Bahía Blanca | Jueves, 01 de diciembre

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Mientras el “Flaco” dejó de correr la galga, Daniel no para de agigantar su figura

Vitozzi y Escobar, el binomio bochófilo bicampeón de parejas. “Gané más trofeos en las carreras de galgos”, dijo Danilo.  

Por Javier Oscar Schwab / jschwab@lanueva.com

   El barrio más alegre de la ciudad cuenta con dos exponentes de lujo: Daniel Vitozzi y Danilo Escobar, los bicampeones del certamen de parejas.

   El primer torneo bochófilo del año organizado por la ABB quedó otra vez en poder de Barrio Hospital, que volvió a definir en su cancha el cuadrangular y arrancó el año con todas las luces.

   “El torneo fue muy difícil y el partido con Velocidad fue durísimo. Ganábamos bien, bajamos un poco el nivel, ellos hicieron un cambio y nos complicaron. Por suerte nos recuperamos en esas dos manos del final y pudimos ganar”, dijo Daniel Vitozzi.

   "Desde que llegué a Barrio estoy ganando seguido, como no me pasaba antes. Estoy en un club donde me siento feliz, con un gran compañero como Daniel. Hemos jugado mal y bien, pero jamás tuvimos una discusión, un reclamo... Da gusto estar con gente que te aprecia y valora tu juego", señaló Danilo Escobar.

   Si bien se habló de lo ajustado del trámite en el partido decisivo (fue 15 a 12), la anécdota del torneo transcurrió en el partido que Barrio enfrentó a Independiente Municipales.

   Una rafa de Escobar al chico que no salió de movida, pero la bocha rebotó en la tabla, volvió a los saltos y cumplió su cometido.

   “Son esas jugadas imposibles, no pasan nunca. Nunca patea la bocha ahí, en la tabla. No sé porqué ese día lo hizo. La cancha estaba muy fría, liviana. Pero después tiramos varias veces para probar y no ocurrió. Nos miramos, no entendíamos nada”, contó Escobar.

   -El que no entendía nada era Heraldo Vaquero.

   -Uhhh… Cómo renegaba Vaquero, jajaja. Pero él es así, reniega un poco cuando pasan estas cosas. Igual son jugadas increíbles, la bocha venía saltando y no sé si no pasó por arriba del bochín. ¿Cómo lo movió? Ni yo lo sé (risas).

  -Daniel, lo llamativo es que tiraste sólo tres bochazos en los tres partidos de la serie.

   -Increíble. Dos con Velocidad, uno el anterior (ante Municipales) y ninguno en el primer partido. Se dio así, depende de cómo desarrolla el juego el rival. Y los dos bochazos que tiré eran claves, porque estaba frío, no sabía cómo iba a reaccionar. Estábamos trabados en 11, no podíamos mover.

   -¿Cómo vivieron la final desde adentro?

   Vitozzi: -Salió una linda final, entretenida para el público. Por ahí uno quiere que se juegue un poco mejor, pero las finales son así, porque el factor nervios también influye. Se nos viene dando.

   “Este año ligamos con la localía, porque no fuimos lo mejores en la etapa regular; pero en los playoffs, que es un torneo aparte, ganamos bien y nos tocó nuestra cancha; por cuestiones deportivas no pudieron Olimpia y Talleres, pero en la bochas estas cosas pasan”.

   Escobar: -Jugando bien podemos ganar en cualquier cancha, lo hicimos con Olimpia de visitante, pero si jugás mal perdés con cualquier equipo de Bahía. La ventaja, en mi caso, es tener de compañero a Daniel, que siempre te apoya. El respeto es mutuo y también notamos eso en la gente del club.

   En una jugada hablamos de intercambiar funciones porque no podíamos sumar. Daniel sabía que yo andaba con un tirón atrás de la rodilla, pero igual me dio su confianza”.

    -¿Quiénes son los artífices detrás de este título?

   Vitozzi: -En mi caso mi familia. Morena, Ciro, mi señora, mi hermana y mi viejo (Hugo), que está mirando las transmisiones por el Facebook de Diego.

   También la gente del club: Marcelo Osores, Jorge Ceníccola, Leo Rodríguez, que prepara la cancha, y los jugadores de las otras categorías.

   “¿Si mi viejo vuelve a jugar? Quiere intentar volver a jugar, pero no está en condiciones físicas para afrontarlo. El parate por la pandemia complicó, ni siquiera viajamos juntos como lo solíamos hacer. Pero siempre está a mi lado”, señaló Daniel.

   Escobar: -En este torneo todos los aplausos se los llevó Clarisa, mi esposa. Mientras yo jugaba ella recibía los saludos por Facebook, jajaja. El mérito es compartido y soy un agradecido a la gente de Barrio Hospital.

   -Flaco, ¿tu mejor compañía sigue siendo el par de galgos que tenés en tu casa?

    -Ufff… Me queda uno, porque la madre vieja se murió hace poco. El que resiste tiene 14 años, me dio muchas alegrías en las carreras. Ahora quedó como mascota, lo queremos mucho. En casa tengo un quincho repleto de trofeos ganados en las carreras, que ya no se hacen más. Algunos son más altos que yo (risas).

    -Seguís con los cuidados especiales.

    -Es una costumbre. El secreto de un galgo ganador pasa por la constancia de cuidarlos. Me levanto a las 3 de la mañana para sacarlo a orinar, porque son perros que no pueden retener líquido y hay que cuidarle los riñones. Y después la alimentación, comen carne picada, arroz, alimento balanceado; y hay que sacarlos a caminar todos los días. Son parte importante de mi vida.