mantuvo por encima de los 460 metros cúbicos por segundo, tal como venía sucediendo en diciembre pasado. Con este panorama, el embalse de Casa de Piedra está próximo a su cota máxima normal de 283 metros sobre el nivel del mar (msnm)", indicó el organismo.

   Ante este panorama, el comité ejecutivo de Coirco acordó "un nuevo plan de erogación para los próximos días, escalonando el aumento de caudal hasta alcanzar los niveles que se correspondan con la actual situación".

   El martes de esta semana se dispuso erogar desde el embalse Casa de Piedra un caudal de 125 metros cúbicos por segundo (m3/s). 

   Se trata de la cifra más alta de los últimos cuatro años, muy superior a los 90 m3/s erogados en enero de 2021, los 85 m3/s de enero de 2022 y los 90 m3/s de enero pasado.

   Con semejante incremento, podría sospecharse que la cota del embalse Casa de Piedra ha experimentado un descenso en las últimas semanas, pero ocurrió todo lo contrario.

   En abril de 2023 la cota tocó un mínimo de 270,56 metros sobre el nivel del mar. Hacia fines de noviembre ya había trepado hasta 277,51, mientras que en diciembre y lo que va de enero saltó a 281,05 msnm. 

   Coirco aclaró que, en esta instancia de cambio de ciclo, el incremento de las erogaciones desde el embalse tendrá por objetivo acondicionar el cauce del río.

   “Durante los periodos de escasez se han formado en el río algunas pequeñas islas, embanques y avance de márgenes en distintos puntos del cauce que pueden dificultar el transporte de caudales mayores, por lo que la primera etapa en el aumento de la erogación tiene como objetivo reconstituir la capacidad de conducción del río”, informó.

   También se aclaró que el sistema no está ante una situación de emergencia por llenado del embalse, sino “en una condición de normalidad del río para la fase húmeda del ciclo, tal como se presenta este año”.

Alivio

   El cambio de ciclo comenzó a advertirse en agosto del año pasado.

   A fines de julio de 2023 Coirco ya había registrado un aumento de dos metros en el nivel de cota del embalse Casa de Piedra por efecto de las lluvias en la cuenca alta. Sin embargo, en el informe que emitió por aquellos días, se ocupó de aclarar que lo sucedido no implicaba “un cambio de tendencia respecto de la situación de escasez que se viene observando en los últimos 12 años".

   Coirco también mencionó que la acumulación de nieve en la alta montaña por entonces era "modesta", y reconoció que tampoco estaba prevista "otra crecida de magnitud".  

   "Frente a la demanda de agua para riego en el próximo plan 2023-2024, la disponibilidad sigue siendo reducida, incluso con la mejoría mencionada por las lluvias del último mes. Por lo tanto, las medidas preventivas y de ahorro de agua siguen vigentes", dejó en claro.

   Un mes después Coirco informaba sobre "nevadas importantes" en el inicio de la cuenca, así como lluvias que estaban "elevando el nivel de los ríos". Pero seguía siendo cauteloso.

   "A pesar de estos eventos de intensas precipitaciones, no se registra un cambio de tendencia en la situación de escasez hídrica que viene sufriendo la cuenca en los últimos 12 años", aclaró el ente en su informe del 21 de agosto.

   Dos días después el Comité Interjurisdiccional reconoció que la acumulación de nieve en la alta montaña había dejado "un saldo positivo". Ello, sumado a las lluvias en la cuenca, hacían prever una crecida general que se propagaría "hacia aguas abajo hasta llegar al embalse de Casa de Piedra".

   Para octubre el tenor de los informes había cambiado por completo debido a los favorables pronósticos de acumulación de nieve en la cordillera.

   “Hasta setiembre del próximo año (2024), se espera en el Colorado un derrame (en la cuenca del Colorado) de 4.771 hectómetros cúbicos, lo que constituye un aumento significativo respecto del promedio de los últimos 12 años, que fue de 2.500 hm3”, informó.

   “Ese valor implica un aumento del 9% sobre el valor medio, y se corresponde con una clasificación de (ciclo) moderadamente húmedo”, indicó.

   El siguiente hito se dio a principios de noviembre, cuando Corfo Río Colorado solicitó al Coirco aumentar la erogación de agua desde Casa de Piedra debido a la falta de lluvias en el castigado sur bonaerense. 

   La respuesta fue afirmativa: el caudal erogado pasó de 85 a 95 metros cúbicos por segundo.

   “En lo que va del año las lluvias en la región de la cuenca con mayor superficie agrícola bajo riego fueron algo más de la mitad del promedio histórico .

   Particularmente en el mes de octubre se registraron solamente 10 mm de precipitaciones, mientras que la evapotranspiración alcanzó los 143 mm, lo que implica un balance negativo considerable”, indicó el ente.

   A principios de diciembre el Colorado registró una fuerte crecida producto del derretimiento de nieve.

   “Desde el 24 de noviembre, el caudal del río Colorado en la estación de referencia de Buta Ranquil viene superando los 400 metros cúbicos por segundo por la fusión nival prevista para esta época del año, habiendo llegado a un pico de 677 el día 29”, se indicó en el informe del 7 del mes pasado.

   Estos caudales –se añadió- “permiten recuperar el nivel del embalse Casa de Piedra, que al día de hoy superó los 278 metros sobre el nivel del mar”.

   Ante estas condiciones, se dispuso aumentar el nivel de erogación de agua del embalse, aunque casi de inmediato debió ser suspendido por “las intensas lluvias en la zona sur de las provincias de Buenos  Aires y La Pampa y en el este rionegrino”.

   De esta forma, la erogación de Casa de Piedra no sólo no pasó de 100 m3/s a 105, sino que se redujo a 90, lo que provocó un aumento mayor en el ahorro de las reservas del embalse.