“Juancito” y “Pelé”, los hermanos del barrio Noroeste que triunfaron en el fútbol
Juan y Carlos Alberto Gerardi, emblemas de Olimpo y Liniers y destacados jugadores de las décadas del 60 y 70. También compartieron equipos y el oficio de cerrajero.
Subjefe de la Sección Deportes con especialización en temas deportivos. Más de 30 años comentando fútbol y otro tipo de actividades; además de haber realizado coberturas en todo el país con la incursión de los elencos bahienses en la elite del fútbol nacional. También coberturas del seleccionado Argentino en acontecimientos como Copa América y amistosos internacionales.
A pura gambeta y coraje, jugar al fútbol en el Barrio Noroeste era casi una religión. Juan nació el 4 de junio de 1946 y Carlos Alberto el 26, del mismo mes, de 1948. Dos años separan a los hermanos Gerardi. Casi lo único que los separa, porque son tan unidos que recorrieron el mismo camino en distintas facetas de la vida.
Fueron rivales y también compartieron equipos en la Liga del Sur. Uno se destacó en Olimpo y el otro en Liniers, pero también coincidieron en defender ambos escudos en la década del ’70.
A los 7 y 9 años eran abonados a los babys organizados por el club Noroeste; luego vivieron una etapa en Pacífico -donde se sumó Cacho Francani- hasta recalar en Olimpo.
“Nos probaron, pero el único que quedó fue Juan, que era un poco más grande. El resto terminamos en Liniers”, dijo Carlos Alberto, más conocido como “Pelé” Gerardi.
La técnica la rebeldía, el compromiso de encarar, el fútbol en su esencia pura. “Juancito”, en la sexta, asomaba como un crack por la derecha, un wing rápido y escurridizo; “Pelé”, en cambio, era el zurdito fino, un “10” que llevaba el balón atado a su botín y tenía facilidad para anotar goles.
“¿Quién fue mejor? Jaja. Algún hincha o jugador de esa época podrá hacer una comparación o tendrá sus preferencias. Nosotros fuimos parte de equipos importantes, que quedaron en la historia”, afirmó Juan, el múltiple campeón con Olimpo durante 13 años entre fines de los ‘60 y principios de los ´80.
--Carlos Alberto, ¿Por qué te dicen Pelé?
--Fue en sexta división, un partido ante Villa Mitre. El día anterior había jugado en Uruguay Nacional de Montevideo contra el Santos. El equipo de Pelé ganó 7 a 1 y todos los goles los hizo el crack brasileño. El domingo nos tocó enfrentar a Villa Mitre y como jugaba de “10” y le ganamos 8 a 1, e hice todos los goles, Pedro Belmartino, que era el delegado porque no había técnico, me dice: “Ya está, vos de aquí en adelante vas a ser Pelé…”
“Si hoy vas a Liniers y preguntás por Carlos Alberto Gerardi y, por ahí, a alguno le entra la duda, pero si decís Pelé te dicen enseguida que me conocen (risas)”, remarcó.
--Siempre estuviste ligado al club.
--Como jugador y como dirigente. En el 2001 era presidente de la subcomisión de fútbol y vice de la comisión directiva. Hubo un problema y muchos renunciaron, por lo que en asamblea me eligieron presidente interino. Después convencimos a Raúl Digniani para que vuelva y ordene lo que había quedado.
--Juan, Olimpo siempre tuvo jugadores de renombre. ¿Cómo te hiciste un lugar y perduraste?
--Había una linda camada de jugadores en las inferiores y muchos de ellos logramos trascender. El referente era Osvaldo Mosconi, pero también estaba Juan Biagetti y Barrado. Luego se sumaron Juan Bazerque, Lamonega, Zapata, Duca y Alberto Gómez, entre otros. Se armó un equipo que hizo historia a fines de los ’60.
--Carlos ¿cómo fueron los enfrentamientos entre hermanos?
--En Primera lo hicimos varias veces y había mucha rivalidad porque en esa época se hablaba del “clásico del centro”. Olimpo era un equipo muy poderoso, tuvo una racha de 13 años consecutivo de ganar campeonatos. Juan fue integrante de varios de esos equipos que parecían invencibles.
--Juan, ¿cuál era tu mayor virtud y qué destacás de tu hermano?
--Era rápido, pero también tenía gol. Nuestro equipo era muy ofensivo, de buscar siempre el arco rival. Hubo una época en donde jugaba de volante creativo, no tenía mayores problemas para adaptarme. De Carlos resalto la habilidad que tenía con la pelota; era difícil saber para dónde iba a arrancar.
"Me encariñé mucho con Olimpo porque hice todo el recorrido de un futbolista, conocí cada rincón del club. Le gente me reconoce ese sentido de pertenencia”, aseveró.
--¿Son de ir a la cancha?
Juan: No. Si es un partido importante voy.
Carlos: Voy siempre a la cancha. Para mí es un cable a tierra, lo disfruto.
--Carlos, ¿eras infalible con los penales?
--Jaja. Nunca erré un penal; me gustaba patearlos. Cuando se terminaba el campeonato de la Liga, en diciembre, se organizaba el torneo del Círculo de Periodistas Deportivos. Olimpo prestaba la cancha y jugábamos de noche. Participaban todos los equipos de la Liga del Sur.
"Recuerdo una final entre Liniers y Libertad que se definió por penales. Dirigía Omar Quevedo. Hugo García pateaba para Libertad y yo para Liniers. Los dos metimos los cinco y arrancó otra serie de cinco y no fallamos. En eso nos llama Quevedo: ‘vamos a definir de a uno porque si seguimos así nos vamos a las 3 de la mañana’. Pateamos uno y uno hasta el penal 14, donde nuestro arquero, Roberto Salthú, ataja. Me tocó definir, hice el gol y salimos campeones. Metí 14 penales, jajaja”, recordó.
--¿La primera vez que comparten plantel fue en Olimpo?
Carlos: Sí, en 1971. Me lleva Alfredo Cortez como refuerzo, pero estaba lesionado y no pude jugar más de 5 partidos. De todas maneras fui parte de ese equipo que sale campeón. Luego volví a Liniers e hice gran parte de mi carrera.
Juan: Nos volvimos a juntar en Liniers en 1975 y salimos campeones. Y más adelante compartimos equipo en Sansinena, donde el técnico era Edgardo Paolucci. El último equipo donde estuvimos juntos fue en Libertad, de la mano del “Pato” Persevalli.
--Para ustedes la pelota era lo más importante.
Carlos: Era todo. Jugábamos en las inferiores de La Armonía los domingos a la mañana (Liga de Barrios) y, por la tarde, en Liniers y Olimpo. Una locura, pero todo por amor al fútbol. Debuté en la primera a los 16 años, en un triunfo 4 a 1 a Tiro Federal e hice dos goles, uno de ellos al ángulo y está entre mis preferidos.
"Vivimos una época donde los partidos se jugaban a cancha llena. Me acuerdo que cuando voy a préstamo de Liniers a Olimpo fui con el bolsito y llevaba los botines y las canilleras. Me vio Pedro Belmartino y me pregunta: '¿qué hacés con ese bolsito acá?' Me traigo la ropa, le repsondí. 'No pibe, acá no traes nada'. Hasta las ojotas para bañarme tenía", contó.
Juan: --El fútbol es mi vida. No podía pasar un segundo sin pensar en jugar a la pelota. Me tocó ir a un club donde se iba de traje y corbata y se salía de la misma manera. Te daban todo, te bañabas con agua caliente, mientras que en otros lugares no había ni eso.
"Olimpo siempre fue un club modelo. En ese tiempo te pagaban, por partido ganado, 5 mil pesos. Era muy buena plata, se podía vivir como futbolista. Igual siempre me gustó aprender un oficio", afirmó.
--Y aprendieron el oficio de cerrajeros.
Carlos: Primero fuimos canillitas, ayudábamos en casa porque papá (Juan) era abañil y se vivía con lo justo. Recuerdo que el "Cholo" Zibecchi no me quería dejar jugar en Primera porque decía que era chiquito. Le lloré tanto que un día me dice: "¿Cuánto ganan los jugadores de Primera?" En ese entonces eran 23 mil pesos. "Bueno, vas a ganar 25, pero seguís jugando en la sexta". Aguanté hasta que él quiso. Recién debuté en Primera en el '66. Y tuve la suerte de jugar con Horacio Giordano, un crack.
"Con el tiempo Juan y yo aprendimos el oficio de cerrajeros. Ya llevo más de 60 años en esto en el local de calle Saavedra, donde tenemos la compañía, desde hace 48, de 'Pachi' Martínez, quien también primo de ambos. De todo lo que pasa en el taller, 'Pachi' sabe más que nosotros", subrayó Carlos Alberto.
--¿Cómo están compuestas sus familias?
Carlos Alberto: Es un orgullo poder decir que todavía juego al fútbol con mi hijo (Carlos Fabián) y mi nietos: Gaspar, que juega en Atlético Regina, y Felipe, que tiene 9 años y está haciendo sus primeras armas en Liniers. Y tengo un nieto de 5 años (Fausto), y dos nietas Amparo y Karen. Mi hija se llama Lorena Haidé, el segundo nombre igual que mi mamá.
Juan: tengo tres hijas: Silvina, Betiana y Carolina. Y cuatro nietos: Juan Ignacio, quien tiene pasión por el periodismo, Tiziana, Bianca y Agustina.
Los números de Juan
Juan jugó 190 partidos en la Liga del Sur y marcó 47 goles. Además lo expulsaron tres veces y no ejectuó ningún penal. En Olimpo disputó 145 partidos, en Liniers disputó 24, en Sansinena 9 y en Libertad 12. (Datos: Eduardo López).
Los números de Carlos Alberto
"Pelé" jugó 130 partidos en la Liga del Sur y marcó 30 goles, 10 de ellos de tiro penal. En Liniers disputó 111 cotejos, en Sansinena 9 y en Libertad 9, además de un partido en Olimpo en 1971. (Datos: Eduardo López).